31 oct. 2014

Spooky Halloween 2014: Play Time

¡Ha llegado el gran día! Espero que celebréis este Halloween con muchos sustos, muchos chuches y ¡mucho cine!

El cortometraje elegido para celebrar, y para poneros a tono, es el ganador del concurso de Bloody Cuts Who's There? de 2013: Play Time.


Buen fin de semana, ¡pasadlo de miedo!

29 oct. 2014

10 cosas que quizás no sabías sobre Rosemary's Baby + Mia & Roman

Para continuar la semana de celebración de Halloween, os traigo diez curiosidades sobre el debut en el cine americano de Roman Polanski: Rosemary's Baby (1968).


  1. William Castle (productor) recibió una copia "pirata" del manuscrito de la novela, y compró los derechos para llevarla al cine antes de que fuera publicada. 
  2. El edificio donde ocurre la historia fue bautizado The Bramford en honor a Bram Stoker (autor de Drácula). El edificio que vemos en la película es el famoso edificio Dakota de la ciudad de New York.
  3. Polanski quería que la protagonista de su historia fuera una típica chica americana. Pensó en su esposa, Sharon Tate, pero finalmente propuso a Tuesday Weld. El estudio buscaba un nombre más reconocido, y propuso a Mia Farrow. Sharon Tate tiene un pequeño papel como extra, durante una fiesta. No aparece en los créditos. 
  4. Para el papel de Guy Woodhouse, se pensó en Robert Redford, Warren Beatty y Jack Nicholson. La primera opción era Robert Redford, quien rechazó el papel. Jack Nicholson hizo una prueba, pero no resultó elegido.
  5. Como parte de la promoción de la película, el peluquero Vidal Sassoon le cortó el pelo a Mia Farrow. En realidad se trataba de un stunt, la actriz lo llevaba así de corto desde hacía dos años: su pelo largo durante la película era una peluca. 
  6. Mia Farrow era una vegetariana estricta, pero Polanski le pidió que comiera hígado crudo durante una escena. La actriz aceptó, y no lo sólo lo comió en una toma: la escena se rodó varias veces. 
  7. Joan Crawford iba a tener un cameo durante la película, pero su escena se canceló: justo antes de rodarla, Polanski consideró que no merecía la pena hacerlo. 
  8. Mia Farrow es quien canta durante los créditos iniciales, y Tony Curtis quien da voz a Donald Baumgart (el personaje que sólo se escucha en una conversación telefónica).
  9. La escena en la que Rosemary camina entre el tráfico no fue planificada. En un momento de inspiración, Polanski incitó a Mia a hacerlo. Le dijo: "Nadie atropella a una embarazada". Ningún operario de cámara quiso participar, así que el propio Polanski fue quien operó la cámara, caminando unos pasos por detrás de la actriz.
  10. Durante el rodaje, Mia Farrow creó un cuadro en el que anotaba quiénes habían sido buenos y malos con ella. Polanski le respondió creando uno sobre ella. 

Podéis ver los cuadros de Mia y Polanski en el documental que os dejo más abajo, Mia & Roman (en inglés), junto a varias imágenes sobre el rodaje de Rosemary's Baby.

27 oct. 2014

Spooky Halloween 2014: The Conjuring, Annabelle y The Evil Dead

Se acerca mi fecha favorita del año, y eso sólo significa una cosa: ponerme al día con el cine de terror. Este año me he decidido por The Conjuring (una recomendación), Annabelle (un estreno) y The Evil Dead (un clásico).

The Conjuring 


El cine de terror actual no me termina de convencer; pero comentando que tenía muchas ganas de ver The Babadook, me recomendaron The Conjuring. Decidí darle una oportunidad, y me sorprendió gratamente.

No puedo decir que The Conjuring aporte algo nuevo al género, porque no lo hace: es lo mismo de siempre; pero bien hecho. La tensión está bien conseguida, uno lo pasa bastante mal hasta que llega el final liberador. Los sustos son predecibles la mayoría de las veces; pero no todas, y eso es lo que hace que The Conjuring funcione.


También maneja muy bien los elementos que sirven de puente para precuelas y secuelas. Me he quedado con curiosidad y quiero saber qué vio el personaje de Vera Farmiga durante el exorcismo, así que seguro veré la secuela. James Wan me ha devuelto la fe en el cine del género, me ha devuelto las ganas de ver películas que me den miedo. Y la muñeca en la caja de cristal me convenció de ver Annabelle.

Annabelle


Si The Conjuring había sido buena, esperaba que Annabelle fuera similar. Y por momentos creí que iba a estar a la altura; pero al final me he quedado fría. Annabelle empieza bien: una protagonista que creo que intenta "homenajear" a la Rosemary de Polanski, unos sobresaltos bastante importantes. Pero, a medida que avanza la historia, uno puede presentir que el final no estará a la altura. 

Y ese es el mayor fallo de Annabelle: que se va desinflando hacia el final. La película tiene los tópicos de siempre: ¿Por qué los maridos en las pelis de terror son tan inútiles, y cerca del final se convierten en héroes sólo por correr hacia la pobre víctima de los fantasmas/demonios y abrazarla fuerte? ¿Por qué siempre hay un cura, y siempre el demonio es mucho más fuerte que la iglesia; pero al final lo vencen de la forma más simple? Y podría seguir, que la lista de tópicos del género es larga.

