28 nov. 2014

Bottle Rocket: el cortometraje

Puede que no lo sepáis, pero  Bottle Rocket (Wes Anderson, 1996) comenzó siendo un cortometraje. El Bottle Rocket "original" fue escrito por Wes Anderson y Owen Wilson, dirigido por el primero y protagonizado por el segundo (junto a su hermano Luke). 

Es interesante ver el cortometraje para descubrir cómo elegía contar las historias el Anderson principiante, ver las diferencias con lo que asociamos hoy a su estilo. Y, como siempre digo, para comprobar que no se nace sabiendo, y que hacer es la mejor forma de aprender.


¡Buen fin de semana!

26 nov. 2014

10 consejos de Francis Ford Coppola


Me resultó muy curioso que Francis Ford Coppola se negara a dictar una masterclass durante el Festival de Marruecos de 2010: es un director con muchísima experiencia y con un par de clásicos a sus espaldas. 

Resulta que Coppola aún se considera un aprendiz del cine, y por ello no se ve apto para dictar clases. Pero eso no significa que se niegue a dar consejos a los aspirantes a cineastas. Hoy os traigo 10 consejos que he extraído de una entrevista que concedió durante ese festival.

1. Nunca se termina de aprender

El cine es producto de la experimentación, y es un arte joven comparada con las demás. Coppola dice que, después de tantos años haciendo cine, aún continúa aprendiendo en el set.

2. Arriésgate

El riesgo es una parte importante del arte. A pesar de que la industria ahora no arriesga, que los productores se niegan a permitir al cineasta experimentar, si no lo hacemos estancaremos ese arte. Hay que hacer lo que uno quiere hacer, correr riesgos para innovar.

3. Copiar no es malo

“Una vez encontré un texto de Balzac donde hablaba de un joven escritor que había robado parte de su prosa. Lo que me emocionó fue que decía: ‘Fui tan feliz cuando este joven se inspiró en mí’. Porque eso es lo que queremos. Queremos que nos copien. No pueden robarnos, pero pueden tomar lo que les damos, darle su propia voz y, así, encontrar la suya.”

4. El arte no siempre da de comer

Coppola recuerda a los artistas del pasado, que hacían trabajos por encargo. Y dice que, si no quieres que te digan lo que hacer, consideres tener otro trabajo: 

“Yo tengo otro trabajo. Hago películas. Nadie me dice qué hacer. Pero el dinero que gano viene de la industria del vino. Trabaja y levántate a las 5 de la mañana a escribir tu guión.” 
“...Quizás, en la nueva era, el arte sea gratuito. Quizás aquellos que dicen que podrían descargarse música y películas gratis no están equivocados. Me odiarán por esto, pero ¿quién dice que el arte debe costar dinero? Y, en consecuencia, ¿quién dice que los artistas deben hacer dinero?”. 

Y recuerda: antes no había royalties, al artista se le pagaba una sola vez por su trabajo.

5. Escucha a los demás

No seas de esos directores que saben todo y no escuchan las opiniones de los demás. Tú tomarás las decisiones, pero recuerda que el cine es una colaboración. 

6. Trata de definir el tema de la película en una o dos palabras. Te ayudará a tomar decisiones

“Siempre supe cuál era el tema en mis películas. En The Godfather era la sucesión. En The Conversation, la privacidad. En Apocalypse Now!, la mortalidad”. 

Durante el rodaje de The Conversation le presentaron varias chaquetas y le preguntaron cómo quería que se viera el protagonista. Para decidirse pensó en el tema (privacidad), y eligió la chaqueta de plástico transparente.

7. Usa la improvisación como forma de acercar a los actores a sus personajes

Cuando Coppola iba a rodar The Godfather sabía que Al Pacino, James Caan, Robert Duvall y John Cazale estaban nerviosos por conocer a Marlon Brando. Así que organizó una reunión de improvisación. 

Les citó en un restaurante y les pidió que fueran hambrientos. Organizó todo para tener una mesa privada, con decoración hogareña. Se sentó en la cabecera de la mesa junto a Brando, sentó a Pacino a la derecha y a Caan a la izquierda. Cazale y Talia Coppola servirían la comida. Lo que hizo fue darles los elementos para facilitar que se metieran en sus papeles

8. Si vas a adaptar una novela, no intentes meter todo en el guión

Las novelas son muy largas y tienen muchos personajes. Cuando leas la novela, anota directamente sobre el libro lo que sientes, subraya las sensaciones fuertes. Verás que algunas páginas tendrán muchas notas, y otras quedarán vacías. 

Revisa tus notas, agrega más notas y observaciones. Verás como, naturalmente, algunas cosas te sobrarán (páginas, personajes que quizás puedes combinar). Una vez tengas claro qué usarás y qué no, puedes empezar el primer borrador de tu guión.

