29 nov. 2012

Modern/Love

¿Cómo lleváis la semana? Por aquí parece que se vienen más cambios, y las cosas están un poco complicadas (que ya no es novedad). Esta semana me ha llegado un corto muy fresco –se ha estrenado en Londres hace dos días más o menos- y, para variar, me llega en un momento perfecto.

Lamentablemente no hay subtítulos, pero es bastante fácil de entender: se trata de una historia que habla un poco sobre las “casualidades”. Un chico y una chica se conocen vía online, y deciden encontrarse. Él viaja al otro lado del mundo para el encuentro, y poco antes de verse las caras, chatean. Comparten sus fantasías sobre cómo será el encuentro, y poco antes de hacerlo, deciden dejarlo para el día siguiente. En realidad sienten miedo. Y cuando huyen… pues eso lo descubriréis al verlo.

¿Quién no ha sentido una conexión especial con alguien gracias a un ordenador? ¿Quién no tiene alguien al otro lado del mundo al que a veces tiene ganas de ver? Hoy día creo que se trata de algo cada vez más común, aunque no sea tanto dos desconocidos como los de Modern/Love. Verlo me hizo sonreír en un día difícil, y espero que a vosotros también (aunque no tengáis un día difícil).

Si os ha gustado u os da curiosidad ver los demás cortos de la serie, detrás de cámaras, etc., aquí están. Para poder ver el quinto, protagonizado por Jason Schwartzman y dirigido por Roman Coppola, hay que compartir alguno de los otros cuatro (cuando alcance una determinada cantidad de “shares” se desbloqueará).

26 nov. 2012

La Odisea de Cousins: Los rebeldes de los setenta

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Por alguna razón me salté una hora de Story of Film: An Odyssey, así que hoy toca retroceder a la décima. En ella, nos encontramos con Mark Cousins, Wim Wenders, Rainer Werner Fassbinder y el nuevo cine alemán. Cousins nos habla de los cambios sociales de la Alemania post nazi, del cine con identidad. El siguiente director del que nos habla es Werner Herzog, al que califica del segundo mejor director de paisajes de la Historia del Cine. ¿El primero? John Ford.

La segunda parada en esta hora de la odisea es Italia. Volvemos a Pasolini, alguien de quien ya nos ha hablado. Nos muestra la revolución sexual que atravesaba Italia en esa época, y nos dice que ese tipo de cine sería imposible hoy. De Pasolini pasamos a uno de mis italianos favoritos: Bernardo Bertolucci. También nos había hablado de él, y de su trabajo como asistente de Pasolini antes de lanzarse a dirigir esas imágenes tan bellas que nos regala en sus películas (según Cousins, intentando imitar las pinturas de Rene Magritte). Bertolucci, además, nos cuenta una anécdota muy bonita con Godard, que me guardo para que os sorprenda si decidís ver el documental.

De Italia nos vamos al Reino Unido, donde la revolución sexual estaba siendo retratada en el cine. Y vemos a un joven Mick Jagger actuando en una película de gangsters la cual, nos dice Cousins, es obligatoria en la lista de cine por ver de aspirantes a cineastas: Performance. Nos presenta a Sam Neil, quien tiene el “record” de haber participado en la mayor cantidad de cine femenino. Nos pasea por Australia, y de allí nos lleva a Japón a ver cine documental (claramente hay mucho cine que descubrir allí, y Cousins se ha empeñado en que veamos la mayor cantidad posible).

De Japón nos vamos a África, donde Cousins nos habla del Manifiesto de Liberación del Cine. Nos habla de cómo influenció no sólo al cine africano, sino también al suramericano y del Medio Oriente. Nos cuenta cómo esa revolución cinematográfica se extendió, y cuáles fueron sus características (con ejemplos relatados que enganchan muchísimo).

