31 mar. 2014

Veronica Mars

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El fenómeno Veronica Mars pareció poner de moda en crowdfounding. Creo que solamente probó que cuando muchos quieren algo pueden conseguirlo. Y que hay una alternativa para llegar a tu público cuando la industria te da la espalda.

Quería ver que había hecho Rob Thomas con el dinero y las ilusiones de sus fans. Y quería saber que ocurría en la película de uno de mis personajes favoritos de la televisión. Quería volver a Neptune.

Mi mayor miedo era que se perdiera la magia de la serie. Que el reencuentro con Neptune no se sintiera igual. Sin embargo, el reencuentro se sintió como si no hubieran pasado los años: los personajes, los diálogos, todo se sintió tal y como era en la época en que seguía las investigaciones de Veronica por tv.

Me encantó la aparición de James Franco. El chico no sólo sabe reírse de si mismo, sino que participa encantado de una película en la que su imagen en la cultura popular forma parte del guión. Muy buen cameo, que está muy bien colado en el guión.

Pero lo que más me gustó de Veronica Mars fue sentir que volvía a ver la serie. Que los personajes y sus historias habían continuado camino por nueve años, y que el mundo no se había detenido cuando la cancelaron.

Me lo pasé genial reencontrándome con Neptune, me gustó mucho descubrir que Veronica no había cambiado, y me ha gustado que al fin tengamos una especie de final de una historia que nos habían truncado. Y digo “especie” porque el final deja abierta la puerta a una secuela. Confieso que más que una secuela, me gustaría que la historia continuara en tv.

Por cierto: en los créditos hay sorpresas, así que nada de cortar la peli hasta que los hayáis visto todos.

28 mar. 2014

Cuando las luces se apagan

Hoy tenía ganas de un corto de un género que me encanta: el terror. Así que os dejo Lights Out, ganador del premio al mejor director en el concurso Who’s There de Bloody Cuts.

 

Si os ha gustado, en los enlaces de más arriba tenéis más. ¡Buen fin de semana!

26 mar. 2014

Festival de Málaga

El Festival de Málaga de Cine Español (FMCE) difunde y promueve el cine español desde 1998. Cuenta con varias sedes, donde se proyectan largometrajes y cortometrajes (de ficción y documentales), además de organizar foros, debates y encuentros.

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Sedes

  • Teatro Cervantes allí se estrenan las películas de la Sección Oficial, los homenajes y se realizan las ruedas de prensa

  • Teatro Echegaray Sede de la proyección de documentales

  • Cine Albéniz proyecta películas de Sección Oficial y otras

  • Museo Picasso alberga las masterclass

  • Rectorado UMA sede de mesas redondas, ponencias, entregas de premios, exposiciones y otros eventos

  • Hotel Málaga Palacio Allí se alojan los personajes de la industria que acuden al Festiva, y es donde se organizan las fiestas.

 

Secciones y premios

 

Premios Honoríficos

  • Premio Málaga
  • Homenajeados
  • Premio Ricardo Franco
  • Premio Retrospectiva
  • Premio Eloy de la Iglesia

 

Sección oficial

  • Biznaga de Oro a la Mejor Película
  • Biznaga de Plata. Premio Especial del Jurado
  • Biznaga de Plata al Premio de la Crítica
  • Biznaga de Plata a la Mejor Dirección
  • Biznaga de Plata a la Mejor Actriz
  • Biznaga de Plata al Mejor Actor
  • Biznaga de Plata a la Mejor Actriz de Reparto
  • Biznaga de Plata al Mejor Actor de Reparto
  • Premio AISGE al Mejor Actor Revelación
  • Biznaga de Plata al Mejor Guion.
  • Biznaga de Plata a la Mejor Banda Sonora Original
  • Biznaga de Plata a la Mejor Fotografía
  • Biznaga de Plata al Mejor Maquillaje
  • Biznaga de Plata al Mejor Montaje
  • Biznaga de Plata al Mejor Vestuario
  • Premio al Mejor Guionista Novel
  • Biznaga de Plata Premio del Público
  • Menciones especiales
  • Premio RENFE a los nuevos valores
  • ZonaZine

 