9. Sé coherente contigo mismo

“Que tu trabajo sea siempre personal. Y nunca mientas. Si mientes, te descubrirás. Siempre descubrirán tus mentiras. Es muy importante que el artista no mienta, y más importante que no te mientas a ti mismo”. 

10. La mayor barrera para el artista es la falta de confianza en sí mismo

Confía en tu visión, dale tiempo a madurar. Sé paciente. Todos somos inseguros y odiamos instantáneamente lo que hacemos. No lo descartes, quizás mañana te des cuenta de que no era tan malo.


Podéis leer la entrevista (en inglés) aquí.

24 nov. 2014

The Hundred-Foot Journey


Tenía ganas de ver algo como The Best Exotic Marigold Hotel, ganas de una historia de esas que me divierten y a la vez me dicen algo. The Hundred-Foot Journey era exactamente lo que necesitaba. No siempre es necesario encontrarse con películas con imágenes fascinantes, a veces uno tiene ganas de desconectar, y en esos momentos es bueno saber a qué clase de cine recurrir. 

He llegado al punto en el que, cuando me dispongo a ver una película de Lasse Hallström, ya sé qué me voy a encontrar. Y también sé que, aunque no me sorprenda, siempre me gustará la historia que me contará. Con The Hundred-Foot Jouney, Hallström me regaló exactamente lo que buscaba y  lo que tenía ganas de ver.

Me encontré con una historia sencilla, sin giros sorprendentes. Una historia que habla de casualidades, de encontrar tu lugar en el mundo sin olvidar tus raíces, de tolerancia, de integración. Me encontré una historia que me hizo sonreír, que era exactamente lo que quería cuando elegí verla. 

The Hundred-Foot Journey es una película que no promete más de lo que entrega. Es sencilla, arranca sonrisas y no pretende ser nada más que eso. Como siempre, la película adecuada llega en el momento en que uno la necesita. Y esta vez, llegó de la mano de Lasse Hallström, ese director del que siempre sé qué esperar.

20 nov. 2014

Moongirl

Hoy he decidido compartir Moongirl, un cortometraje dirigido por Henry Selick (Nightmare Before Christmas, James and the Giant Peach) en 2005, y realizado por los entonces novatos estudios Laika (Coraline, ParaNorman, The Boxtrolls).

Moongirl podría considerarse un ensayo: no está realizado en stopmotion -como las películas que el estudio ha producido con tanto éxito-; pero en él veréis las semillas del estilo que caracteriza sus producciones.


¡Buen fin de semana!

19 nov. 2014

Detrás de cámaras: Sunset Boulevard

Hoy he decidido contaros un poco más sobre Sunset Boulevard, el clásico film noir de Billy Wilder - estrenado el 10 de agosto de 1950 - que obtuvo 11 nominaciones a los Oscars y ganó tres de ellos: guión, dirección de arte y banda sonora. 


Sobre la película

Los negativos originales de Sunset Boulevard no han sido conservados. Las restauraciones para DVD y Blu-ray se realizaron sobre interpositivas de 35mm del año 1952.

Fue la última colaboración de Billy Wilder y Charles Brackett. Wilder decidió terminar una colaboración que había producido 17 guiones por una discusión sobre el montaje de una escena de Sunset Boulevard. El tercer guionista, D.M. Marshman Jr., fue contratado por haber dejado una buena impresión en los primeros dos: era un periodista que había realizado una crítica sobre The Emperor Waltz (1948). 

En su libro  "On Sunset Boulevard: The Life and Times of Billy Wilder", Ed Sikov cuenta que, durante una fiesta una señora preguntó a Wilder sobre el significado de la escena del mono. El director le respondió: “¿No lo entiende? Antes de que llegara Joe Gillis, Norma Desmond se acostaba con el mono”.

Junto a la escena del mono, la escena final era otra de las que más preguntas despertaba. Y Wilder lo odiaba: le frustraba que la gente considerara que el final es ambiguo, y que le preguntaran qué ocurre con Norma después. El director decía que no había después: Norma está mal de la cabeza, y eso es todo. 

Darryl F. Zanuck, Olivia de Havilland, Tyrone Power y Samuel Goldwyn prohibieron que sus nombres fueran usados en la película. Sin embargo, Wilder no hizo caso a todos y, Zanuck y Power son mencionados. Greta Garbo sí que permitió que se usara su nombre, pero se arrepintió al ver la película: no le gustó nada que se hablara de ella en pasado.

Cuenta la leyenda que, después de un preestreno de Sunset Boulevard en Paramount, Louis B. Mayer y Billy Wilder tuvieron un encontronazo: Mayer le gritó a Wilder que había arruinado la reputación de su profesión, y Wilder le respondió “Fuck you” (no necesita traducción, ¿verdad?).

No todas las reacciones de Hollywood fueron negativas: Barbara Stanwyck se arrodilló ante Gloria Swanson y besó sus pies, y Mary Pickford abandonó la sala porque estaba demasiado emocionada y no quería que la vieran en ese estado.