Annabelle tiene un personaje que podría haber dado mucho más: Evelyn (Alfre Woodard), un personaje que podría ser una "bruja" (buena o mala) y que podría haber aportado algo más a la historia; pero que sólo usan para que resuelva la trama y nos regale un final "feliz" (y cumplir con la famosa regla de que en el cine de terror sólo sobreviven los caucásicos).

La historia no se sostiene demasiado. No sé si hubo que editar y recortar, pero da esa sensación. Y da la sensación de que en el recorte se quiso dar prioridad a los sobresaltos, porque son muchos comparados con las escenas en las que la historia toma forma. No está mal que haya muchos sobresaltos, pero sí está mal cuando al final se quedan en nada. 




El final no me gustó para nada, me resultó totalmente predecible. La escena de resolución del conflicto me resultó fría y poco convincente. Me llevé una gran desilusión. Creo que se podría haber hecho algo mucho mejor. Sobre todo porque me lograron hacer saltar, me asustaron y me tuvieron bastante compenetrada en la historia hasta que me perdieron con esa resolución. Decepcionante.

The Evil Dead


Después de la decepción de Annabelle, quedaba recurrir a un clásico. Así que me fui a los ochenta, a ese cine que tanto me fascinaba de pequeña. Elegí The Evil Dead (Sam Raimi, 1981) porque hacía mucho que no la veía, y porque quería refrescar la memoria para ver la remake en un futuro cercano.

Al principio me había quedado un poco decepcionada, ya que me daba la sensación de que The Evil Dead no había envejecido muy bien: errores de continuidad (si te bañan en sangre no puede desaparecer entre escena y escena, ¡por favor!) y las actuaciones dejan bastante que desear.

Pero... hay planos y recursos que me gustaría ver más en el cine de terror moderno. Daban ganas de detenerse a mirarlos por horas, por lo visualmente atractivos que me resultaban algunos momentos. Los planos, la posición de la cámara, el enfoque... son recursos completamente válidos en todos los géneros y, sin embargo, muy pocas veces me detengo a analizarlos en el cine de terror. Los efectos especiales me invitaban a analizarlos (si era tela, comida, látex, los colores del maquillaje, el stopmotion), y me quedaba pensando cómo habían conseguido determinadas cosas.

Al final, The Evil Dead fue más un paseo por la memoria, unas cuantas risas y un ejercicio interesante de observación. Me dieron ganas de tener aún aquellos guiones slasher que escribí hace tantos años. Ganas de releerlos, corregirlos y ponerme a hacer cosas con aquellas historias. Se volvió a despertar mi interés por el maquillaje y los efectos especiales artesanales, las ganas de meter las manos en las mezclas más extrañas y construir cosas con ellas.

Y, después de la decepción de los primeros minutos viendo The Evil Dead después de tantos años, me descubrí inspirada. Me descubrí con las mismas ganas de hacer cine y teatro que cuando era pequeña, con ganas de jugar y de inventarme historias. Volví a sentirme como cuando, al llegar Halloween, pensaba en qué disfraz me haría y con qué cosas que encontrara por casa me lo construiría.

Y con la sensación de que, al final, The Evil Dead no ha envejecido tan mal. Porque, de haberlo hecho, no habría despertado en mí aquello que despertaba durante mi niñez. Aquello que el cine de hoy, con tanto efecto hecho por ordenador, no logra despertarme: fascinación y ganas de intentar hacer lo mismo.

The Evil Dead me ha recordado por qué me gustaba tanto el cine de terror, por qué siempre me sentí atraída por el cine y el teatro, y lo mucho que me divierte participar en ellos. Podría decir que The Evil Dead me ha devuelto algo que pensé que había perdido. Y por ello, creo que ha sido la mejor elección para celebrar mi época favorita del año.


24 oct. 2014

Jamón

Ser la oveja negra de la familia (o, en este caso, el cerdo) no es fácil. Sobre todo cuando eres adolescente. Esto es lo que le pasa a José, el único cerdo de una familia española. 

Sólo por eso, y porque la estética atrajo, fue que elegí ver Jamón (de Iria López). Pero resulta que hay más. y que el giro del final me ha dejado pensando. Y mucho.


Espero que también os haya invitado a la reflexión. Buen fin de semana.

22 oct. 2014

La familia Barrymore: Lionel, Ethel y John Barrymore, Dolores Costello

La semana pasada comencé a repasar a la familia Barrymore, posiblemente una de las familias más legendarias de la historia del teatro y el cine norteamericanos. Hoy toca continuar ese recorrido con una nueva generación que, como la anterior, supo subirse a los escenarios de Broadway y dejar su huella en Hollywood. 

Hoy hablaré de Lionel, Ethel y John Barrymore, y de Dolores Costello. Estos últimos dos, los abuelos de Drew Barrymore.

Lionel Barrymore (28 de abril de 1878 – 15 de noviembre de 1954) 

Nació en Philadelphia con el nombre Lionel Herbert Blythe. Comenzó a actuar en teatro junto a su abuela, Louisa Lane Drew, aproximadamente en 1895. Debutó en Broadway junto a su tío John Drew Jr. en 1901.

Vivió varios años en París junto a su esposa Doris, y allí nació su hija Ethel. Regresó a Broadway en 1910 y se dedicó al teatro dramático, compartiendo escenario junto a Doris y su hermano John en varias obras. 

En 1911 comenzó a trabajar en cine junto a D. W. Griffith en Vitagraph. Con él rodó The Battle (1911), The New York Hat (1912) y Three Friends (1913). También dirigió algunas películas, incluida Life’s Whirphool (1917), con su hermana Ethel como protagonista. Lamentablemente, muchas se han perdido.