Categoría Largometrajes

  • Biznaga de plata a la mejor película
  • Premio a la mejor dirección
  • Biznaga de plata al mejor actor
  • Biznaga de plata a la mejor actriz
  • Premio Alma al mejor guion
  • Biznaga de plata al premio del público

 

Categoría Cortometrajes

  • Biznaga de plata al mejor cortometraje
  • Biznaga de plata al mejor director
  • Biznaga de plata al mejor actor
  • Biznaga de plata a la mejor actriz
  • Biznaga de Plata. Premio Especial del Jurado
  • Biznaga de Plata. Premio del Público
  • Biznaga de Plata. Nuevo talento de FNAC
  • Mención Especial del Jurado

 

Categoría Videocreación Local

  • Primer Premio
  • Segundo Premio
  • Mejor Cortometraje de Ficción
  • Mejor Cortometraje de Animación / Experimentación
  • Premio del Público
  • Mención Especial del Jurado
  • Mejor Dirección

 

Territorio latinoamericano

  • Biznaga de Plata a la Mejor Película
  • Biznaga de Plata Premio Especial del Jurado
  • Biznaga de Plata a la Mejor Dirección
  • Biznaga de Plata al Mejor Actor
  • Biznaga de Plata a la Mejor Actriz
  • Mención Especial

24 mar. 2014

Tangled

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Me declaro fan de Maximus. Muy fan. Es lo mejor de Tangled. No esperaba que un personaje que no dice una sola palabra fuera capaz de conquistarme de este modo. Pero eso suele ocurrir: a veces los personajes secundarios, los que menos ruido hacen, son los que más nos sorprenden.

En Tangled, Disney mezcla las dos fórmulas que conoce y que sabe que funcionan: la clásica historia de la princesa en peligro, y el humor. Le suma unas cuantas canciones que uno no puede dejar de cantar, junto con una animación llena de detalles (aunque no me hayan fascinado tanto como con el pelo de Merida).

Quise ver Tangled porque tenía ganas de divertirme, y no me equivoqué. Por supuesto que tiene sus momentos emotivos. Después de todo, es lo que uno espera de una película de Disney. Sin embargo, no resulta demasiado pastelosa, y eso se agradece. Me lo he pasado muy bien con la historia de Rapunzel y Flynn. Y ahora me tocará volver a verles en Frozen, otra peli de Disney que ha quedado pendiente.

21 mar. 2014

Trilogía de cortos: Tiny Worlds

Hoy no os traigo un corto, sino tres. La semana pasada os hablaba de la serie animada de Ben Bocquelet, The amazing world of Gumball, que va más o menos por la misma línea que la trilogía que os traigo hoy: Tiny Worlds.

Bulldozer, Logging Truck y Submarine fueron creados por Rushes, especialistas en efectos especiales. Los cortos exploran un mundo pequeñito a partir de elementos que pueden encontrarse en cualquier calle de cualquier ciudad (en este caso, Londres).

 

Bulldozer

 

Logging Truck

 

Submarine

 

¡Buen fin de semana!

19 mar. 2014

La censura en el cine: Estados Unidos

En el cine es imposible mostrar cualquier historia a todo el público que quiera verlo. Muchas películas son vetadas en algunos países, y otras veces las permiten después de pasar por un filtro donde pierden las escenas problemáticas. No todos vemos la película tal y como el director la montó (o como el estudio le permitió que llegara a las salas). Normalmente sabemos qué películas son y por qué.

Más allá de si esto debería hacerse o no, lo que quiero es contaros la historia de cómo y cuándo comenzaron a censurarse las películas. Y para empezar, os contaré la historia de la censura en el cine norteamericano.

La historia de la censura en el cine norteamericano nace en el 1900. Existía un debate acerca de si la industria era capaz de controlar el contenido que llegaba a las salas, y para asegurarse de que esto era así, en 1909 nació en la ciudad de New York un “Board of Motion Picture Censorship”.

Edison Censura

Todos los productores, aún los que no estaban muy felices con la norma, comenzaron a enviar sus películas a este grupo de personas para aprobarlas. Al comienzo, el consejo de censura sólo aprobaba contenidos para la ciudad de New York, pero en 1915 tenía tanta influencia que pasó a ser nacional, adoptó el nombre “The National Board of Review”, y otorgaba sellos de aprobación a las películas.