Gloria Swanson esperaba que su carrera reviviera después de Sunset Boulevard, pero descubrió que sólo le ofrecían papeles similares al de Norma Desmond. Desencantada, decidió retirarse y sólo realizar pequeñas apariciones en cine.

Según Cameron Crowe, un típico día en la oficina de Billy Wilder consistía en el director atendiendo llamadas de personas interesadas en hacer una remake de Sunset Boulevard. La reacción de Wilder era siempre la misma: les contestaba que no era dueño de los derechos y colgaba el teléfono.


Las localizaciones

La mansión de Norma Desmond no se ubicaba en Sunset Boulevard, sino en el 3810 de Wilshire, en la esquina de Crenshaw e Irving Boulevard. Fue construida en 1924 por William Jenkins, y costó 250.000 dólares. La casa fue demolida en 1957, y en su lugar se construyeron oficinas.

La piscina fue construida para la película, como pago por el alquiler de la mansión para el rodaje. También podéis ver la piscina -vacía- en Rebel Without a Cause (Nicholas Ray, 1955). El primer piso de la mansión también puede verse, en color, en Fancy Pants (George Marshall, 1950).

El coche de Norma es un Isotta-Fraschini que había pertenecido a Peggy Hopkins Joyce (socialite de los años veinte). Fue un regalo de su amante, el magnate automovilístico Walter Chrysler.

Los estudios Paramount, que también son escenario de la historia, estaban encantados de serlo: la película había generado tanto interés que aumentó el número de visitantes. Si alguna vez visitáis los estudios y seguís las indicaciones que da el guardia para llegar al plató número 18 y encontrarse con DeMille, llegaréis al que supo ser el “DeMille Stage”, uno de los platós más grandes del lote. Hoy recibe el nombre “Star Trek Stage”, ya que fue escenario de las películas y series de Star Trek previas a The New Generation. Esta última fue rodada debajo de lo que en Sunset Boulevard es la oficina de Betty Schaefer, una de las oficinas que acabó siendo parte del departamento de arte de Star Trek.


Norma Desmond

El nombre está “inspirado” en la actriz de cine mudo Norma Talmadge y el director William Desmond Taylor

Mae West rechazó el papel porque consideraba que era demasiado joven para interpretar a una actriz de cine mudo. Norma Shearer también lo rechazó: consideraba que era un personaje de mal gusto. Greta Garbo, Mary Pickford y Pola Negri también fueron consideradas para el papel: la primera no tenía interés en regresar al cine, la segunda no lo consiguió porque Wilder consideraba que su imagen no era la adecuada, y la tercera lo perdió por su fuerte acento (el cual había arruinado su carrera con la llegada de las talkies).

Gloria Swanson fue sugerida por George Cukor. La actriz se había retirado del cine y vivía en New York, trabajando en radio y televisión. Billy Wilder quería hacerle una prueba de cámaras, y Swanson no estaba convencida de hacerlo; pero Cukor insistió y la convenció de hacer la prueba. Recibió un salario de 50.000 dólates, y 5.000 más por cada semana extra.

Las fotografías de los días de gloria de Norma eran fotografías publicitarias originales de Gloria Swanson. La cama de Norma , que había pertenecido a la actriz francesa Gaby Deslys, no debutaba en cine: podéis verla en Phantom of the Opera (Rupert Julian, 1925) y, pintada de blanco, en 20th Century (Howard Hawks, 1934), entre otras.

Según la hija de Gloria Swanson, la actriz no abandonaba a su personaje al terminar la jornada: al llegar a casa, aún hablaba como Norma Desmond. El día en que terminó el rodaje de sus escenas, Swanson regresó a casa y le anunció a su hija que “ya no tenían compañía”.

Joe Gillis

El nombre de este personaje cambió varias veces: en los primeros borradores era Dan, luego se cambió a Dick y, justo antes de empezar a rodar, se decidió que sería Joe.

Originalmente iba a ser interpretado por Montgomery Clift. El actor rompió el contrato dos semanas antes de comenzar a rodar, y Billy Wilder ofreció el papel a Fred MacMurray; pero éste rechazó la oferta. Se pensó en Marlon Brando; pero no le consideraban suficientemente conocido. También en Gene Kelly; pero MGM no le permitió aceptar la oferta. 

Como última opción, Billy Wilder se reunió con William Holden. Wilder no estaba convencido de ofrecerle el papel porque no tenía muy buena impresión de su trabajo; pero decidió darle una oportunidad. El resultado fue tan bueno que ambos trabajaron juntos en varias películas y se convirtieron en buenos amigos. 