En 1921 interpretó a MacBeth en teatro, sin mucho éxito. Debido a ello, decidió retornar al cine. Se divorció de Doris en 1923, y se casó con Irene Fenwick. Combinó su luna de miel con el rodaje de The Eternal City (George Fitzmaurice, 1923) en Roma. 

En 1924 se fue a Berlín a rodar junto a Herbert Wilcox Decameron Nights. Posteriormente, regresó a Hollywood para actuar y dirigir. Uno de sus trabajos como director freelance fue The Bells (1926), con un desconocido Boris Karloff

A partir de 1926 se dedicó exclusivamente a trabajar para la Metro-Goldwyn-Mayer, compartiendo cartel junto a John Gilbert, Lon Chaney, Jean Harlow, Wallace Beery, Marie Dressler, Greta Garbo, Clark Gable, Spencer Tracy, y sus hermanos John y Ethel

En 1929 decidió dedicarse a la dirección, y fue nominado a un Oscar por Madame X. Retornó a la actuación en 1931, y ese mismo año ganó un Oscar por su trabajo en A Free Soul (Clarence Brown). 

Durante los años treinta y cuarenta se encasilló en papeles de anciano malhumorado, trabajando en The Mysterious Island (Lucien Hubbard, 1929), Grand Hotel (Edmund Goulding, 1932), Captains Courageous (Victor Fleming, 1937), You Can't Take It with You (Frank Capra, 1938), On Borrowed Time (Harold S. Bucquet, 1939), Duel in the Sun (King Vidor, 1946), y Key Largo (John Huston, 1948).

Lo combinaba con su trabajo en la radio, donde interpretaba a Ebenezer Scrooge; papel que hubiera interpretado en cine en 1938 si no hubiera sufrido un accidente en el que se quebró la cadera. También interpretó -en los años cincuenta- al Doctor Gillespie en la saga del Doctor Kildare, personaje que interpretó en cine durante los años treinta y cuarenta.

Los historiadores de cine no se ponen de acuerdo sobre si fue el accidente de cadera, una artritis, o ambas, lo que obligó a Lionel Barrymore a ayudarse de una silla de ruedas durante los últimos años de su carrera. 

Algunos indican que a finales de los años veinte Barrymore recurría a la morfina para combatir el dolor de su artritis, otros dicen que entonces no era tan grave y que podemos observarlo en sus películas y apariciones de la época. Otros van más allá, e indican que la artritis era consecuencia de haberse contagiado de sífilis en 1925.

Entre los que culpan a su cadera, están los que dicen que no fue un accidente, sino dos: el primero en 1936, cuando una mesa de dibujo le cayó encima; y el segundo en 1937 durante el rodaje de Saratoga (Jack Conway), cuando tropezó con un cable. Dicen que el dolor era tan grande, que Louis B. Mayer le compró cocaína para que le ayudara a soportar el dolor. También dicen que su cadera jamás se soldó con propiedad. El propio Barrymore culpaba a su cadera: decía que estaba curada, pero le impedía caminar bien. Nunca mencionó una artritis. Por supuesto que podía estar mintiendo, pero nunca lo sabremos.

Su última aparición en cine en la que podía andar sin asistencia fue en Capitains Courageous. Posteriormente, se ayudaba de muletas. Pero durante el rodaje de You Can’t Take It With You el dolor era tan intenso que recurrió a los sedantes y, posteriormente, a la silla de ruedas.

Su papel más memorable fue Mr. Potter en It’s a Wonderful Life (Frank Capra, 1946). Su última aparición en cine fue un cameo en Main Street to Broadway, el musical de MGM de 1953, junto a su hermana Ethel.

Lionel Barrymore murió el 15 de noviembre de 1954 en Van Nuys, California. Su tumba se encuentra en el cementerio Calvary. Tiene dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood: una por su trabajo en cine, y otra por su trabajo en la radio. También es miembro del Salón de la Fama del Teatro Americano.

Datos curiosos

Lionel Barrymore también era compositor y artista gráfico. Algunas de sus piezas musicales fueron publicadas por G. Schirmer en 1945, y sus bocetos y dibujos son considerados piezas de coleccionista.


Ethel Barrymore (15 de agosto de 1879 – 18 de junio de 1959) 

Ethel Mae Blythe también nació en Philadelphia. Su primera aparición en Broadway fue en 1895, junto a su tío John Drew, Jr.

En 1897 viajó a Londres junto a William Gillette para interpretar a Miss Kittridge en Secret Service. Cuando estaba a punto de regresar a los Estados Unidos, recibió una oferta de Henry Irving y Ellen Terry para interpretar a Annette en The Bells. Y decidió quedarse un poco más. 

De regreso a Estados Unidos, Ethel conoció el éxito interpretando a Madame Trentoni en Captain Jinks of the Horse Marines en 1901. Continuó trabajando en teatro y de una de sus obras nació la que fue su frase más memorable. la que repetía siempre que el público la aclamaba: "That's all there is, there isn't any more" (Eso es todo lo que hay, no hay nada más).

En 1909 se casó con Russel Griswold Colt, descendiente del armero Samuel Colt. Fue un matrimonio difícil: aparentemente él abusaba de ella, y tuvo un romance -y un hijo- con otra mujer. Ethel pidió el divorcio en 1911, aunque se arrepintió. Finalmente, la pareja se divorció en 1923. No volvió a casarse. Del matrimonio habían nacido tres hijos: Samuel Colt (1909-1986), agente de Hollywood; Ethel Barrymore Colt, actriz y cantante de Broadway; y John Drew Colt, actor.