A nivel local, los grupos religiosos y las autoridades de varios estados se encargaban de controlar el contenido de las películas que llegaban a sus salas, de modo que el la Suprema Corte norteamericana decidió en 1915 que era legal establecer consejos de censura locales, además del Consejo Nacional.

Dado que había tantos consejos, las películas sufrían diferentes recortes o eran prohibidas solamente en algunas partes de los Estados Unidos, lo que significaba un caos para la industria. En respuesta a esto, los estudios y las distribuidoras formaron en 1922 una asociación: The Motion Picture Producers and Distributors of America (MPPDA).

La MPPDA acordó con el gobierno encargarse de regular el contenido cinematográfico, y estableció el Studio Relations Comittee (SRC) para tal tarea. Pronto, este comité fue conocido con el nombre de “Hays Office” (por el nombre de su director, Will H. Hays).

 

El código Hays

La primera tarea del comité fue reunir y sintetizar las restricciones y los recortes que cada estado establecía como necesarios en las películas. En 1927 publicó una lista detallando qué no hacer y con qué contenido había que ser cuidadoso. Los estudios no siempre cumplían con estas indicaciones, ya que no había castigos.

Con la llegada del sonido al cine, el comité tuvo que revisar el código, y establecer una guía para los diálogos. Fue entonces que nació el famoso Código Hays, oficialmente conocido como The Motion Picture Production Code (31 de marzo de 1930).

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Cada película debía exhibirse a un jurado -tres productores elegidos por la MPPDA-, y ellos tenían la palabra final sobre si la película cumplía con el “espíritu del Código”. Pero, claro, era difícil ponerse de acuerdo sobre qué era exactamente el “espíritu del Código”, y los cuatro años siguientes fueron intensos: mucho debate y muchos vacíos que permitían a los productores romper las reglas.

El Código Hays no fue muy bien recibido: algunos grupos religiosos y otros moralistas no creían que el resultado fuera el que esperaban. Comprobaron que estaban en lo cierto al ver que los productores no cumplían con las reglas establecidas, y decidieron hacer justicia por su propia mano. En 1934, la Iglesia Católica estableció una “Legión de la Decencia”: un grupo encargado de evaluar las películas, aconsejar al público sobre los contenidos cinematográficos, y pedirles que no consumieran cine que ofendiera la decencia y la moralidad cristianas. Además, se encargaba de organizar boicots a algunas películas.

En consecuencia de esto, se renombró al SRC como Production Code Administration (PCA) el 13 de junio de 1934, y se nombró a un católico como su director: Joseph Breen. Se acordó que cada película aprobada por el PCA recibiría un número de certificación, el cual estaría sellado junto al sello de la MPPDA en cada copia de la película. Sin esto, la copia no podía ser proyectada en ninguna sala que perteneciera a un estudio “major” (70% de las salas de entonces) o distribuida por un miembro de la MPPDA.

El PCA podía revisar y eliminar cualquier material que no encontrara moralmente correcto, y podía hacerlo sobre el guión (es decir, antes de que la película se rodara) o previo al estreno de una película. El jurado de productores se eliminó y se estableció una multa de 25.000 dólares a los estudios que hicieran cambios a sus películas después de obtener la certificación. Se podía apelar a las decisiones del PCA en el Consejo de Directores de la MPPDA, pero muy pocas veces se aceptaban estas apelaciones.

Durante de la Segunda Guerra Mundial, la industria dejó de cumplir a rajatabla con el Código. La resistencia surgió a partir de grandes productores independientes que querían producir cine para audiencias urbanas y más sofisticadas: un ejemplo de ello fue Howard Hughes con The Outlaw (1943).

En 1945, la MPPDA cambió de nombre: The Motion Picture Association of America (MPAA), nombre por el que hoy la conocemos. Las presiones para relajar el código del PCA aumentaron, y en 1948, cuando la Suprema Corte prohibió a los estudios tener sus propias salas de cine, comenzó la decadencia de la MPAA y su PCA.

 

Un cambio en el sistema

Con la llegada de la televisión y el cine extranjero, el cine norteamericano notó un bajón en la audiencia. Consideraban que la única forma de recuperar a ese público era elevando el listón de su cine, algo que el código no les permitía.

