29 sept. 2009

Creadores de sueños



Entre que no he visto mucho este fin de semana, y que estoy aún indecisa sobre mi opinión del tema Polanski (me parece absurdo lo que le hicieron, pero al final si hizo algo malo creo que debería hacerse cargo...), la verdad es que no he logrado concentrarme en crear un post que valiera la pena. Y como hace mucho que no intento hacer una lista, aquí dejo la primera parte de mi lista de los directores de cine que más admiro:




Tim Burton: Todo lo que haga este hombre pasa por mis ojos, y todo es amado inmensamente. No hay palabras que definan lo mucho que amo sus películas, y su persona. Tim es mi director favorito, y eso no lo cambia nada ni nadie.



Pedro Almodóvar: Lo mío con Pedro es un amor tardío. A los 13 años ví Carne Trémula y quedé un poco asustada. Luego me encontré con Todo sobre mi madre, que es hasta el día de hoy mi favorita. Y ese día nació un amor incondicional, porque ese día entendí lo que mi mente de 13 años no alcanzó a comprender: que a veces hay que escandalizar para comunicar. ¡Grande Pedro!



Woody Allen: Otro con el que el amor empezó tarde. Pero con él la diferencia es que siempre traté de verlo y entenderlo. Una vez que lo conseguí un mundo nuevo se abrió ante mis ojos.



Jean-Pierre Jeunet (en la foto con Marc Caro, otro genio): En la mente de Jeunet existe un mundo en el que me encantaría vivir, aunque en él haya caníbales. Este hombre es el responsable de que esté estudiando francés (y que me muera de ganas por ir a París, claro).



Cameron Crowe: Más que nada porque me identifico muchísimo con su cine, me encantan las películas sobre el Rock n' Roll, y bueno, ¿quién mejor que un cronista de Rolling Stone para contarlo?



Sofia Coppola: Dos de sus tres películas son geniales, la tercera es visualmente hermosa y bastante acertada a pesar de que no me parece tan buena como las otras. Muero por ver su próximo trabajo. Es la única mujer de la lista, y estoy segura de que se ha ganado su lugar aunque se lo discutan.



Alfonso Cuarón: Sus películas son arte en movimiento, su fotografía siempre es perfecta, y me gusta que aunque trabaja géneros completamente distintos, siempre llevan su huella.


Gus Van Sant: Tiene un estilo muy particular, capaz de engancharme por semanas. Su narrativa es innovadora, y sus elecciones me gustan mucho.



Ingmar Bergman: cada una de sus películas tiene la capacidad de hacerme creer que estoy dentro de un sueño. Me fascina, esa es la simple razón.



Ya vendrán más, quizá no tan conocidos pero igual de buenos.

26 sept. 2009

Una huella americana en la historia


¿Cómo decirlo sin que quieran asesinarme todos sus fans? A ver, reconozco que es un clásico, que para la época es pionera y seguramente tenga una carga cultural muy grande; pero me aburrí un poquito viéndola...

Ver a Richard Dreyfuss y Ron Howard adolescentes es impagable, y aún más el pequeño papel de Harrison Ford (que según cuenta la historia lo acercó a Star Wars). La fórmula, claro, es la de la típica película para adolescentes, repetida hasta el cansancio. Y quizá por eso me aburrí: porque la vi muchísimas veces antes de ver "la original".

Mi sentido común me dice que no olvide que es un film de principio de los setenta, que claro, en los ochenta se abusó del modelo y se marcó una época. Que no sea tonta, si lo mismo me pasa con The Breakfast Club. Y tiene razón. Estas cosas me pasan por no haber visto antes estas películas, o por no mirarlas como nos enseñaron en clase de Historia del cine: con los ojos de la época.

Y así, si lo pienso con la cabeza de los setenta, sí que me parece una buena película. Y para ser de las primeras de George Lucas (con producción de su amigo Francis Ford Coppola), la verdad que resulta aún mejor. No hay que olvidar que si no fuera por este tipo de películas hoy los adolescentes no tendrían comedias que mirar.

Al final soy yo la que sale perdiendo, por no haberlas descubierto antes...

24 sept. 2009

Felicitaciones!


Ian McKellen recibió el premio Donostia. Mis felicitaciones a un gran actor, ¡se lo merece!

De todas las debilidades humanas, la obsesión es la más peligrosa ¡y la más tonta!