Su primera aparición en cine fue en 1914 (The NightingaleAugustus E. Thomas). Rodó 15 películas entre 1914 y 1919, combinándolas con su carrera en Broadway. Muchas de estas películas se han perdido, con excepción de un reel de The Awakening of Helena Ritchie (John W. Noble, 1916) y The Call of Her People (John W. Noble, 1917).

En 1940 se mudó a Hollwood para dedicarse al cine. Ganó un Oscar como actriz de reparto en None but de Lonely Heart (Clifford Odets, 1944), película en la que compartió el protagonismo con Cary Grant. En 1947 trabajó a las órdenes de Alfred Hitchcock en The Paradine Case. Fue nominada nuevamente al Oscar en 1949 por su papel en Pinky (Elia Kazan). Sú última película fue Johnny Trouble (John H. Auer, 1957).

Durante la década de los cincuenta se dedicó a la televisión, con apariciones especiales y presentando 14 episodios de una serie en el teatro Ethel Barrymore (inaugurado en 1928), y a la radio.

Ethel Barrymore murió en 1959 en su casa de Hollywood. Su tumba se encuentra en el cementerio Calvary de Los Angeles. El nombre de Ethel figura en el Salón de la Fama del Teatro Americano, junto al de sus hermanos.

Datos curiosos

Cuenta la leyenda que, durante su estancia en Londres, Winston Churchill le propuso matrimonio. Y que ella se negó porque no quería ser la esposa de un político; pero continuaron siendo amigos.


John Barrymore (14 o 15 de febrero de 1882 – 29 de mayo de 1942)

John Barrymore, o Jack Barrymore, nació en Philadelphia, con el nombre John Sidney Blyth. No tenía interés en el mundo de la actuación: quería ser ilustrador. No tuvo mucha suerte trabajando para los periódicos neoyorkinos, y su padre le convenció de debutar en teatro en 1901.  La experiencia le resultó tan satisfactoria, que cambió de profesión.

En 1904 debutó en Broadway. Se dedicó a las comedias y los musicales hasta 1914, cuando decidió probar suerte en papeles dramáticos. En 1912, decidió probar suerte con el cine siguiendo la misma estrategia: primero se dedicó a las farsas y las slapstick.

En 1920 comenzó a interpretar papeles más serios: fue protagonista de Dr. Jekill and Mr Hyde (John S. Robertson, 1920), The Lotus Eater (Marshall Neilan, 1921), Sherlock Holmes (Albert Parker, 1922), Beau Brummel (Harry Beaumont, 1924) y The Sea Beast (Millard Webb, 1926). Y en teatro, Shakespeare: Ricardo III en 1920 y Hamlet en 1922. En Estados Unidos e Inglaterra. La primera tuvo buenas críticas, pero la segunda fue un éxito rotundo a ambos lados del Océano Atlántico.

Ese éxito le consiguió un contrato con Warner. Y una vez terminado el contrato con Warner, uno con United Artists. Después, de vuelta a Warner Bros., para terminar en Metro-Goldwyn-Mayer en 1932. Posteriormente, no quiso exclusividad con ningún estudio. Durante su carrera, compartió pantalla con actrices de la talla de Greta Garbo, Katharine Hepburn, Jean Harlow y Joan Crawford.

Durante los años treinta, mientras estaba en lo más alto de su carrera, su alcoholismo trajo como consecuencia la pérdida de memoria, y el miedo a actuar frente al público. En 1935 fue hospitalizado después de una crisis en la que no pudo recordar líneas de guión y el nombre del personaje que interpretaba en la película Hat, Coat, Glove (Worthington Miner). 

Posteriormente intentó revivir su carrera en cine sin mucho éxito. Sin embargo, continuó su carrera en radio hasta 1942, cuando sufrió un colapso fatal durante el programa de Rudy Vallee el 29 de mayo. Fue enterrado en el cementerio Calvary de Los Angeles, pero su hijo movió su tumba en 1980 al cementerio Mount Vernon de Philadelphia.

Se había casado y divorciado cuatro veces. Tuvo tres hijos: con Blanche Marie Louise Oelrichs, poetisa, tuvo a Diana Blanche Barrymore; y con Dolores Costello, actriz y modelo, tuvo a Dolores Ethel Mae Barrymore y John Drew Barrymore (el padre de Drew Barrymore).

En noviembre de 1940, en honor a su apodo (El Gran Perfil), dejó la huella de su perfil en el Teatro Chino de Gaumont. Su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood fue inaugurada en 1960, en el 6667 de Hollywood Boulevard. Como sus hermanos, su nombre figura en el Salón de la Fama del Teatro Americano.

Datos curiosos

Cuenta la leyenda que sus últimas palabras fueron: "¿Morir? Diría que no, querido amigo. Ningún Barrymore debería permitir que una cosa tan convencional le ocurriera”.

A diferencia de sus hermanos, jamás ganó un Oscar. El único premio que recibió fue un Rudolph Valentino por su papel en Beau Brummel.

En 1982, en honor a su cumpleaños número 100, la oficina de correos norteamericana emitió un sello con su imagen y la de sus hermanos.