En 1952, la Suprema Corte decidió que el cine formaba parte de la libertad de expresión y suprimió su decisión de 1915. A partir de entonces, las películas no necesitaban del sello de aprobación para ser exhibidas. Continuaron existiendo consejos de censura locales, y el PCA se volvió más flexible; pero, aún sin tener el sello, muchas películas llegaban a las salas.

En 1956, después de comprobar que el éxito de las películas en las salas no dependía de si tenían sello de aprobación del PCA, se revisó el Código: comenzaron a permitirse temas como las parejas interraciales, el aborto, la maternidad adolescente y la adicción a las drogas. En 1959 se permitían casi todos los temas “tabú”, con la excepción de la homosexualidad.

En 1961 se comenzó a pensar en un sistema alternativo al Código de Producción, y en 1966 se volvió a revisar el Código cuando se asumió que la mentalidad de la sociedad había cambiado. Sin embargo, no fue hasta el 1 de noviembre de 1968 que la MPAA decidió reemplazar el Código de Producción Cinematográfica.

El nuevo sistema consistía en la clasificación de películas, en las que se les asignaba una clasificación basada en su contenido. El sistema actual se divide en:

  • G - Público General: No se trata de un certificado de aprobación, y no significa que la película sea para niños. Puede contener lenguaje fuerte, pero no alejado de lo cotidiano. La violencia es mínima. No contiene desnudos, escenas de sexo o consumo de drogas. 

  • PG - Se sugiere la decisión de los padres: Puede contener lenguaje grosero, violencia y desnudos mínimos. No contiene consumo de drogas. Se recomienda que los padres decidan si exponer a sus niños a la película.

  • PG-13 - Aviso a los padres, el contenido puede no ser apropiado para menores de 13 años: Puede contener consumo de drogas, desnudos (pero no escenas de sexo), violencia (no realista, extrema o persistente), y lenguaje grosero.

  • R - Restringido, los menores de 17 sólo podrán acceder a la sala acompañados de un adulto: Puede contener temas para adultos, actividades “adultas”, lenguaje muy grosero, violencia intensa o persistente, desnudos y escenas de sexo, abuso de drogas y otras sustancias. No se permitirá el acceso a las salas de menores de 17 años, a menos que estén acompañados por un adulto.

  • NC-17 - No se permiten menores de 17 años: El contenido de las películas con esta clasificación es apropiado solamente para adultos. Puede contener violencia, sexo, comportamientos aberrantes, abuso de drogas, etc.

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Estas calificaciones son simplemente una recomendación. La MPAA continúa actualmente calificando las películas y asignándoles números, podemos ver su sello y número al final de los créditos.

Aún los estudios continúan “jugando” y tratando de evadir clasificaciones que no les permitan llegar al gran público; pero al menos no se enfrentan a la posibilidad de no poder exhibir sus películas por no ser moralmente correctas.

17 mar. 2014

Philomena

PHILOMENA

Me gusta cuando un drama es capaz de hacerme sonreír. Me gusta que las historias tristes tengan momentos en los que uno se relaja. Me gusta mucho cuando el cine me hace sentir muchas cosas en el transcurso de una película. Y por eso me ha gustado Philomena: porque se trata de una historia que llena de rabia y frustración, y sin embargo uno es capaz de sonreír y reír con las ocurrencias de su protagonista.

Me ha gustado que, pudiendo haber rodado un dramón, Stephen Frears se ha decantado por contarnos una historia más cercana. Su Philomena Lee es una abuelita adorable y a la vez una mujer muy fuerte, y la forma en que Judi Dench la interpreta es gloriosa. ¡Qué gran actriz! Tengo la firme convicción de que es por ella que la película ha resultado tan buena.

Algunos opinan que Philomena es una película en contra de la Iglesia, pero no estoy de acuerdo. Sí, nos muestra un lado de la Iglesia que no es muy bonito; pero no la ataca directamente. La película nos cuenta la historia de la búsqueda de una mujer, una historia que ocurrió a muchas mujeres (con finales muy diferentes), una historia que no se puede ocultar. Como dice la propia Philomena: la gente debería saber lo que ocurrió. La Iglesia debería hacerse cargo de lo que ha hecho, en lugar de situarse como una víctima. Y creo que es eso justamente lo que nos dice la película.

