31 oct. 2012

Creepy Halloween 2012: Frankenweenie

Ha llegado mi noche favorita del año. Hoy los muertos y los vivos se confunden entre dulces y disfraces, las travesuras están a la orden del día y todo puede pasar. Por eso, he decidido inaugurar mi serie anual de entradas de Halloween con Frankenweenie, una peli que –aunque no es de horror- habla de la vida y la muerte.

frankenweenie disney poster 2012

Tenía muchísimas ganas de verla. Compartí hace poco el cortometraje original de Tim Burton, y no veía la hora de compararlo con el largometraje producido por Disney. Esta vez no tenía miedo de lo que me iba a encontrar. Por una vez estaba segura de que Disney iba a dejar a Tim Burton hacer lo suyo. Y no me equivoqué. Maravilla de película.

Los que habéis visto el corto tendréis una idea de lo que es la idea general de la historia, pero os recomiendo que –como yo- intentéis ir a ver Frankenweenie sin saber qué cosas nuevas ha incorporado Burton. ¿Por qué? Porque lo nuevo es muy bueno, y verlo sin saber qué va a ocurrir lo hace mejor. De verdad, os va a encantar.

Frankenweenie me hizo reír. Mucho. Y me hizo llorar. Mucho. Fui acompañada de una amiga que no había visto el corto y me dijo que estaba sorprendida de lo mucho que se emocionó con una animación. Creo que no exagero si os digo que toda la sala estaba conmovida. Y yo, que ya sabía lo que iba a pasar, me emocioné mucho más con la peli que la primera vez que vi el cortometraje. Tim Burton lo hizo otra vez: salí del cine sonriendo y encantadísima con lo que había visto. Al menos esta vez creo que todos estaremos de acuerdo en que Frankenweenie es buenísima.

25 oct. 2012

Twixt

Desde que vi el trailer de Twixt tenía mucha curiosidad en verla. Primero, porque Francis Ford Coppola me encanta. Segundo, porque no entendía muy bien qué iba a ver. Tercero, porque había amado Tetro, y esperaba de algún modo ver algo similar.

twixt

Digamos que me encontré con algo… que me sorprendió. Coppola y los vampiros no era algo nuevo, pero no esperaba encontrarme con algo similar a Secret Window. No esperaba ver lo que vi. Estéticamente me encantó: la fotografía, el vestuario. En cuanto a guión, me pareció muy similar a algo que ya he visto (por ejemplo, la serie American Horror Story). De Tetro, nada. Eso me pasa por mirar cine con expectativas, quizás. No sé, no se me hizo muy Coppola. Se me hizo, quizás, demasiado “sencilla”.

Me cuesta reconocer que una película de un director al que admiro me ha parecido floja; pero debo reconocer que Twixt me dejó un poco fría. Recuerdo cuando fui a ver Tetro y era una de las pocas personas que salió enamorada de la sala. Recuerdo que estuve días pensando en ella, recordando las imágenes que me había regalado. Aún hoy suspiro cuando recuerdo los primeros planos y el brillo en los ojos de Vincent Gallo. ¿Por qué no me regalaste lo mismo, Francis? Visualmente quizás me hiciste un regalo, pero no me dejaste suspirando, y dudo que en un par de años recuerde Twixt y me den muchas ganas de verla…

23 oct. 2012

Elizabethtown

En 2005 vi Elizabethtown. No me gustó. O mejor dicho: no logré conectar con ella. En 2012 volví a verla, porque sé que todo lo que ha hecho Cameron Crowe me ha tocado y estaba segura de que Elizabethtown y yo teníamos que darnos una oportunidad más. Y estaba en lo cierto. No sólo me gustó, sino que logré conectar con el tema de la pérdida y cómo la vida debe continuar. Además, la banda sonora –como en todas las películas de Cameron Crowe- es perfecta.

elizabethtown

Quizás lo que más me gusta es la maravillosa escena del monólogo de Susan Sarandon, que acaba con ese bailecito al son de “Moon River” (y conmigo completamente emocionada). Quizás es que los guiones de Cameron Crowe son excelentes, que disfruto tanto leyéndolo como viendo su cine. Quizás es que adoro a los personajes que crea. Quizás es que simplemente necesitaba ver Elizabethtown porque, como suelo decir: siempre hay una película adecuada para el momento de tu vida por el que estás pasando, y verla en ese momento hace que la vida tenga un toque de magia.