Dolores Costello (17 de septiembre de 1903 – 1 de marzo de 1979)

La "diosa de la pantalla silenciosa" nació en Pittsburgh. Sus primeras apariciones en cine fueron de pequeña (aproximadamente 1909), junto a su hermana Helene y su padre Maurice, en películas de Vitagraph.

Trabajó en Broadway junto a su hermana, y tal era su éxito que les ofrecieron contratos en los estudios Warner Bros. En 1926, protagonizó The Sea Beast junto a John Barrymore, y en 1927 repitió con él en When a Man Loves (Alan Crosland). 

Se casó con John Barrymore en 1928, año en el que protagonizó su primera part-talkie: Noah's Ark (Michael Curtiz). No tenía muy buena dicción, por lo que la transición al cine hablado fue muy dura y requirió de años de entrenamiento vocal. 

Después de tener a su hija Dolores, se retiró del cine para dedicarse a la familia. Tuvo un segundo hijo junto a John, John Drew; pero el matrimonio se desgastó debido al alcoholismo de su marido y se divorciaron en 1935.

En 1936 regresó al cine, pero no por mucho tiempo: se retiró nuevamente en 1943, después de rodar This is the Army bajo la dirección de Michael Curtiz. Posteriormente se dedicó enteramente a su granja, y reapareció poco antes de su muerte en la serie documental para televisión Hollywood (1980). 

Falleció en 1979, en Fallbrook, California, y fue enterrada en el cementerio Calvary. También tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en el 1645 de la calle Vine.


Hasta aquí otra generación del árbol genealógico de Drew Barrymore. Ya queda poco: la próxima vez toca hablar de sus padres. Y de ella, por supuesto.

20 oct. 2014

Sin City: A Dame to Kill For


Sin City es una película que me fascinó y que he vuelto a ver muchísimas veces. Pero esperaba la segunda parte con una mezcla de ansias y miedo: Sin City es tan buena que no estaba segura de que la secuela estuviera a la altura, aunque quería confiar en Robert Rodríguez y Frank Miller.

Lamentablemente, Sin City: A Dame to Kill For no termina de convencer. Por momentos resulta un poco parodia, y en otros momentos creo que se fuerza demasiado el intento por lograr la calidad de su predecesora. La historia (o las historias) no resulta tan interesante como en la primera parte, y los personajes no terminan de lograr que empaticemos con ellos.

Los malos no dan miedo ni rabia, aunque Eva Green al menos logra que su personaje resulte un poco retorcido. El uso de los colores no tiene el mismo efecto que en la primera parte, y al final uno se queda con la sensación de que faltó algo.

Creo que todos, incluidos quienes han trabajado en la película, esperábamos que la secuela de Sin City fuera tan buena como la primera. Quiero creer en que se han esforzado por conseguir algo bueno, pero quizás no estaban suficientemente inspirados. Quizás lo intentaron demasiado. O quizás simplemente se forzó algo que no tenía que haber sucedido.

17 oct. 2014

Aliah

Hoy he elegido compartir un cortometraje que habla de la imaginación, y específicamente de la de una niña que vive en medio de una guerra. Aliah acaba de ganar un Lovie Award (los Webbies europeos), y está dirigido por Valentino Bedini.


¡Buen fin de semana!

15 oct. 2014

La familia Barrymore: los patriarcas

Drew Barrymore es una de las actrices de Hollywood que suele ser clasificada como "realeza". La razón es que es descendiente de una larga línea de actores que se remonta a épocas en las que Hollywood ni siquiera existía. 

Tenía interés en seguir esa línea y ver hasta dónde me llevaba, pero no os aburriré demasiado con la clase de historia: comenzaremos esta serie de posts por los Drew, los Barrymore y los Costello

Primera parada: Louisa y John Drew. Ellos fueron los padres de Georgiana, la bisabuela de Drew Barrymore.

Louisa Lane Drew (10 de enero de 1820 - 31 de agosto de 1897)

Nacida en Londres, Gran Bretaña. Hija de la actriz Eliza Trentner, su padre pudo ser el actor Frederick Lane o el director de escena William Haycraft Lane. Emigró a los Estados Unidos en 1826, y desde niña se dedicó al teatro.

Se casó tres veces, y sólo tuvo hijos con John Drew, su tercer marido: Louisa Drew, John Drew Jr. y Georgiana Drew. Junto a John, estaba al mando del teatro Arch Street. Murió en Philadelphia, el 31 de agosto de 1897, a los 77 años.

Dato curioso

Trabajó en varias obras de teatro junto a John Wilkes Booth, el asesino de Abraham Lincoln.

John Drew (3 de septiembre de 1827 – 21 de mayo de 1862)

Su nombre verdadero era Jonathan Henry Drewland. Nació en Dublin, Irlanda, y vivió una infancia muy pobre. En 1832 emigró a los Estados Unidos (a Boston, Massachusetts). Allí encontró trabajo en la compañía de teatro de Joseph J. Johlrn, donde se desempeñó como actor hasta que asumió el mando del teatro Arch Street junto a su esposa Louisa Lane.

Murió en Philadelphia, a los 34 años, después de tropezar y golpearse la cabeza durante una fiesta en honor a su hija Georgiana. Su tumba se encuentra, actualmente, en el cementerio Mount Vernon (Philadelphia, Pennsylvania).


Todos los hijos de Louisa y John Drew se dedicaron al teatro. Los más famosos fueron John Drew Jr. (actor de comedia e intérprete de obras de Shakespeare), Sidney Drew (hermano adoptivo, famoso por sus actos de comedia en cine y teatro junto a sus dos esposas) y Georgiana. Ella y su marido Maurice serán nuestra segunda parada en este viaje.

