19 may. 2014

The Amazing Spider-Man 2

The Amazing Spider-man 2

Creo que se pueden combinar la comedia, el drama y la acción con buenos resultados; pero si quieres hacer algo con tantos elementos, corres riesgo de quedarte con una película un poco difícil de asimilar. En la primera parte de The Amazing Spider-Man el resultado no me resultó tan difícil de asimilar porque los efectos especiales tardaban en hacer aparición (aunque tampoco me gustaron demasiado); pero en The Amazing Spider-Man 2 me tomaron por sorpresa, demasiado pronto.

Los efectos especiales me parecieron demasiado “animados”. Daba la sensación de estar viendo un videojuego más que una película. En contraste con las escenas más realistas, me resultó un poco extraño. Los efectos son caricaturescos, pero la comedia también lo es. Una cosa me ha chocado, pero la otra me ha gustado.

Y a lo largo de la película se mezclan tanto, que era difícil concentrarme, era como estar ante una película bipolar.  Como espectadora me daba la sensación de que era demasiado el cambio de una cosa a la otra, tantas veces y tan rápido en la primera media hora. Entiendo que la historia podía requerir de ello para introducir personajes y conflictos; pero para una película de dos horas creo que es mucho que asimilar en muy poco tiempo.

O quizás sea que este género no es de los que más consumo, y por ello no estoy acostumbrada a la narración. Ni a los efectos especiales. Rara vez disfruto cuando vuelan coches y explotan cosas por doquier. Quitando los efectos, debo reconocer que me resultó entretenida. No puedo decir exactamente qué; pero algo me hizo recordar al Batman de Tim Burton. Y creo que fue eso lo que más me gustó de The Amazing Spider-Man 2. Eso, y los posters de la habitación de Peter (Dogtown and the Z-Boys y Blowup).

Andrew Garfield y Emma Stone geniales. La química es obvia y, por supuesto, han sido quienes han arrancado risas y sonrisas. Sally Field me ha gustado mucho también. Jamie Foxx logra dar tanta pena como villano que como Max Dillon. Quizás me resultaba más perturbador como el segundo. Aunque, no tanto como el Duende Verde de Dane DeHaan, que me dio bastante miedito.

¿Me gustó? Me resultó entretenida. Llegó a emocionarme por momentos (al fin y al cabo, Andrew Garfield me parece un buen actor y logra su cometido). ¿Veré la tercera parte? Posiblemente, porque veo todo lo que hace Andrew Garfield. Pero dudo que termine de gustarme. Creo que es un caso perdido, las pelis –actuales- de superhéroes no son lo mío.

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