No, no he perdido a nadie. Quizás me he perdido a mí misma, como Drew, porque de alguna forma Elizabethtown esta vez me llegó muchísimo más que en 2005. Lo cierto es que me hizo pensar cuántas veces vamos por la vida diciendo “de este agua no he de beber” y  tiempo después nos encontramos  bebiendo sedientos de ese grifo. La vida da vueltas y muchas cosas cambian. Lo que no cambia es que siempre hay cosas de uno mismo por descubrir, y por eso no debemos negar oportunidades. Ni primeras, ni segundas. En el cine y en la vida. Y hasta aquí mi reflexión.

Trailer en VO

21 oct. 2012

Lumière

David Lynch participó en 1995, junto a otros cuarenta directores, de un proyecto llamado Lumière and Company. ¿De qué se trataba? Simple: armados de un cinematógrafo (la primera cámara, inventada por los Lumière) y un rollo de 52 segundos de cinta, los directores debían realizar un cortometraje. Las reglas: No podían utilizar otra cinta, no habría sonido sincronizado, y sólo podían hacer tres tomas. El resultado del ejercicio de Lynch: Lumière.

18 oct. 2012

Freaks

Freaks es una película que tenía en la lista de pendientes. La razón es simple: las películas que retratan a seres “diferentes” me encantan, pero me emocionan demasiado. Y las guardo para esos momentos en los que creo que puedo apreciarlas mejor. Sin embargo, no me decidí a verla por años, hasta que una conversación me despertó las ganas de tacharla de la lista.

Freaks

El mundo de los circos, las ferias y los freaks siempre me pareció interesante. Me hace pensar que, a pesar de verlos como un espectáculo, de alguna forma estos “fenómenos” supieron encontrar su lugar en un mundo frío y superficial. Vivían fuera de la sociedad, dejaban que les explotasen, sí. Quizás no era lo mejor, pero al menos no estaban solos. O eso quiero creer. Por eso, Freaks como retrato de ese mundo, contándonos la vida que llevaban y las historias detrás de las personas de ese mundo me interesaba mucho.

Por supuesto que me encontré con la clase de película que esperaba, una que habla justamente de todo aquello que me interesaba y que lo hace una forma inocente y dura al mismo tiempo. Una película que, como siempre, retrata a los “normales” como los villanos que podemos llegar a ser. Por supuesto que no todos somos así, y eso también lo deja claro.

Y además, Freaks retrata a un grupo unido, que se acompaña. Algo que no se suele ver en las películas con personajes diferentes, y algo que apoya mi teoría de que la gente que vivía de este modo se sentía menos sola en este mundo. No nos habla de personajes indefensos, sino de un grupo de amigos que se apoya y se defienden unos a otros, y eso me ha encantado. Sobre todo el final (o uno de los finales, hay varios).

Y, sí, he relacionado Freaks con el cine de Tim Burton. Inevitable. Clara influencia, además de tratar el mismo tema que Burton en su cine. Me recordó mucho a Big Fish, obviamente. Pero también a Ed Wood, y por momentos pude ver en sus personajes a algunos de los que aparecen en su cine animado, Beetlejuice… era inevitable.

15 oct. 2012

La Odisea de Cousins: Los 60, el modernismo y la revolución

A Hard Day's Night

Mark Cousins sí que sabe cómo engancharnos desde el comienzo con su Story of Film: An Odyssey. Cada hora comienza con algo que nos atrae, y la octava no se queda atrás: Roman Polanski abre el capítulo. ¿Y con qué sigue? Animación. Si eso no es saber conquistarme, nada lo es.

Cine polaco, húngaro, checo, pakistaní; cine del que se habla poco aún en las clases de Historia del Cine. Ese cine es del que nos habla Cousins en la octava hora. También habla del cine soviético, británico y asiático, sin dejar de nombrar a su adorado Ozu. También nos habla de la relación del cine (y el Cinema Novo) con las revoluciones, cómo el cine retrata los momentos históricos y los cambios sociales. Compara las formas en que se retratan las ideas políticas (Brasil, Cuba y la URSS, Pakistán).

Entre otras cosas, nos habla de A Hard Days Night, y cómo su estilo define lo que hoy conocemos como videoclip. Cómo el retrato de lo que podría ser un fin de semana de amigos podía verse en el trabajo de grandes como Truffaut y Milos Forman. Y luego nos lleva a los Estados Unidos y los documentales de los sesenta. Nos habla de documentales con el estilo de la “mosca en la pared”, esos que no contaban con entrevistas ni escenas preparadas. De cómo su influencia  y la del neorrealismo italiano pueden verse en películas como Shadows, del nuevo cine norteamericano.

Luego nos habla de Psicosis, quizás la obra más famosa de Hitchcock, y nos cuenta acerca del cine de Warhol, ese cine que influyó en el New Queer Cinema de los 90. Nos relata la caída del Old Hollywood Cinema, del nacimiento de la Generación de la Escuela de Cine, con Easy Rider como abanderada.