Woody Allen es un genio. ¿Hace falta que lo diga? Sus guiones son inteligentes, y si bien su trabajo como director puede carecer de elementos demasiado destacables, creo que lo que más me gusta de su cine es la dirección actoral. Muchos actores matarían por trabajar bajo las órdenes de Allen, sobre todo porque esto muchas veces significa resultar ganador de/nominado a varios premios.

Mighty Aphrodite es para mí un gran ejemplo de su cine, y una de las películas más representativas del mismo. Me resulta muy atractivo el empleo del teatro griego, ya que las comedias del director siempre tienen algo de tragedia, y los dramas de comedia.

No puedo hablar de Woody Allen desde un punto de vista objetivo, debo confesar. Si bien me costó un poco comprender su cine, una vez que lo hice la conexión fue tan fuerte que creo que jamás encontraré algo malo... Bueno, primero debería terminar de ver Melinda, Melinda; y si lo logro, si me gusta, entonces sí podré asegurar que no encuentro nada malo en el cine de Woody Allen.

Pero no hay nada malo que pueda decirse de Mighty Aphrodite. El trabajo de Mira Sorvino en el papel de prostituta/actriz porno/tonta es acertadísimo, y si bien trabaja la imagen de un estereotipo pareciera que ella misma lo hubiera creado porque le es natural. Helena Bonham-Carter fantástica, como siempre, aunque su papel sea aburridísimo... Creo que debe haber sido el papel más difícil de su vida, ese de hacer de una mujer corriente. Las mujeres de las películas de Allen siempre destacan.

No ocurre con los hombres, pero esto se debe, sobre todo, a que la mayoría de las veces el papel principal pertenece al director, y es él el que se roba la pantalla. Porque Woody Allen no será un gran actor, pero en sus películas realiza un trabajo perfecto.

Entonces, ¿quién discute que Woody Allen sea un genio?

18 sept. 2009

¿Alguien quiere chocolate?


Realmente creo que esta película es una pequeña gema, de esas que te elevan el ánimo. Nunca coincidió más el título con la sensación que me dejó una película. Es que Chocolat es como el chocolate: dulce, reconfortante, libera endorfinas, y hasta puede resultar adictiva.

Juliette Binoche me ha conquistado con este papel. Y es que ser una mujer rebelde en una época tan machista siempre resulta interesante. El reparto me parece muy bueno, y me resultó algo gracioso como se insiste en Alfred Molina para interpretar a hombres franceses y conservadores. 

Más allá de todo, la película es ligera, sencilla y reconfortante. Y es perfecta para ver un día de lluvia. Acompañarla con un buen chocolate quizá hasta lo haga perfecto. Tendré que probarlo la próxima vez que la vea...

Os dejo con una excelente cita:
I think that we can't go around... measuring our goodness by what we don't do. By what we deny ourselves, what we resist, and who we exclude. I think... we've got to measure goodness by what we embrace, what we create... and who we include 
(Traducción: Creo que no podemos andar por ahí... midiendo nuestra bondad por lo que no hacemos. Por el modo en que nos negamos, lo que resistimos, y a quién excluímos. Creo... que tenemos que medir nuestra bondad por lo que aceptamos, lo que creamos... y a quién incluimos).

16 sept. 2009

Mi vida también está en ruinas



My Life in Ruins es My Big Fat Greek Wedding sin todo lo que la hace graciosa. De hecho, es hasta cursi. Pero es el mejor ejemplo de una chick flick, y justamente la última que he visto. Apta sólo para románticos. Nia Vardalos sigue haciendo lo que sabe y bien, como siempre. Richard Dreyfuss arranca alguna sonrisa en su papel de Cupido. Pero no es nada nuevo. Si hay que elegir, mil veces me quedo con la primera, que rankea muy alto entre mis chick flicks favoritas.

A partir de esta película, quiero contaros un poco sobre el género chick flick, un género que, como su nombre lo indica, en teoría sólo resulta atractivo a las mujeres. Y aunque su apelativo es reciente, y su boom parece serlo también, siempre existió. De hecho, su nombre original era "women's picures" (películas para mujeres): la primera vez que se utilizó el término chick flick fue por el año 1992.

Nace de la idea de que el público femenino se siente atraído por la vieja fórmula "chico conoce a chica, se enamora de ella, la pierde y la recupera"; o para hacerlo más sencillo, la clásica historia de la Cenicienta. Digamos que se trata de resumir una telenovela en dos horas de película. Y a pesar de que la historia es muy trillada, que ya sabemos el final, de todas formas seguimos yendo al cine a verla. Hollywood atiende a ingresos.