La identidad del cine marca esta década, y claramente se ve en las películas que vemos durante la hora que dura esta parte de la odisea. Estilos diferentes, pero que en el fondo hablaban de lo mismo: el cambio, el escándalo, la revolución. Terminamos la hora con Alejandro Jodorowsky y su cine tan “particular”. ¡Vaya forma de terminar!

Lo siguiente ya os lo he contado la semana pasada, así que la próxima (si todo sale acorde al plan), nos iremos a los años ochenta. Os espero por allí.

22 nov. 2012

Peppermint Stalks

Siempre digo que la película adecuada llega en el momento justo, y ¡oh, casualidad! Peppermint Stalks ha llegado en el mejor momento a la mía. Y lo ha hecho combinando tres cosas que me gustan mucho: stop-motion, dulces y… el punto justo de sangre. Sí, como he dicho: SANGRE.

Que terminéis la semana con una sonrisa.

20 nov. 2012

La odisea de Cousins: Los setenta y la innovación mundial del cine popular

Star Wars

Mark Cousins empieza la onceava hora de su Story of Film: An Odyssey contándonos que hablará de Bollywood y Star Wars. Eso ya es un gran gancho. Nos habla del cine nacido en Hong Kong, ese cine que nace de inmigrantes chinos en aquella ciudad que a algunos se nos hace tan lejana: colorido, femenino, musical; que luego evoluciona en algo agresivo, rápido elegante. Nos cuenta la historia del Kung-Fu y cómo llega al cine de la misma forma que llegaron los westerns al cine norteamericano. Nos habla de su estilo, lo narra mientras vemos algunas de las mejores imágenes del género.

Nos cuenta cómo el cine actual de Ang Lee tiene mucho de aquél cine de los cincuenta, el cine de King Hu. Y luego nos lleva a los setenta, de la mano del gran Bruce Lee. Nos enseña que la evolución del cine en Hong Kong tiene mucho que ver con los cambios que vivieron la economía y la sociedad de la ciudad durante la década. Luego nos muestra el siguiente cambio, en los ochentas, a través del cine de John Woo. Escenas fragmentadas, gángsters; todo aquello que llevó a John Woo a dirigir acción en los Estados Unidos. Y cierra el capítulo del Kung-Fu cinematográfico hablándonos de cómo los Wachowski y su Matrix están fuertemente influenciados por él.

Más adelante, Cousins nos lleva a la India y al maravilloso mundo de Bollywood. Es mundo con una realidad inventada, bella, llena de música y danza. Compara el cine hindú (lo que llamamos Bollywood) y el cine bengalí: las pausas, los diálogos, el estilo. De la mano de Bachchan nos habla de la industria, de la necesidad cultural de comunicarse, del momento histórico en que el actor comenzó su carrera en el séptimo arte.

Después del paseo por el cine “del Tercer Mundo”, nos lleva a los Estados Unidos y su cine multiplex: Jaws, The Exorcist... Analiza el cine de Spielberg, y lo compara con Hitchcock. Por una vez, he visto al cine de Spielberg de otra manera: siempre digo que le prefiero como productor, pero a partir del análisis de Cousins he aprendido a ver cosas que antes no veía.

Mark Cousins cierra esta hora de la odisea con la obra más famosa de George Lucas: Star Wars. Y, de nuevo, he visto cosas que no había notado antes: las influencias de Kurosawa, Leni Riefenstahl, los phantom rides… ¡vaya! Confieso que ahora me han dado ganas de ver las viejas Star Wars para ver qué más descubro. Y con estas ganas me he quedado, mientras Cousins me hablaba de Reagan y las protestas en Tian'anmen que vendrán en la siguiente hora. ¡Vaya viajecito nos hemos pegado esta vez!

18 nov. 2012

Savages

No puedo describir lo frustrante que es leer malas críticas sobre el trabajo de alguien a quien admiras. Es verdad que todo lo reciente que hizo Oliver Stone no me ha convencido, pero de alguna manera tenía la ilusión de que Savages iba a ser diferente. Confiaba en que volvería a ser el mismo, y en algunos de los actores que participaban en la película. Además, el tema me parecía interesante. Esperaba sorprenderme para bien.

