17 feb. 2016

Mustang


Es imposible ver Mustang y no recordar a las Vírgenes Suicidas de Sofia Coppola. Ambas historias tienen puntos en común, y muchas escenas que son casi iguales. Pero también existen diferencias, y son tan interesantes como las similitudes.

Me ha encantado Mustang. Me han encantado esas niñas rebeldes, ese retrato de la mujer turca y de la vida en el pueblo, y me he encariñado muchísimo con Lale y Yasin. Me he metido muchísimo en la historia de esas cinco chicas, y aún sigo pensando en ellas.

Acompañarlas ha sido un viaje emocionante, en el que me he indignado, me he reído, lo he pasado mal, y también he soltado alguna lagrimita. Y es muy posible que en los próximos meses no pueda dejar de hablar de ellas e invite a todo el que me quiera escuchar a ver su historia. De verdad, tenéis que ver Mustang. Hacedme caso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Habla! ¡Te leo!