Otros actores y cameos

  • Nancy Olson era prácticamente una debutante en cine: era su tercer trabajo en pantalla. Wilder la eligió porque buscaba una cara poco conocida.
  • Eric von Stroheim no le tenía mucho aprecio al papel que interpretó. Se refería a él como “aquél rol de mayordomo”.
  • En la escena del juego de bridge podemos ver a Anna Q. Nilsson, Buster Keaton y H.B. Warner. El último aceptó hacer su aparición después de que William Haines declinara la oferta.
  • Cecil B. DeMille aceptó realizar un cameo por 10.000 dólares y un Cadillac. Después del rodaje de su escena, Wilder regresó para pedirle rodar un primer plano. DeMille le cobró 10.000 dólares más.
  • Jay Livingston y Ray Evans, el dúo de compositores de la Paramount, aparecen durante la escena de la fiesta de Nochevieja. En su escena, interpretan una parodia de "Buttons and Bows", de la película The Paleface (Norman Z. McLeod, 1948), por la que ganaron un Oscar.


Anécdotas del rodaje

Como resultado del miedo de los guionistas a que Hollywood reaccionara negativamente al proyecto, Sunset Boulevard recibió un nombre en código durante la producción: “A Can of Beans” (literalmente, una lata de judías).

En una de las tomas de la escena inicial la cámara parece estar en el fondo de la piscina, mostrándonos el cuerpo de Joe y los policías que van a sacarlo. Rodar bajo agua y lograr una imagen tan clara era imposible, por lo que se colocó un espejo en el fondo de la piscina y se filmó el reflejo. 

La película, en realidad, no comenzaba con la escena de la piscina. Iba a comenzar y terminar en la morgue de Los Angeles: el cuerpo de Joe entraba en la morgue para unirse a otros cadáveres, y allí conversaba con ellos sobre la forma en la que habían muerto. La escena se rodó y se probó en varias proyecciones, en las que el público reaccionó con risas. Como no era lo que Wilder buscaba, retrasó el estreno (seis meses) y rodó la escena de la piscina. 

John Seitz creó el ambiente de algunas escenas echando polvo en el aire para que las luces lo atraparan, una técnica que también utilizó en Double Indemnity (Billy Wider, 1944). Hans Dreier, el diseñador de arte, había sido decorador de estrellas del cine mudo: entre sus clientas estaban Bebe Daniels, Norma Shearer y Pola Negri.

Wally Westmore (diseñadora de maquillaje) comenzó su trabajo partiendo de la idea de que Gloria Swanson necesitaba verse mayor. Pero Swanson creía que su apariencia no debía cambiar, ya que su personaje debía estar obsesionada con mantenerse joven. Wilder estuvo de acuerdo, y Westmore tuvo que conseguir que William Holden se viera mayor. Los protagonistas tenían unos 20 años de diferencia.

Edith Head (diseñadora de vestuario), tuvo muchos problemas para decidirse sobre qué vestiría Norma. Consultó con Gloria Swanson, ya que pensaba que la actriz tendría una mejor idea sobre lo que le gustaría llevar a su personaje. No lo tuvo tan difícil con otros personajes: Erich von Stroheim y Nancy Olsen usaron prendas propias para resultar más auténticos. 

Durante el rodaje de la escena del beso entre William Holden y Nancy Olson, Wilder quiso hacerles una broma: les dejó besarse durante varios minutos, sin cortar la escena, a pesar de que ya había conseguido lo que buscaba en la primera toma. Quien detuvo la escena fue la esposa de Holden, Brenda Marshall, quien estaba de visita en el set.

Cuando el equipo preguntó a Wilder cuál era el plan de rodaje de la escena del entierro del mono, el director respondió: “Ya sabéis, una secuencia típica de funeral de mono”.

Eric von Stroheim no sabía conducir. Todas las escenas en las que conducía se rodaron con un coche remolcando al que llevaba a los actores, y la escena de la llegada a los estudios Paramount con un grupo de hombres que tiraban de una cuerda atada al coche. 

Gloria Swanson rodó la escena final descalza: tenía pánico de caerse si usaba tacones, porque no podía mirar dónde pisaba. Cuando terminó la escena, se largó a llorar.

Guiños y referencias

Joe se presenta como un guionista que vive en los apartamentos de la calle Ivar. Si prestáis atención, en esa escena puede verse el nombre de esos apartamentos: Alto Nido. Se trata de una referencia a un guionista, de los años veinte y treinta, que vivía en los apartamentos Alto Nido (1851, Ivar Street): Eugene Walter.

Cuando Joe dice: “They’ll love it in Pomona” (le encantará a los de Pomona), se trata de una referencia al pueblo de Pomona, en la ciudad de California. Se trata de uno de los pueblos que se utilizaban durante la Era Dorada de Hollywood para los preestrenos de prueba con audiencia.

La película que ven Joe y Norma es Queen Kelly (1929), protagonizada por una joven Gloria Swanson. El director de esa película fue Erich von Stroheim, quien interpreta al mayordomo, y quien proyecta la película durante esa escena. 