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Sin embargo, de entrada me encontré con que la estética no terminaba de convencerme. Parecía algo rodado por un director como Mc G, no veía a Oliver Stone en ninguna parte. Demasiado “moderno”, ¿quizás? El guión no prometía mucho desde el principio, contaba demasiado en palabras y muy poco en imágenes. Estéticamente me gustaba lo que veía, pero no veía lo que espero ver cuando veo el cine de Oliver Stone. Casi como me ocurrió con la Twixt de Coppola, sentía que no terminaba de ver a ese director que admiré durante gran parte de mi vida.

Es verdad que Savages tiene algún eco del clásico Stone: una triste imitación firmada por Dan Mindel de aquél maravilloso detalle que puso Robert Richardson cuando trabajó con Stone. La música de Chespirito se me hizo ridícula en el contexto, Benicio del Toro y Salma Hayek demasiado estereotipados, Blake Lively sólo me ha gustado en The Town, y Taylor Kitsch y Aaron Johnson no terminan de convencer en el papel de niños bien que se dedican a hacer cosas “oscuras”. No es que los actores estén mal en sus papeles, el problema es que no logré creerme la historia desde el principio: me parecía demasiado irreal, demasiado parodia.

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Tiene su grado de dureza, sí. Pero creo que no logré conectar mucho. Ni la historia, ni los personajes, ni los hechos lograron que sintiera algo mientras veía Savages. Y el final… pues era casi perfecto. Hasta que Oliver Stone tuvo la necesidad de cerrar la historia de la manera en que la cierra. No me ha gustado. Demasiada poesía, demasiada reflexión, demasiadas palabras. Echo de menos al viejo Oliver Stone, el que hablaba con imágenes.

15 nov. 2012

El retorno de la razón

Hoy tengo el día un poco raro, así que recurrí al surrealismo para entretenerme. Y quién mejor que Man Ray para ello, ¿verdad?
Le Retour à la Raison es un cortometraje de 1923. Se trata de una extensión kinética de la fotografía de Man Ray. Muchas de las imágenes don fotogramas animados, los famosos “rayogramas” (imágenes que se obtienen utilizando como fuente de luz la ampliadora que cuando se enciende proyecta una serie de sombras que se reproducen en el papel y dan lugar a la imagen). Se trata de objetos como sal, pimienta y clavos sobre papel fotográfico. El torso de la  chica desnuda que aparece es su amante, Kiki de Montparnasse.
Que acabéis bien la semana. Y si la vuestra está tan llena de surrealismo como la mía, que sea del divertido ;)

12 nov. 2012

La odisea de Cousins: El nuevo cine norteamericano

La novena hora de la odisea de Mark Cousins comienza con la muerte de los íconos de los sesenta, y el nacimiento de una nueva generación cinematográfica. Nos habla de cómo los norteamericanos, viendo que no podían cambiar su sociedad la satirizaron. Cómo el color y la estética del cine hasta el momento era caricaturesco. “La locura tiene un poco de sanidad mental, y viceversa”, nos dice. El mundo estaba al revés, y el cine lo reflejaba: retrataba un mundo completamente de cabeza de forma colorida.

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Cousins nos habla de una generación tan inerte y perdida como Benjamin Braddock. Nos habla de esa escena de The Graduate donde se marca el ritmo encendiendo y apagando las luces: ese ritmo que el libro carecía en la escena, un ritmo que hace que la película gane algo que sin ese detalle habría perdido. Y nos enseña que siempre se puede recurrir a algo para mejorar una escena. Nos habla de Hopper y su cine radical, de cómo la crítica criticaba y aniquilaba algo que no entendía (o que no quería entender). Nos enseña el simbolismo al que recurre Altman para retratar a la historia norteamericana.