La octava hora de Story of Film: An Odyssey termina con 2001: A Space Odyssey. Cousins habla de Walter Rutman, de todo lo que la película de Kubrick significa. Cierra explicando cómo el cine, ese lenguaje que habla de la forma en que vemos el mundo, no evolucionaría. No, volvería atrás con la llegada de los setenta. Y cuando lo dice suena una música bastante “aterradora”, pero habrá que esperar a ver la novena hora para comprobar cuán “aterrador” es este retroceso.

12 oct. 2012

Historias sencillas

Me ha encantado este corto. Sobre todo porque ha sido rodado con teléfonos móviles y demuestra que da igual el equipo que tengamos, siempre se pueden obtener buenos resultados.

¡Buen puente! ;)

10 oct. 2012

Zombieland

Cuando era pequeña seguía una rutina: todos los viernes por la noche veía una película de terror. Vampiros, zombies, fantasmas, monstruos, lo que fuera. Me encantaba, y hasta el día de hoy el género del terror es uno de mis favoritos. Sin embargo, cuando se estrenó Zombieland –y a pesar de que me encanta el cast- no tuve ganas de verla.

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Mucha gente me dijo que debía verla, que me iba a gustar. Les hice caso. No estaban equivocados: no sólo me gustó, me encantó. ¿Por qué? Simple: las reglas, el antihéroe(Jesse Eisenberg), Woody Harrelson y mi adorada Emma Stone. Los zombies que por una vez no seguían esa regla de arrastrarse lentamente (regla que también he visto rota en el cine zeta asiático, con zombies que van a saltitos. Sí). Zombies que no eran sólo adultos, y que no se alimentaban puramente de cerebros. Un montaje dinámico, un buen guión y una buena banda sonora. Todo eso hizo que Zombieland me conquistara, y quizás obviara algún detallito criticable.

Así que, si os interesan los zombies y no la habéis visto, es el momento. No sólo porque se acerca mi época favorita del año (¡¡¡Halloween!!! Ya estoy planificando una maratón), sino porque Zombieland es una combinación perfecta entre el horror y la comedia. Recomendadísima.

Trailer en VOS

8 oct. 2012

La Odisea de Cousins: Bergman, Fellini y la Nouvelle Vague

Jean-Pierre LéaudEn la séptima hora de Story of Film, Mark Cousins nos lleva a conocer el cine de finales de los 50 y los años 60. Nos mete en el mundo de Ingmar Bergman, con Lars Von Trier como comentarista, y mostrándonos dibujos del director. Nos habla de la modernidad, de la sexualidad y los cambios de la época. Nos cuenta cómo Bergman inspiró a Godard, repasa el cine del sueco y su punto de vista sobre religión, mortalidad, de lo personal que era su cine (de paso, os recomiendo leer Ingmar Bergman, el último existencialista).

Luego nos lleva a Francia, donde nos habla del cine de Bresson. Nos habla de cómo su cine no tiene adornos, y se centra en el encarcelamiento como tema principal. Nos dice que “limpió la Historia del Cine” a través del simple hecho de simplificar las escenas y quitar adornos. Nos habla de que los directores se centran en hacer cine para contar historias, con el actor como elemento complementario, y cómo debería ser lo contrario: las historias no existirían sin alguien que las cuente, sin actores que les den vida.

Nombra a cuatro directores modernistas: Bergman, Bresson, Tati y Fellini. Nos habla del circo como la visión del mundo de Fellini (ese mundo tan freak que tantos admiramos). Y, por supuesto, habla de Le notti di Cabiria como el gran ejemplo del cine modernista del italiano. La forma en la que relata la película (una de mis favoritas) hace que uno muera de ganas por verla. Y cómo Claudia Cardinale cuenta lo que era trabajar con Fellini contagia las ganas de participar de ese mundo maravilloso que creaba el director.

Hacia la mitad de la hora, Cousins se mete en el mundo de la Nouvelle Vague, presentándolo a través de Agnes Varda y su Cléo 5 à 7. Y después de hablarnos de Varda y Resnais, nos habla de Truffaut y sus 400 Coups (instertar suspiros aquí). Luego, dedica gran parte del tiempo en hablar de quien llama “el mayor terrorista del cine”: Jean Luc Godard. Nos cuenta por qué es uno de los directores más fascinantes de la Nouvelle Vague, cómo utiliza recursos cinematográficos  simplemente porque son bonitos, y cómo rechaza al cine convencional para crear un universo cinematográfico (una nueva ola).