Georgiana Emma Drew (11 de julio de 1856 – 2 de julio de 1893)

Nació en Philadelphia y el mundo del teatro fue el suyo desde temprana edad, aunque debutó formalmente como actriz en 1872. Su hermano John Jr estaba teniendo éxito en New York, así que ella siguió sus pasos y protagonizó varias obras en Broadway. En una de ellas (Pique), conoció a Maurice Barrymore.

Se casaron el 31 de diciembre de 1876, y tuvieron 3 hijos: Lionel, Ethel y John. Su carrera en teatro se vio interrumpida en 1891 por una tuberculosis que la obligó a viajar al oeste, junto a su hija Ethel, en busca de una cura. Murió en 1893, aún esperando esa cura, en Santa Barbara, California. 

Dato curioso

Según dicen, sus últimas palabras fueron: “¡Ay, mis niños! ¿Qué va a ser de ellos?”

Maurice Barrymore (21 de septiembre de 1849 – 25 de marzo de 1905)

Herbert Arthur Chamberlayne Blythe nació en Fort Agra, India. Sus padres le enviaron a Inglaterra a estudiar, donde se interesó por el boxeo. Ese deporte le hizo conocer al actor Hobart Bosworth, quien le introdujo al mundo del teatro. Sabiendo que su padre no iba a aprobar esta carrera, adoptó el seudónimo Maurice Barrymore.

Emigró a los Estados Unidos, donde se unió a la troupe de Augustin Daly. Debutó en Broadway en diciembre de 1875. La obra se llamaba Pique, y en ella conoció a Georgiana Drew. Durante su carrera, protagonizó obras con las grandes estrellas femeninas de la época: Helena Modjeska, Mrs. Fiske, Mrs. Leslie Carter, Olga Nethersole, Lillian Russell y Lily Langtry.

Su carrera fue exitosa hasta 1901, cuando en medio de una representación de vaudeville en un teatro de Harlem comenzó a desvariar. Al día siguiente, después de ponerse violento, fue llevado por su hijo John al hospital Bellevue, donde fue internado en el área psiquiátrica. Se le diagnosticó sífilis (no existía cura en la época). Permaneció hospitalizado en Amityville hasta su fallecimiento. Su tumba se encuentra en Mount Vernon, junto a la de Georgiana y el reso de la familia Drew.

Dato curioso

En 1884, escribió una obra llamada Nadjezda (significa "esperanza"). Durante un viaje a Inglaterra a visitar a su familia conoció a Sarah Bernhardt y le dió una copia del manuscrito de la obra, la cual no estaba registrada y por la que no tenía los derechos de autor.

En 1886, Victorien Sardou escribió la La Tosca, la cual Barrymore aseguraba que era un plagio de Nadjezda. Lo único que tenían en común ambas obras era que la protagonista hace un trato para salvar a su marido (recurso que ya era muy común y que había utilizado Shakespeare en Medida por medida). Barrymore perdió su demanda contra Sardou.


Los apellidos de Georgiana y Maurice fueron la inspiración para el nombre Drew (apellido de Georgiana) Blythe (apellido original de Maurice) Barrymore.

Podríamos continuar la línea de los Barrymore a partir de aquí, pero lo dejaremos para la próxima semana. Antes, quiero hacer un paréntesis para hablar de Maurice y Mae Costello, también bisabuelos de Drew Barrymore. Y también actores.

Maurice George Costello (22 de febrero de 1877 - 29 de octubre de 1950)

Maurice nació en Pittsburgh, Pennsylvania. Era hijo de inmigrantes irlandeses. Fue uno de los primeros actores protagónicos de cine: su primera aparición en cine fue en 1905, en Adventures of Sherlock Holmes (J. Stuart Blackton). Interpretaba a Sherlock Holmes. 

La transición a las talkies no fue buena para él, lo que acabó con su status de estrella. Sin embargo, continuó trabajando en roles menores en cine hasta su muerte en 1950, cuando tenía 73 años. Su tumba se encuentra en el cementerio Calvary de Los Angeles.

Dato curioso

Fue quien descubrió a Moe (Moses Harry Horowitz), uno de los Tres Chiflados, cuando era el chico de los recados en Vitagraph.

(vía findagrave.com)

Mae Costello (13 de agosto de 1882 - 2 de agosto de 1929)

Nació en Brooklyn, New York, con el apellido Altschuk. Su padre era un inmigrante alemán. Durante su adolescencia comenzó a dedicarse a la actuación, girando por teatros de los Estados Unidos. En 1902, se casó con Maurice Costello. El matrimonio tuvo dos hijas; Helene y Dolores, ambas actrices de cine exitosas.

En 1910 comenzó a trabajar en cine, con el nombre Mrs. Costello. Trabajó junto a su marido e hijas, además de actores como John Bunny, Flora Finch, Wallace Reid, Florence Turner, Antonio Moreno y Clara Kimball Young. Murió en 1929 y su tumba se encuentra en el cementerio Calvary de Los Angeles.


Espero que os resulte interesante este breve paseo por el árbol genealógico de Drew Barrymore, que se extenderá un par de semanas para haceros más amena la lectura.

13 oct. 2014

Open Windows


Lo que más me ha gustado de Open Windows es ver una historia desarrollarse en las ventanas de un ordenador portátil. Me he descubierto pensando en la cantidad de tiempo que habrá dedicado Nacho Vigalondo en diseñar, planificar y, sobre todo, en desarrollar la historia para lograr hacerlo de una forma casi perfecta.