Nos introduce al cine de Coppola con una pequeña mención de The Godfather, para hablarnos del radicalismo de The Conversation: de cómo perderse en los fragmentos de comportamiento de otras personas puede llevarnos al punto en que nuestra propia vida se disuelve. Nos cuenta cómo Coppola y Scorsese se conocieron, en el Festival de Sorrento. Presenta a Scorsese con la frase: “Luchábamos por abrir la forma”, y nos dice que esa frase resume a la generación de los setenta. Luego nos habla de Mean Streets, un retrato de la sociedad y de las calles en las que creció Scorsese. Nos lleva al mundo de Taxi Driver y de cómo la idea era tratar el tema del existencialismo en el contexto norteamericano. A partir de la mesa del restaurante donde De Niro discutió con Scorsese la realización de Raging Bull, realiza una comparación de ciertas escenas con lo que las inspiraron.

De allí pasamos al cine de Schrader y cómo retrata el vacío existencial utilizando a sus protagonistas. Cómo buscan ser rescatados, y cómo una misma escena, con los mismos ángulos de cámara ha servido para decir lo mismo en dos películas de su filmografía (American Gigolo y Light Sleeper). Y entonces, el director nos cuenta por qué la usó dos veces: simplemente porque sintió que en la segunda era donde realmente debería estar.

Habla del cine afroamericano y de los personajes judíos que tanto “éxito” tuvieron en el cine de la época. Se detiene en Annie Hall y la inolvidable escena de la langosta, y nos cuenta cómo es la heredera de la City Lights de Chaplin. Nos dice que Hopper, Altman, Coppola, Scorsese, Schrader, Parks, Burnett y Allen estaban en contra del viejo estilo de Hollywood. Ellos retrataban una realidad una actualidad norteamericana cruda. Pero nos dice que había un grupo más radical: los asimilacionistas. Estaban en contra de la vieja escuela, y retrataban el mundo del viejo Hollywood de la forma más cruda a través de metáforas cinematográficas. Cine claro, pero tenso; con protagonistas masculinos, alejado del idealismo.

Hacia el final de la hora, Cousins nos enseña el asimilacionista más radical: Terrence Malick. Nos dice que su cine es resultado de la influencia de la filosofía (su rama de estudio). Sospecho que quienes no terminan de entender el cine del director podrán entender mucho más viendo cómo Mark Cousins habla de él.

Mark Cousins cierra la novena hora de Story of Film: An Odyssey con Chinatown, quizás porque es la película que mejor resume el cine de esa década. Burla de la sociedad con un estilo descarado, viejo estilo de Hollywood mezclado con las nuevas verdades, eso es el cine norteamericano de los setenta. Por supuesto que afuera de Estados Unidos también se hizo cine en esa década, pero para eso debemos esperar a ver la siguiente hora del documental.

Este repaso se me hizo demasiado superficial, aunque, como siempre, no desilusiona por la cantidad de detalles que nos deja. Quizás sea que el cine de los setenta en los Estados Unidos es de los que más se ha analizado, y por tanto me he quedado con sabor a poco. Pero a la vez, es que hay tanto de lo que hablar, y sólo tiene una hora para cubrir cada década, que es imposible cubrirlo todo. De todas formas, he disfrutado mucho repasando algunas de mis películas favoritas y directores que admiro junto a este maravilloso profesor de Historia del Cine.

10 nov. 2012

Ruby Sparks

Este post contiene spoilers, así que os recomiendo que la veáis antes de seguir leyendo si no queréis saber mucho sobre Ruby Sparks (que es ideal, como siempre os digo).