La farmacia Schwab’s es un guiño a una verdadera farmacia y fuente de sodas que se encontraba en el cruce de Sunset Boulevard y Crescent Heights Boulevard: el sitio era frecuentado por actores, directores, guionistas y productores; y es allí donde muchos dicen que fue descubierta Lana Turner (aunque otros sitúan el descubrimiento en otra farmacia). Schwab’s fue derruida en 1988, y en su lugar se construyó un cine y un centro comercial.

Cuando Joe explica que el cuadro que cubre la pantalla de la mansión de Norma fue un regalo de alguna Cámara de Comercio de Nevada, se trata de un guiño a la actriz Clara Bow: su marido, Rex Bell, fue presidente de la Cámara de Comercio de Nevada.

El grito de Cecil B. DeMille: “Wilcoxon!” hace referencia a Henry Wilcoxon, quien protagonizó Cleopatra (1934), The Crusades (1935) y Unconquered (1947) antes de convertirse en productor asociado de DeMille

El set donde se desarrolla el cameo de DeMille es el de una de sus películas: Samson and Delilah (1949), la cual estaba rodando en ese momento. Billy Wilder quería que Hedy Lamarr también hiciera un cameo durante esa escena, pero DeMille pidió 25.000 dólares extra y Wilder prefirió no hacerlo.

Cecil B. DeMille llamaba cariñosamente "Young Fellow" (jovencito) a Gloria Swanson. Decía que el apodo se debía a que ella era más valiente que cualquier hombre. Es el mismo apodo con el que el director llama a Norma durante su escena juntos.

Durante la escena de DeMille, se menciona que Paramount llama a Norma porque quieren alquilar su coche para una película de Crosby. Se refieren a Bing Crosby, quien se había ganado el disgusto de Billy Wilder durante el rodaje de The Emperor’s Waltz: el actor había improvisado parte de sus diálogos, y Wilder detestaba que cambiaran o agregaran cosas a sus guiones.

Cuando Joe y Betty dan un paseo por los estudios, pasan por la plaza Washington que se usó en The Heiress (William Wyler, 1949). 


Como siempre: si sabéis algún dato interesante sobre la película, estáis invitados a aportar en los comentarios.

17 nov. 2014

Lucy



Lucy es un despropósito muy bonito de ver. Tan simple como eso. Por momentos creí que iba a alguna parte, pero cuando al terminar dice: "La vida nos fue entregada hace un billón de años. Ahora sabes qué hacer con ella", sólo pude preguntarme "¿qué se supone que tengo que hacer con lo que acabas de contarme?".

Creo que el mensaje se pierde. La teoría de que el tiempo es la unidad de medida me ha gustado mucho, pero no termino de comprar la historia. No entiendo muchísimas cosas que ocurren durante la película: ¿quién es el traficante y qué clase de droga trafica?. ¿por qué elige a Lucy?, ¿quiénes son las otras mulas?, ¿qué significa la escena en el baño del avión?, ¿por qué todo es tan irreal y no termino de conectarlo con este mundo?

Se supone que Lucy critica nuestro hambre por el poder, por destruirlo todo. Critica lo que hemos hecho con el mundo. ¿Era eso? ¿Había necesidad de mezclarlo con una historia de drogas para contarme la historia? ¿No había otra forma?

Veréis que tengo mil preguntas. De hecho, en este mismo instante me encantaría tener a Luc Besson delante para pedirle que me lo explique. Su cine me encanta, y sin embargo después de haber visto Lucy me he quedado ¡con tal sensación de desilusión!

Se han mezclado tantas cosas que al final no me he quedado con nada de lo que he visto. Pero, sí, hay recursos interesantes y planos que me han gustado mucho. Poco más. De ahí que piense que es un despropósito muy bonito de ver. Porque bonito es. Pero mi cerebro aún está confundido. Y creo que necesito ver una buena película de Besson para poder superar lo que acabo de ver.

14 nov. 2014

La petite mort

La petite mort llegó a mí gracias a uno de sus directores, Tensin R. Márquez. Desde aquí mi agradecimiento a Tensin y mi enhorabuena a él y a Eduardo Tejada, por haber realizado un cortometraje que me ha encantado y que me ha despertado unas enormes ganas de dedicar todo el fin de semana a ver nouvelle vague.


¡Buen fin de semana!

12 nov. 2014

5 claves del cine de Frank Capra

Eyes on Cinema es un canal de YouTube que se dedica a recopilar entrevistas en las que los directores desvelan sus técnicas o dan más detalles sobre sus películas. Hoy os traigo cinco claves del cine de Frank Capra, extraídas de una de esas entrevistas (la cual podéis ver al final del post).

Una película, un hombre

Capra puso como condición para su primera película que él sería quien se haría cargo de todo: escribir el guión, dirigir y editar. Y siempre lo hizo así porque creía que le permitía experimentar, cometer errores, solucionar problemas y mejorar.