Digo "casi perfecta" porque logró venderme la historia; pero me cuestioné qué clase de persona pincha en enlaces que le envían desconocidos. Claro que soy consciente de que existen esas personas; pero pensando que el protagonista es un webmaster, considero que quizás tendría más cuidado. Y, la verdad es que creo que no cuestioné nada más: estuve demasiado metida en la historia como para preocuparme en encontrar debilidades en la película.

Open Windows es dinámica, y es novedosa por su forma de contar la historia. Elijah Wood es tan bueno interpretando a un personaje inocente, que logra hacerte pasarlo mal pensando en cómo terminará. Y me encantó Neil Maskell perturbándome casi tanto como en la serie británica Utopia.  Ojalá volver a verle pronto en pantalla, porque es un actor que me gusta muchísimo.


10 oct. 2014

Ese rayito de sol...

Cuando los días se hacen cortos y el frío acecha tras la esquina, hasta quien amamos el otoño queremos atrapar esos pocos rayitos de sol que se asoman entre las nubes. Por eso, hoy he elegido compartir The Light and The Little Girl, un cortometraje de Guy Pooles.


¡Buen fin de semana!

8 oct. 2014

La historia de Anna May Wong

Fotografía de Carl Van Vechten (22 de septiembre de 1935)

Anna May Wong fue una actriz bastante reconocida del cine mudo y una estrella en Europa. Sin embargo, su nombre no es uno de esos nombres que solemos escuchar cuando se habla de cine clásico. Su historia es la historia de una actriz que luchó por hacer carrera en una industria que no le daba muchas oportunidades.

Nació en Los Angeles en 1905, con el nombre Wong Liu Tsong. Su interés por el cine fue temprano: en lugar de asistir a clases, se escapaba al cine. Vivía en las afueras de Chinatown, donde se solían rodar películas y siempre se buscaban caras. Con 14 años, logró el permiso de su padre para ejercer como extra en The Red Lantern (Albert Capellani, 1919). Y no paró.

Continuó asistiendo al colegio y apareciendo en películas hasta 1921, cuando decidió dedicarse por completo a la actuación. Y ese mismo año consiguió su primer rol protagónico: The Toll of Sea (Chester M. Franklin, 1922), una de las primeras películas a color.

Anna May Wong en The Toll of Sea

Wong tuvo la oportunidad de demostrar que era buena, y lo hizo en una película novedosa. Esto le consiguió la atención de Douglas Fairbanks, quien le ofreció un papel en The Thief of Bagdad (Raoul Walsh, 1924). 

Había nacido una estrella, pero una estrella que no podía disfrutar de su éxito como las demás: las revistas podían escribir sobre ella, pero no podían ponerla en portada; no se le permitía asistir a fiestas; no podía tener un romance público (a menos que fuera con "un chino", como ella misma decía en las entrevistas); sus opciones para papeles no eran muchas (ni hablar de personajes complejos), y a veces preferían a actores latinos o europeos para interpretar a personajes asiáticos.

En 1928, harta de todo, decidió emigrar a Europa. Pensaba que allí podría encontrar más oportunidades, y estaba en lo correcto. Se estableció en Berlín y protagonizó cinco películas británicas, entre ellas Piccadilly (Ewald André Dupont, 1929), su papel más memorable.

En 1931 regresó a Hollywood contratada por Paramount, que le prometía mejores papeles de los que había interpretado hasta el momento en Estados Unidos. Uno de ellos fue en Shanghai Express (Josef von Sternberg, 1932), junto a Marlene Dietrich. Pero, aún con esa promesa de mejores papeles, se encontró frustrada perdiendo frente a Helen Hayes el protagónico en The Son-Daughter (Clarence Brown, 1932).

Shanghai Express

Y decidió regresar a Europa, donde realizó un tour por Inglaterra y Escocia, apareció en algunas películas, y se dedicó a disfrutar de las fiestas que Hollywood le negaba. En 1935 regresó a Hollywood tentada por el papel protagónico en The Good Earth (Sidney Franklin, 1937). No lo consiguió. Le ofrecieron un papel secundario en la misma película, pero lo rechazó.

Cansada, decidió que su siguiente destino sería China, donde no creía que la consideraran "demasiado china" para un papel. Allí se encontró con que la prensa estaba muy enfadada con la caracterización hollywoodiense del país y sus habitantes, y que la culpaban por ello.

Wong reconoció que estaban en su derecho de estar enfadados, aclaró que ella se veía obligada a interpretar a esos personajes como le indicaban, y que estaba harta de interpretarlos. Logró el perdón de la prensa y el público, y fue muy exitosa durante su estancia. 

A finales de los años treinta, Anna May Wong regresó a Hollywood: aún tenía un contrato con Paramount, y lo cumplió en películas de Serie B. Durante la Segunda Guerra Mundial se tomó un descanso, y regresó en los años cincuenta; pero dedicándose a la televisión. 

Tuvo su propia serie en 1951, The Gallery of Madame Liu-Tsong, la primera serie americana con una actriz protagonista de origen asiático. En 1961, con 56 años, la luz de Anna May Wong se apagó; justo cuando estaba planificando su regreso al cine.

Esta es la historia de Anna May Wong, una actriz americana de origen asiático, que luchó contra lo que establecía Hollywood e intentó hacerse camino en la industria. Fue una pionera, y por eso merece ser recordada.