Creo que nunca os he contado: este blog nace de la suma de dos pasiones: el cine y escribir. Hace unos meses, con mucho tiempo libre encima, comencé a escribir una novela. Como varias cosas, la he dejado aparcada. Creo que este blog es una de las pocas cosas en las que soy medianamente constante. El famoso writer’s block me ataca mucho, pero el cine siempre me despierta la necesidad de comunicarme y compartir, por lo que el blog me permite ejercitar y continuar escribiendo.

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Por eso, cuando supe que Jonathn Dayton y Valerie Faris, los directores de Little Miss Sunshine –una de las películas con las que más me he reído- habían rodado una película sobre un escritor, comencé a sentir curiosidad. Sabía que ellos sabrían mostrar eso que conozco de una forma que disfruto. Y, quién sabe, quizás me inspirasen. Aunque la premisa de Ruby Sparks me pareció algo que ya he visto, quería ver qué hacían con ella. Así que me arriesgué.

- Why do you think you're not writing? (¿Por qué crees que no escribes?)

- I don't know. I get a good idea and then, bam! I start thinking that it's the stupidest thing ever... (No sé. Tengo una buena idea y luego, ¡bam! Empiezo a creer que es la cosa más estúpida)

Adoré la descripción de Ruby. Simple y a la vez llena de detalles curiosos. Mi favorito:

- She can feel a change coming, she’s looking for it. (Siente venir el cambio, lo está buscando)

- Looking for what? (¿Buscando qué?)

- Something new. (Algo nuevo)

Me encantó cómo retrataron las conversaciones con Ruby, cómo las montaron. Me identifiqué con esa sensación que tenemos cuando estamos inspirados y escribimos sonriendo, porque nos gustaría escuchar o vivir lo que escribimos (o porque recordamos claramente un momento similar y lo estamos incorporando a la historia). Se me hizo tan ridícula en ciertos momentos que no podía hacer más que reírme. Tan llena de clichés, que esperaba que en cualquier momento pasara algo que me demostrara que todo era sarcasmo.

Me gustó mucho que el guión tenía líneas “inteligentes”. Que a pesar de que la historia tuviera todos los ingredientes de un cine que ya he visto, se podía leer entre líneas que más adelante había algo por descubrir. Y entonces, cuando empezaba a creer que todo era demasiado perfecto, la realidad golpeó a Calvin. Y a mí. Y comencé a analizar la historia desde la necesidad que tienen algunos de controlar al otro para sentirse menos solos. Y de cómo por más que uno crea que otro es perfecto, ese otro tendrá personalidad propia. Y -eso que esperaba más que nada- cómo lo que a veces deseamos tener se convierte en una pesadilla. Al fin: allí estaba lo que estaba esperando ver desde el minuto uno.

- She wasn’t happy, so I made her happy. And now she’s like this. (No era feliz, así que la hice feliz. Y ahora está así.)

Fue genial ver cómo los seres humanos no nos contentamos con nada, ni siquiera con lo que siempre quisimos. Me reí, como suele ocurrir cuando veo que el cine retrata la realidad de una forma tan simple. Ver cómo somos, cómo nada nos alcanza, y cómo la rabia es capaz de hacernos hacer cosas que pueden herir a otros. Lo egoístas que podemos llegar a ser, y lo poco que nos importa destruir a otros cuando estamos enfadados. Ruby Sparks también habla del poder, y en qué podemos convertirnos cuando lo tenemos.

Cuando me senté a ver Ruby Sparks –sin haber visto el trailer- esperaba reírme. Y esperaba reflexionar, pero no tanto. No esperaba quedarme asombrada con lo dura que puede llegar a ser la interpretación de la película. En el momento más duro de la historia no esperaba que diera el vuelco que dio, realmente no sabía qué esperar. Me sorprendió. Pero creo que en cierto modo ese vuelco acompaña la reacción del espectador que, como yo, está interpretando la historia y reflexionando a partir de ella. A veces la vida nos golpea tan fuerte que en un instante vemos todo, reaccionamos. Eso le ocurre a Calvin, y a mí creo que también me ocurrió viendo la película.