No creía en los ensayos

Reunía a los actores por la mañana, les hacía leer sus líneas y corregía el tono. Posteriormente, mientras se montaba el escenario, les explicaba la escena y cómo esperaba que se desarrollara. Les hacía "ensayar" frente a la cámara y se quedaba con esa toma; porque creía que era la más cruda, la más real.

Buscaba la naturalidad de la escena en todo momento

Creía que la forma en que se rodaban los primeros planos hacía que el actor se quedara estático, no le permitía moverse naturalmente. Pensaba que las escenas no resultaban igualmente intensas. El proceso que seguía para hacerlos más realistas era rodar el plano general, solicitar el sonido, reproducirlo para el actor, e ir pausando cuando éste debía interpretar sus líneas en primer plano. 

Cuando el estudio le hizo saber que consideraba este proceso una pérdida de tiempo, comenzó a rodar con tres cámaras, rodando la escena general y los primeros planos al mismo tiempo. De este modo, lograba que la escena tuviera la naturalidad que pretendía.

Supervisaba siempre el montaje

Pensaba que el director es quien tiene en mente cómo quiere contar una historia, y por eso siempre estaba presente en la sala de montaje supervisando el proceso. Buscaba a los mejores editores y les pagaba muy bien para que hicieran su trabajo; pero no dejaba que lo hicieran a ciegas, sino que les guiaba. Y creía que no les molestaba su presencia en la sala.

Miraba sus propias películas en la sala, junto al público

Haciendo esto, notó que sus películas resultaban lentas, que el público -y él mismo- necesitaban que la acción fuera más rápida. Aprendió que las tomas panorámicas que duraban demasiado aburrían, y decidió acortarlas. Del mismo modo, comenzó a exigir a los actores que actuaran más rápido.

Claro que, a veces, la acción rápida no es lo mejor para mantener atenta a la audiencia. Esto era lo que funcionaba para sus historias; pero no funciona para todas. Creía que cada director debe encontrar la forma de contar una historia que funciona para cada situación (y para él mismo). 

Lo importante para Capra era hacer que la audiencia se metiera en la historia, que sintiera lo que debe sentir en cada escena. Y la mejor forma que encontró para descubrir qué funcionaba para él era sentarse en la sala junto a otras personas y observar las reacciones (las de los demás y las suyas).


Os dejo la entrevista completa (en inglés):

10 nov. 2014

The Congress



Todo lo que sabía sobre The Congress antes de verla era que Robin Wright se interpretaba a sí misma, y que se trataba de una película de animación y ciencia ficción dirigida por Ari Folman (Vals Im Bashir, 2008). También sabía que la gente que la había visto decía cosas muy buenas, pero no había querido saber qué cosas para sorprenderme. Y, por supuesto, no había visto el trailer.

Creo que eso jugó a favor de las sensaciones que me transmitió The Congress: me sorprendí cuando su personaje se sorprendía, me encontré tan perdida como ella, y me dejé llevar por la historia. Y el viaje me resultó muy interesante.

Me gustó la trama relacionada con los avances en la industria del entretenimiento y esa necesidad que tenemos de estar jóvenes y alejados de la realidad. Me hizo cuestionarme muchísimas cosas, como por ejemplo cuando se habla acerca de nuestras prioridades y nuestro egoísmo. O cuando se discute acerca de la libre elección de los actores y la influencia de la industria. O sobre cómo elegimos escaparnos de la realidad.

The Congress me ha hecho cuestionarme por qué me cuesta tanto ver ciencia ficción cuando en realidad me hace pensar y reflexionar muchísimo. Normalmente asocio la ciencia ficción a efectos especiales, y en consecuencia a palomitas. Y no es así. 

Después de ver The Congress, he repasado mentalmente los títulos del género que he visto y lo interesantes que me han resultado. Siempre digo que disfruto más de la ciencia ficción escrita, pero The Congress me ha hecho darme cuenta de que en realidad la disfruto también en cine. Y de que quizás debería consumirla un poco más.


7 nov. 2014

The Hidden Life of the Burrowing Owl

Ya sabéis que me encanta la animación, y puede que también os haya contado ya lo que me gusta cuando se combina con imagen real. De eso va el corto de hoy, The Hidden Life of the Borrowing Owl. Este corto de Mike Roush nos cuenta la historia de un búho en clave de documental; pero lo interesante es lo que ocurre, y no tanto lo que dice el narrador ;)


¡Buen fin de semana!

5 nov. 2014

La familia Barrymore: Diana, John D. y Drew

Después del parón de la semana pasada para celebrar Halloween, toca volver a hablaros de la realeza de Hollywood. Este es el último post recorriendo la historia de los Barrymore, en el que toca hablar de Diana (la tía), John Drew (el padre) y de Drew, la última de los Barrymore que se ha dedicado al séptimo arte.