6 oct. 2014

Frank


Hay películas que son difíciles de definir. Que son difíciles de explicar. Hay películas que me interesan por algún detalle (estética, reparto, música), pero con las que no termino de conectar. Películas a las que, por más que intente verlas muchas veces, me resultan completamente extrañas. Y con Frank me ha ocurrido algo así.

Frank me resultó curiosa, me divirtió en determinados momentos, me hizo pensar. Me gustaron mucho los actores (quizás Michael Fassbender el que más). Me gustó la historia. Pero, al terminar de verla, me quedé fría. Y me costó imaginar que mucha gente conectara con la película.

Como los personajes que la protagonizan, Frank es rara. Es diferente. Es curiosa. No creo que se trate de una película muy "fácil de ver". Pero, claro, teniendo como protagonista a un personaje que vive escondido dentro de una máscara, no se debe esperar menos.

3 oct. 2014

The Shift

No tenía planificado publicar este corto hoy, pero me lo encontré y no pude evitarlo. The Shift, de Francesco Calabrese, es un thriller de ciencia ficción ambientado en los años sesenta. Creo que eso ya es más que suficiente para despertar vuestra curiosidad, ¿verdad?


¡Buen fin de semana!

1 oct. 2014

25 reglas de Sam Mendes para ser un director feliz


En marzo de este año, la compañía de teatro Roundabout homenajeó a Sam Mendes (American Beauty, Revolutionary Road, entre otras). En su discurso de agradecimiento, Mendes -que tiene experiencia en cine y teatro- habló de los 25 pasos que considera que hay que seguir para ser un director más feliz. 
  1. Escoge siempre buenos colaboradores. Los mejores serán los que no estén de acuerdo contigo, porque eso significa que sienten pasión por lo que hacen, tienen opiniones, y sólo dirán que sí cuando realmente estén de acuerdo.
  2. Intenta aprender cómo hacer de lo familiar algo extraño, y viceversa. Dirige a Shakespeare como si fuera una nueva obra, y trata a cada obra como si fuera Shakespeare.
  3. Si tienes la oportunidad, no dudes en trabajar con Judi Dench.
  4. Aprende a decir "no sé la respuesta". Puede ser el comienzo de un muy buen ensayo.
  5. Ve al anfiteatro de Epidauro, en Grecia. Te hará darte cuenta de lo que formas parte, y cambiará la forma en la que ves al mundo. 
  6. Evita las metáforas en las que una película u obra es un "pináculo" o "pico"; rechaza en absoluto la palabra "definitivo"; y si alguien utiliza la expresión "obra maestra", no sabe lo que hace. La búsqueda de la perfección es una actividad inútil.
  7. Si estás haciendo una obra o una película, tienes que tener una conexión con la historia para dirigirla. A veces son cosas grandes: American Beauty era sobre mi adolescencia, Road to Perdition sobre mi niñez, Skyfall era sobre la madurez y la mortalidad. A veces es una simple idea: por ejemplo, que todo ocurra en una discoteca. No es suficiente que te guste un guión: debes hacerlo tuyo.
  8. La confianza es esencial, pero no el ego.
  9. El teatro es el medio del escritor y del actor; el director es tercero en importancia. Si quieres aumentar tu ego, dirige cine.
  10. No leas críticas. Con que sepas que son buenas o malas, es suficiente. Cuando empecé, los artistas eran muchos más que los comentaristas. Ahora hay miles de opiniones publicadas para cada obra de arte. Aunque seas muy fuerte, la confianza es esencial para lo que haces. Y la confianza es algo frágil. Protégela. 
  11. Hazte cargo de una sala. Una obra es temporal, un edificio es permanente. Intenta crear algo que sea permanente, que será usado y amado por otros. 
  12. Nunca es demasiado tarde para aprender algo nuevo. Cuando aprendí a esquiar con mi hijo de diez años, él aprendió a los diez minutos y yo estuve cuatro días intentándolo y viéndome como un tonto. Pero, no temas sentirte como un tonto: es parte del proceso de aprendizaje.
  13. No hay bien y mal, hay interesante y menos interesante.
  14. La pintura, las novelas, la poesía y la música son formas superiores de arte. Pero el cine y el teatro pueden tomar prestadas cosas de ellas. 
  15. No existen los "pases previos" en Broadway.
  16. No pienses en el producto o la respuesta de la audiencia. Piensa en el descubrimiento y en el proceso. 
  17. Aprende cuándo es el momento de callarte.
  18. Si tienes un reparto de veinte personas, tienes veinte imaginaciones acompañándote. Úsalas.
  19. Recuerda que los Oscars son sólo un programa de tv.
  20. Hazlo. Robert Frost dijo: "Dilo todo un poco más rápido". No se equivocaba.
  21. La segunda producción de un musical siempre es mejor que la primera.
  22. Aprende a aceptar las culpas por todo. Si el guión era pobre, no trabajaste lo suficiente con el guionista. Si los actores fallaron, tú les fallaste. Si los sets, las luces, el póster, el vestuario no estuvieron bien, tú los aprobaste. Prepárate para aceptar ese peso sobre tus hombros.
  23. En pantalla, tu héroe puede deshacerse de 500 malos; pero si fuma un sólo cigarrillo... estás jodido.
  24. Ten una carrera alternativa planeada. Puede que nunca te dediques a ello, pero puede ayudarte a dormir mejor.
  25. Nunca, jamás, olvides la suerte que tienes de hacer eso que amas.