Lo mejor de Philomena es que cuando termina, uno no se queda con pena. Se queda con rabia, sí. Y eso es lo que deberíamos sentir frente a historias como esta. No sirve de nada contarnos algo y darnos pena, porque el objetivo es crear conciencia. Conciencia de que estas cosas pasaron a personas, que pueden pasarle a cualquiera, y que la verdad siempre sale a la luz.

14 mar. 2014

La cocina del infierno

Dicen que cuando algo sale mal, todo sale mal. En cierto modo, esa es la idea de Hell’s Kitchen. Este corto está dirigido por Benjamin Bocquelet, al que algunos quizás conoceréis por The amazing world of Gumball (si aún no conocéis la serie de Cartoon Network, estáis tardando en descubrir algo genial).

Buen fin de semana, y que las cosas os salgan bien ;)

12 mar. 2014

The Fifth Estate

The Fifth Estate

En 2010, Julian Assange y su Wikileaks estuvieron en boca de todos. Era de esperar que el cine se hiciera eco de esto, y lo hizo con una opinión muy clara: Julian Assange no es tan bien intencionado como él quiere que pensemos que es.

No voy juzgar a una persona que no conozco, pero no sé si las intenciones de Assange pueden medirse por los secretos sobre su vida privada que oculta. Tampoco creo que la película retrate al verdadero Assange, solamente cuenta una historia y la interpreta desde el punto de vista de alguien que trabajó junto a Julian Assange y con quien su relación no acabó en buenos términos (Daniel Domscheit-Berg, interpretado por Daniel Brühl).

Lo que más me gustó de The Fifth Estate no fue el montaje, la fotografía o el guión. Todo en la película se me hizo muy trillado, muy visto. Me dio la sensación de que Bill Condon estaba intentando hacer algo con el estilo de Fincher. Lo que más me gustó fue Benedict Cumberbatch. Y, sin embargo, hasta él me pareció algo flojo comparado con todo lo demás que le he visto hacer.

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Creo que Bill Condon pensaba que tenía entre manos una nueva Social Network, pero se quedó muy por debajo de lo que esperaba conseguir. The Fifth Estate es entretenida, pero no es una película inolvidable. Y, cuando termina, no nos deja siquiera con la idea de que Assange sea tan “malo” como lo pintan. El resultado me ha parecido un poco decepcionante.

10 mar. 2014

La vie d’Adèle

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Sobre La vie d’Adèle sabía dos cosas: que dura tres horas, y que tenía una escena de sexo muy larga. Y me parecía sorprendente que sólo se hablara de eso cuando se hablaba de la ganadora de una Palm d’Or en Cannes. Por suerte, por ahí también me enteré de que Adèle Exapoulos hacía un gran trabajo.

La vie d’Adèle se detiene en los detalles, y al principio no resulta lenta la forma en la que nos cuentan la historia. Después, confieso que empieza a ser una narración demasiado pesada y repetitiva. Al principio tiene sentido, porque Adèle está pasando por un proceso en el que descubre su sexualidad. Posteriormente, quizás quiera insistir en la evolución de Adèle; pero hay cosas que me sobran. Y no son pocas.

Al principio seguía la historia con atención, me detenía en los detalles. Pero, después, empecé a preguntarme si hacían falta tantos detalles para contarme sobre Adèle. Personalmente, habría empezado recortando el guión: el mayor problema de La vie d’Adèle es que no se supo condensar la historia. Me han sobrado muchas escenas que no aportaban nada nuevo a la historia, que repetían cosas que ya habíamos visto (y más de una vez). La insistencia en detalles no está mal, pero en este caso no aportaba nada a la narración.

La vie d’Adèle está plagada de estereotipos, pero también tiene escenas en las que nos muestran que hay cosas que no entran en los estereotipos (como la del desfile). No sé si era necesaria una escena íntima tan larga. Lo entiendo como reclamo para atraer público; pero ¿era necesario para la historia? Quiero pensar que sí.

La vie d’Adèle es la historia de un amor que no pudo ser. Un amor crudo, especial; pero que no funciona. Muchos se sentirán identificados con la historia de ese amor. Y esos, quizás, coincidirán conmigo en que la historia debía terminarse en el reencuentro en el bar. El resto es sólo echar sal en la herida.