- That’s what you’ve got over any other schmuck with a broken heart, you can write about it. (Tienes esa ventaja sobre cualquier otro tonto con un corazón roto: puedes escribir sobre ello.)

- Who’d want to read it? (¿Quién querría leerlo?)

- A lot of people. (Mucha gente)

¿El final? Quizás demasiado bonito para mi gusto. Quizás la habría terminado antes. Pero cuando ella le dice: “Just don’t tell me how it ends, ok? (No me digas como acaba, ¿vale?)”, y él responde “I won’t. I promise (No lo haré. Lo prometo)”… no pude evitar sonreír. En el fondo creo que soy blandita, y que ese final no me pareció tan malo.

Trailer en VOS

8 nov. 2012

6 segundos y seguro que te asustas

Este es uno de mis cortos favoritos. Lo he compartido antes en Facebook, estoy casi segura, pero tenía que ponerlo aquí también. Es simple, dura seis segundos, combina animación y vampiros –dos cosas que me encantan-, y seguro que a varios os hace saltar de la silla.

¿A que ha sido divertido?

7 nov. 2012

The Amazing Spiderman

Las películas de Spiderman no son lo mío. Vi las primeras dos con Tobey Maguire como protagonista y pensaba que era suficiente. Pero cuando este año se estrenó The Amazing Spiderman tuve ganas de verla. ¿Por qué? Porque sólo con ver el trailer sabía que sería diferente: Spiderman parecía tener personalidad. Y, claro, que Emma Stone, Andrew Garfield y Rhys Ifans fueran cabezas de cartel fueron la guinda.

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No me equivocaba. Si bien la película no es una obra maestra –los efectos especiales me parecieron bastante mediocres-, me gustó mucho la personalidad que le dieron a Peter Parker y cómo lo interpretó Andrew Garfield. Emma Stone me encantó simplemente por su presencia –normal-, aunque el papel no le exigía demasiado más que verse guapa. Rhys Ifans me gustó, quizás me gustó más su versión “mutante” que la humana; pero me pareció un villano interesante (y me encanta verle hacer esos papeles).

The Amazing Spiderman, además, tiene momentos bastante interesantes. Por ejemplo, esa escena cerca del final con las grúas alineadas (no diré nada más para no spoilear). Tiene una banda sonora que me pareció muy buena, incluida cierta canción que esperaba escuchar (aunque esperaba escucharla más). Como he dicho más arriba, quizás lo que menos me gustó fueron los efectos especiales. Aunque algo me dice que, como suele ocurrir, estaban pensados para 3D –y la he visto en 2D-. Pero, en general, me gustó mucho el resultado.

Trailer en VOS

Cierto es que, en su momento, las Spiderman de Tobey Maguire también me habían convencido. Pero luego de ver dos ya estaba más que agotada del personaje. Y también es cierto que no sé si me atraería ver una “secuela” de The Amazing Spiderman. Algo me dice que sólo por los implicados la vería. Es verdad. Habrá que esperar y ver qué ocurre.

2 nov. 2012

Creepy Halloween 2012: Plan 9 From Outer Space

La maratón de este año alcanzó su punto máximo son un grande: Edward D. Wood Jr. y su Plan 9 From Outer Space. ¿Qué mejor que ver “la peor película de la historia”?

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Por supuesto, adoré  ver aquello que Tim Burton homenajeó en su momento con Ed Wood, y por supuesto, me encantó ver cómo Burton había recreado casi exactamente los decorados y las escenas. Me encantó ver a Vampira. Y no pude evitar comprararla con Glen or Glenda, mi primera experiencia viendo “el peor cine de la historia”. Dado que no era mi primera vez viendo cine de Edward D. Wood Jr., supongo que ya sabía qué esperar, pero confieso que me sorprendió ver que Ed mejoró un poco comparado con su primera película. Los efectos, aunque malos, no me parecieron taaaan horribles. Malos, sí, pero esperaba cosas menos elaboradas. Comparado con el desastre que es Glen or Glenda realmente no veo que sea tan mala.