Diana Barrymore (3 de marzo de 1921 – 25 de enero de 1960)

Nació en la ciudad de New York, con el nombre Diana Blanche Barrymore Blythe. Fue la hija del segundo matrimonio de John Barrymore (con Blanche Oelrichs). Sus padres se divorciaron cuando tenía cuatro años. Creció entre París y New York, a cargo de niñeras y en internados, sin mantener contacto con su padre.

Durante su adolescencia decidió estudiar teatro, y se unió a la Academia Americana de Artes Dramáticas. Debutó en Broadway a los 19 años y al año siguiente en cine, con un pequeño papel en una película de Warner Bros.

En 1942 firmó contrato con Universal, quienes explotaron -aún más que sus jefes anteriores- su apellido. Poco después, los medios publicaron acerca de su adicción al alcohol y las drogas, lo que arruinó su carrera. Sólo había rodado seis películas y su carrera se había acabado.

Después de la muerte de su padre, su vida se convirtió en una serie de intentos de suicidio e internaciones. Despilfarró su herencia y lo que había ganado en su corta carrera cinematográfica, y después de la muerte de su madre quedó virtualmente en quiebra.

En 1949 recibió una oferta: tener su propio talk show en televisión, The Diana Barrymore Show. Diana no se presentó el día en que el show comenzaba a emitirse, y el programa fue inmediatamente cancelado.

En 1957 publicó su autobiografía, Too Much, Too Soon. Al año siguiente, Warner Bros. produjo una película basada en el libro, con Dorothy Malone en el papel de Diana y Errol Flynn en el de John Barrymore.

Diana Barrymore murió el 25 de enero de 1960. Sobredosis de alcohol y somníferos. Fue enterrada en el cementerio Woodlawn, junto a su madre. Se había casado tres veces: con el actor Bramwell Fletcher, el tenista John Howard, y el actor Robert Wilcox.



John Drew Barrymore (4 de junio de 1932 – 29 de noviembre de 2004) 

Nació en Los Angeles, con el nombre John Blyth Barrymore. Sus padres (John Barrymore y Dolores Costello) se separaron cuando él tenía 18 meses, y apenas vio a su padre después.

Debutó en cine a los 18 años, figuraba en los créditos como John Barrymore Jr. En 1958 cambió su segundo nombre a Drew, e hizo carrera en películas de bajo presupuesto: High School Confidential (Jack Arnold, 1958), Never Love a Stranger (Robert Stevens, 1958), Night of the Quarter Moon (Hugo Haas, 1959), y The Keeler Affair (Robert Spafford, 1963).

Posteriormente, protagonizó varias películas italianas y series de televisión americanas. En 1966 fue elegido para interpretar a Lazarus en un episodio de Star Trek ("The Alternative Factor"). No se presentó, y fue reemplazado por Robert Brown. Esto le valió una suspensión del Sindicato de Actores de seis meses. Sin embargo, continuó trabajando: fue Stacey Daggart entre 1966 y 1967 en la serie The Road West.

En los años siguientes fue desapareciendo gradualmente de las pantallas: su adicción había empeorado. No tenía contacto con su familia, y su salud física y mental empeoró cada vez más. En 2003, su hija Drew decidió hacerse cargo de él y pagar sus gastos médicos. Murió víctima de un cáncer en noviembre de 2004. Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood por su contribución a la televisión.

Dos de sus hijos han conocido la fama como actores: John (por interpretar a Zeke en la serie de televisión de los años 70, Kung Fu), y Drew.


Drew Blythe Barrymore (nacida el 22 de febrero de 1975)

Drew Barrymore nació en Culver City, California. Es hija de John Drew Barrymore y la actriz y productora alemana Jaid Makó. Sus padrinos son Steven Spielberg y Sophia Loren. Su nombre, como ya os conté en un post anterior, es un homenaje a los patriarcas de la familia Barrymore.

Su primera aparición ante cámaras fue con once meses, en un anuncio publicitario. Su siguiente aparición fue a los 3 años, en la serie The Waltons. Su debut en cine fue en 1980 (Altered States, Ken Russell). El papel de Gertie en E.T. the Extraterrestrial (Steven Spielberg, 1982) y la nominación a un Golden Globe en 1984 por su trabajo en Irreconciliable Differences (Charles Shyer), la convirtieron en una de las actrices infantiles más reconocidas de Hollywood.

Crecer frente a las cámaras no fue fácil: era asistente habitual al famoso Studio 54, y a los 14 años fue internada dos veces en rehabilitación: por abuso de drogas y alcohol, e intento de suicidio. En 1990 publicó su autobiografía, Little Girl Lost, en la que contaba todo acerca de su infancia en Hollywood. Un año después logró la emancipación y se mudó a su propio piso. Y continuó su carrera en cine explotando la imagen de adolescente rebelde.

En 1993 logró su segunda nominación a un Golden Globe, por su trabajo en Guncrazy (Tamra Davis). En 1995 protagonizó Boys on the Side (Herbert Rose) con Whoopi Goldberg y Mary-Louise Parker, y realizó un cameo en Batman Forever (Joel Schumacher). En 1996 fue fichada por Wes Craven para Scream. Todo lo que hacía entonces, se convertía en un éxito de taquilla.