La forma en que describe a Pier Paolo Pasolini cuando introduce el cine italiano de los 60 es perfecta, sobre todo porque luego nos invita a conocer el modo en el que trabajaba a través de Bernardo Bertolucci, quien fue su asistente. Nos cuenta que Pasolini era muy religioso, y cómo recurrió a Il vangelo secondo Matteo.Y, lo más curioso del episodio: nos cuenta que rodando conocieron a un amigo de la infancia de Pasolini, un personaje que también tiene su oportunidad de hablar sobre el director.

Después nos lleva al Spaghetti Western de Sergio Leone y se detiene en la forma en que encuadraba, cómo explotaba el espacio y el fondo para crear dramatismo. Nos muestra la escena de apertura de Once Upon a Time in the West, y cómo logra detener el tiempo. Otra vez Cardinale y Bertolucci nos sirven de comentaristas para entender la técnica de Leone.

Nos habla de Luchino Visconti, de su cine influenciado por la ópera y su visión del mundo aristocrática. Su simpatía por los pobres, su fascinación por la aristocracia y su repugnancia hacia ella. Nos muestra cómo utilizaba la grúa para mostrarnos el mundo de la forma en que él lo veía. Compara esa visión del mundo con la de Antonioni, más abstracta y desde los bordes. Nos muestra cómo Antonioni abandonaba a los personajes, les dejaba fuera del encuadre, dispersándose y disolviéndolos en el espacio.

Por último, nos trae a España y la comedia, que dominaba el cine de la época. Nos habla de cómo los directores buscaban la forma de contar sus historias a pesar de la censura, cómo criticaban al franquismo a través del “esperpento”. Nos habla de cómo Almodóvar y su ¿Qué he hecho yo para merecer esto! tiene mucho de El Cochecito.

Cousins cierra el capítulo mostrándonos la “muerte” de la nouvelle vague a través de La maman et la putain, con una escena del maravilloso Jean-Pierre Léaud. Y nos dice adiós hablando de cómo los sesenta habían muerto para unos; pero nacían para otros. Así, nos invita a seguir viendo su Story of Film, porque nunca acabas una hora de Historia del Cine con Mark Cousins sin ganas de ver más.

3 oct. 2012

Café de Flore

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¿Qué decir que no se haya dicho ya de Café de Flore? Que me ha encantado. Que me sorprendió a pesar de haber leído bastante sobre ella (obviamente evité spoilers). Que Vanessa Paradis está maravillosa. Que es un peliculón. Supongo que todo eso ya lo habéis leído, porque a todos los que la hemos visto nos ha pasado lo mismo.

El montaje, la historia, la relación de Vanessa con Merin Gerrier (quien hace de su hijo), ¡todo! Maravillosa. Estuve enganchadísima toda la película, empaticé con los personajes, conjeturé, reflexioné… en resumen, me enamoré de Café de Flore. Y, sin olvidar que estuve los días siguientes tarareando la canción y soltando “Au ciel!” en lugar de suspiros cada vez que podía. Os parecerá un poco mucho, pero es que me gustó tanto que aún no termina de salir de mi cabeza. Me ha encantado la historia. Y os exijo que la veáis todos a la de ya. No os vais a arrepentir, ¡lo prometo!

Trailer en VOS

1 oct. 2012

Friends with Kids

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Vi Friends with Kids por Jon Hamm, Maya Rudolph y Kristen Wiig. Me interesa ver a Jon Hamm hacer papeles fuera del que más conozco (Don Draper), y a Kirsten Wiig y Maya Rudolph haciendo cosas fuera de Saturday Night Live. Lo cierto es que aunque Friends with Kids se define como comedia, creo que es más una comedia dramática, por no decir un drama. Lo malo del caso no es eso, es que esperaba que no fuera tan predecible.

La sinopsis, y la película, son muy similares a The Next Best Thing, quitando algunos detalles. Pero The Next Best Thing me dejó mejor sabor de boca, quizás porque no es tan predecible. La premisa de tener un hijo con el mejor amigo siempre acarrea las mismas situaciones, y por eso creo que Friends with Kids no tenía mucho que ofrecer desde el principio. Sin embargo, esperaba por el título que no se centrase tanto en el “romance” entre los protagonistas y más en la situación del cambio en la amistad cuando aparecen los niños. Y en ese sentido me sentí bastante desilusionada.

Realmente Friends with Kids no es una película que recomendaría, a pesar de que Jon Hamm, Maya Rudolph y Kirsten Wiig me han gustado mucho. No la recomendaría porque no creo que aporte nada nuevo, porque no tiene nada interesante que ofrecer al nivel de la historia. Se puede pasar el rato, quizás sirve para reflexionar en algún momento; pero nada más.