Claro que Plan 9 From Outer Space no es una joya del cine; pero no sé si la calificaría de la peor de la historia. También es verdad que siempre defendí a Edward D. Wood Jr. con el argumento de que hoy se hacen películas casi tan malas, que él no contaba con un equipo de gente que podía realizar un trabajo medianamente bueno para echarle una mano, y que quizás de tener el apoyo de algún estudio decente podría haber llegado a ser otro director más que pasó sin pena ni gloria por Hollywood. Lo que hacía de Edward D. Wood Jr. un director único era que a pesar de tener todo en contra seguía adelante y creía en sí mismo. En cierto modo le admiro por no dejar que nadie le matara su sueño. Y quizás por eso me gusta ver su cine y comprobar que no era tan malo como su fama.

El guión es bastante incoherente, la historia bastante bizarra, los actores bastante malos, el montaje… todo. Sí. Pero, ¿realmente se trata de la peor película de la historia? Quizás no. De todas formas, ha dejado su huella, y eso me alegra (por todos los motivos que listo más arriba defendiendo al director). Miedo no he pasado, me he aburrido y me ha parecido malísima; pero me quité las ganas de verla y siempre me pone de buen humor ver al gran Bela Lugosi.

1 nov. 2012

Creepy Halloween 2012: Abraham Lincoln y los vampiros

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Segunda película de mi maratón de Halloween y, por supuesto, tenía muchas ganas de repetir con Burton. Así que escogí una película que le tienen en los créditos como productor: Abraham Lincoln: Vampire Hunter. No es el tipo de cine que suelo ver: los efectos especiales no son lo que prefiero. Pero si Tim Burton había confiado en esta historia, yo también confiaba. Y porque ya había tenido una buenísima experiencia con 9 (también producida por Burton), estaba claro que Abraham Lincoln: Vampire Hunter tenía que estar entre las elegidas de este año.

¿Qué decir? Sigue sin ser el tipo de película que escogería en otras circunstancias. Los efectos especiales me superaron, no termino de disfrutar de tanto truco. Supongo que en 3D ganan (la he visto en 2D); pero es que no son lo mío. Claramente. Sin embargo, algo me gustó muchísimo: el montaje. Si bien por momentos se llega a abusar de algunos recursos de montaje, me gustaron. La fotografía también me resultó interesante, con los ocres, los grises los azules y los detalles –infaltables- en rojo. La escena de la “cena”, con el cambio de tono en el momento en que la tensión aumenta… muy bueno. Estéticamente me convenció.

Ahora, lo de que sea Lincoln y tal… vale que viene de la novela; pero no termino de verlo. Da igual, podría haber sido cualquiera. A nivel histórico tiene su sentido; sí. Hay un cambio de actitud del protagonista que también permite generar aún más conflicto y hace que la historia continúe; pero es que no me ha logrado conquistar. La historia en sí tiene mucho de lo ya visto –y leído- sobre vampiros en Norteamérica. De novedoso poco, sólo lo de adaptarse a la luz del día (que sigo sin verlo, con lo de la niebla de Twilight quise creerlo, pero es que aquí están bajo el sol con protector solar…).

Trailer en VOS

Confieso que me aburrí. Pero también que sospecho que si este tipo de cine con tantos efectos especiales me gustase más quizás me lo habría pasado mejor. Se me hizo larga. No me atrapó la historia. Me recordó mucho a Sherlock Holmes, y lo poco que me había gustado. Exactamente lo mismo. Me cuestiono qué habrá llevado a Tim Burton a invertir en este tipo de cine, pero supongo que él habrá visto algo que yo no logro encontrar en el producto final, y que quizás otros sí verán/han visto. Los que ya la habéis visto, ¿qué os ha parecido?