 

7 mar. 2014

Mayoría Oprimida

¿Cómo sería una sociedad donde todo funciona de forma opuesta a como funciona en el nuestro? De eso habla Majorité Opprimée, un corto que cambia los roles del hombre y la mujer. Seguro ya lo habéis visto; pero he pensado que hoy era un buen día para compartirlo aquí.

Hora de reflexionar. Buen fin de semana y feliz día, mujeres.

5 mar. 2014

Nebraska

Nebraska

No había escuchado/leído sobre Nebraska hasta que comencé a escuchar su nombre en las nominaciones de los premios de este año. Eso fue suficiente para despertar mi curiosidad: quería saber cómo una película que comenzó su andanza en Cannes (mayo de 2013) y la continuó en tantos festivales (diecisiete en total) no logró hacer ruido hasta ahora.

Después de ver Nebraska, creo que entiendo por qué no ha hecho mucho ruido. Se trata de una película que parece muy simple, que puede no llamar la atención cuando leemos la sinopsis; pero que sin embargo tiene muchas cosas que son dignas de atención. Para empezar, las nominaciones a Bruce Dern son merecidas. Puede que su interpretación no sea desgarradora; pero es de las mejores del año. Me ha gustado muchísimo Will Forte, a quien asocio a la comedia (SNL) y también creo que es de lo mejor de la película.

La historia de Nebraska me hizo pensar en las relaciones familiares, en el paso del tiempo. Me ha hecho pensar que a veces es mejor apoyar las locuras del otro, aún sabiendo que está equivocado, porque es una forma de demostrar el cariño y lo que nos importa ese otro. Me ha hecho pensar en cómo cambia la gente y cómo afecta las relaciones el dinero. Cómo un amigo puede traicionar, o la propia familia, cómo pueden ponerle precio al cariño y a lo que deberían ser acciones desinteresadas. Nebraska me ha hecho pensar mucho.

¿Por qué pasó desapercibida hasta ahora? Supongo que porque se trata de una película sencilla. Una película que no promete nada, que prefiere pasar desapercibida y que el espectador la descubra. Y os recomiendo descubrirla.

3 mar. 2014

Inside Llewyn Davis

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La banda sonora de Inside Llewyn Davis es lo mejor de la película. No me pasó lo mismo que cuando descubrí a Rodriguez viendo Searching for Sugarman, pero me devolvió las ganas de sentarme a escuchar algo de ese folk de la época.

Y ver Inside Llewyn Davis sabiendo que Connor Oberst (Bright Eyes) pudo haber interpretado el papel principal, me deja la eterna duda de cómo sonarían esas canciones con su voz. Pero eso no quiere decir que no me hayan gustado con la voz de Oscar Isaac. De hecho, creo que para lo que querían contar los Coen, Oscar es mucho mejor que lo que habría sido Connor.

No sé si realmente pretendían contar la historia de Dave Van Ronk, en quien se supone que se han inspirado, o simplemente le usaron como excusa para contar otra historia que tenían en mente. Creo que fue su forma de contar la historia, pero sin dejar de incorporar su sello: un personaje un poco antipático, que no termina de cuajar con el mundo que le rodea. Y quizás por eso es que Inside Llewyn Davis me dejó con sentimientos encontrados: el protagonista no me terminó de cuajar en ese ambiente, y no pude conectar del todo con él. No pude entender su relación con la gente que le rodeaba, no terminé de entenderlo. Y confieso que me aburrí.

Hay una cosa que me distrajo mucho de la historia: el flequillo de Carey Mulligan. ¿Qué pasó con la continuidad? Llegó un momento en el que pensé que era intencional, porque entre corte y corte cambiaba completamente la forma en la que estaba peinado. Era demasiado obvio, no puede ser que fuera la única en notarlo. Esto y la banda sonora, fue lo que me mantuvo atenta durante toda la película.

Quizás un segundo visionado me permita terminar de conectar con la historia. Puede que escuche Dink’s Song (más conocida como Fare Thee Well en la versión de la banda sonora) hasta el cansancio, pero no sé si sentiré ganas de volver a ver la historia de Llewyn Davis en un futuro cercano. Es una pena: estos últimos años me emocionaba la idea de ver una nueva película de Ethan y Joel Coen, y seguramente la próxima vez que estrenen algo no tendré tantas expectativas.