Su carrera continuó con una serie de protagónicos en comedias románticas y una nueva aventura profesional: la de productora. Fundó Flower Films junto a Nancy Juvonen, y juntas produjeron Never Been Kissed (Raja Gosnell, 1999), Charlie’s Angels (McG, 2000) y Donnie Darko (Richard Kelly).

En el año 2000 fue nominada a un Emmy por su trabajo en Olive, the Other Raindeer. En 2001 protagonizó Riding in Cars with Boys (Penny Marshall, 2001), y en 2002 acompañó a Sam Rockwell y Julia Roberts en Confessions of a Dangerous Mind (George Clooney).

En 2003 volvió a interpretar a un ángel de Charlie en Charlie's Angels: Full Throttle (McG) y protagonizó Duplex (Danny DeVito) junto a Ben Stiller. Su productora continuaba fuerte y se asoció con Happy Madison, la productora de Adam Sandler, para realizar 50 First Dates (Peter Segal), protagonizada por ambos.

Desde entonces no ha parado: Fever Pitch (Bobby y Peter Farrelly, 2005), Music and Lyrics (Mark Lawrence), Lucky You (Curtis Hanson, 2007), Beverly Hills Chihuahua (Raja Gosnell, 2008), He's Just Not That Into You (Ken Kwapis) y Everybody's Fine (Kirk Jones, 2009). Desde 2005 da voz a Jillian, la novia de Brian Griffin en Family Guy. Y, ese mismo año, se prestó para el documental de un fan: My Date with Drew (Jon GunnBrian HerzlingerBrett Winn).

En 2009, debutó como directora con Whip It. En 2010 regresó a la comedia romántica junto a Justin Long en Going the Distance (Nanette Burstein), y en 2011 realizó el drama romántico Big Miracle (Ken Kwapis) junto a John Krasinski. Ese mismo año, volvió a sentarse detrás de las cámaras para dirigir el videoclip de la canción "Our Deal" de la banda Best Coast.

Recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood el 3 de febrero de 2004. Fue presentadora de Satuday Night Live en seis ocasiones, la primera mujer en lograr tal récord. En 2010 obtuvo un SAG Award y un Golden Globe por su trabajo en la miniserie Grey Gardens.

En 2012 el canal TCM la fichó para presentar The Essentials, un programa sobre el cine clásico “esencial”, junto a Robert Osborne. Actualmente está casada con el consultor de arte Will Kopelman, con quien tiene dos hijas: Olive y Frankie. ¿Serán ellas las próximas Barrymore que dominarán pantallas y escenarios? Sólo el tiempo lo dirá.


Los Barrymore no son la única familia que ha hecho Historia del Cine. Pronto os hablaré de otras familias que llevan décadas en la industria. ¿Sobre qué familia os gustaría saber algo más?

3 nov. 2014

Mommy



Este fin de semana he aprovechado para aprender más sobre el festival Rizoma, y para ver una película que me intrigaba mucho: Mommy, de Xavier Dolan. Estaba al corriente de que lo que iba a ver sería una película muy particular -como su director-, pero no esperaba que sus imágenes se quedaran conmigo mucho después de abandonar la sala.

Mommy me sorprendió. Antes de empezar la proyección, nos avisaron que en cierta escena íbamos a sentir una sensación especial, liberadora. ¡Y vaya si la he sentido! Esa escena en particular, de la que prefiero no revelar nada para no arruinar el efecto, logró que soltara un "¡Aaahhh!" de admiración. Xavier Dolan me había ganado antes, pero me conquistó completamente en ese instante.

Mommy es una película llena de emociones, con una fotografía que me hizo desear ver la vida a través de los ojos de Dolan. Es una película con una banda sonora que aún sigo tarareando, con secuencias que sigo rememorando, y con imágenes que me fascinaron y escenas que me hicieron soltar alguna que otra risa...y unas cuantas lágrimas también.

Mommy es una película tan bien realizada que aún me cuesta creer que un chico de 25 años sea quien la firme. No porque piense que una persona de 25 años sea incapaz de hacer algo tan delicioso, simplemente porque creo que es difícil hacer algo así a cualquier edad y que no se espera que alguien tan joven tenga tal madurez, quizás.

 

Después de ver Mommy pensé en Orson Welles, que también tenía 25 años cuando dirigió Citizen Kane. Pensé en que últimamente el cine no exige demasiado del espectador, que es sólo un entretenimiento poco innovador a nivel narrativo. Pensé que muy pocas veces estamos ante películas diferentes, películas fascinantes. Y aún menos veces ante directores tan jóvenes, capaces de regalarnos esta clase de historias. Me gustaría pensar que veré más de esto. Y definitivamente estoy ansiosa por ver lo próximo que haga Xavier Dolan.