Por supuesto que el género no se quedó estático, sino que la fórmula evolucionó: de los clásicos melodramas a la comedia romántica. La variación más destacable es, por supuesto, que en estas últimas no siempre hay un final feliz. Quizás eso las haga menos satisfactorias a nivel romántico -hecho cien por ciento discutible-, pero tal cosa no evita que deseemos disfrutar de las cientas de variaciones que se nos presentan, año tras año, de la vieja historia que nos leían en la infancia.

El movimiento feminista influyó muchísimo en este género. Dado que las mujeres buscaban ser reconocidas como seres fuertes e independientes, las espectadoras participantes del movimiento comenzaron a demandar personajes similares y "más realistas". Y los estudios, siempre atentos, comenzaron a retratar personajes femeninos con bastante más carácter, que no eran la clásica damisela en peligro.

Las protagonistas de nuestras películas ahora son más independientes, pero siempre mantienen su "feminidad" (o el tópico asumido sobre la misma). Por ejemplo, ahora el conflicto de la historia trata sobre balancear las relaciones amorosas con la carrera, sobre todo cuando se tiene un puesto importante. Sin embargo, existen mil y un conflictos posibles que pueden sumarse a la clásica historia, y por eso parece que los estudios nunca se quedan sin ideas para una nueva chick flick. Además, siempre podemos recurrir a los clásicos en caso de preferir el viejo estilo.

11 sept. 2009

Breakfast at Tiffany's




Siempre sabrás qué tipo de persona cree un hombre que eres por los pendientes que te regala.

Holly Golightly y yo somos casi la misma persona. Casi, porque no tengo un Tío Sally al que visitar en Sing Sing, los chicos no me dan dinero para empolvarme la nariz, y no tengo mi propio Paul Varjak. Sin embargo hay mucho que comparto con Holly. Pero no hablaremos de eso, como a ella a mí tampoco me gusta hablar de mi vida privada.

¿Qué hizo de esta película un clásico? Creo que varios factores, entre ellos que el papel de Holly es perfecto para Audrey Hepburn. La elegancia de esta mujer calza perfecto con Audrey, el estilo que le impusieron a Holly es el que ella aplicó para sí durante toda su vida. Tanto es así, que al leer la historia escrita por Truman Capote sigo imaginándome a Audrey, no puedo evitarlo.

Cierto es que el escritor no quedó muy contento con la adaptación de su historia, sobre todo, supongo, porque el final es feliz, cuando en el relato acaba con Holly en Río y nos deja libre a la imaginación qué será de ella. Sí, es cierto que ese final no habría funcionado en la película, porque en el fondo todos queremos que Holly y Paul/Fred terminen juntos. Me hubiera gustado ver ese final. Y seguro que a Capote también.

La película en sí es un retrato perfecto del personaje y su visión del mundo. Holly vive en una fantasía constante, tratando de mantenerse lo más alejada posible de la realidad y de los afectos. Uno no debe cuestionarse de qué modo consigue las cosas que consigue, porque en la inocencia de su mente no existen tales cuestiones. Ella resuelve todo sobre la marcha, y poco le importa lo que piensen los demás.

Creo que admiro al personaje más que nada por esa capacidad de no aferrarse a nada, que aunque el mensaje de la película es que nadie puede vivir su vida de tal modo por siempre, en el libro es lo opuesto. Y los dos finales me gustan.

Por lo demás, la película es bastante similar a otras de su época. Lo único que la hace especial es Audrey. De eso no hay duda. Y si existe alguien que aún no la ha visto, creo que ya es hora de que lo haga...

10 sept. 2009

Desde las colinas de Austria

Víctima de una "depresión post-vacacional", se despertó en mí el deseo de reencontrarme con una vieja amiga de la infancia: Fraulein María, más conocida como la gran Julie Andrews.


Creo que es sin duda la película más larga que miré durante mi infancia. Me sorprende que hoy en día no pueda sentarme casi tres horas sin despegarme al menos un instante de la pantalla, cuando de pequeña recuerdo pasarme la tarde entera sentada cantando con la familia Von Trapp.

Sin embargo, en mi mente de niña la película era mucho más larga (algo similar me ocurre con The Wizard of Oz). La resolución casi instantánea de los conflictos me resulta hasta simpática, cuando unos cuantos años atrás me resultaba una eternidad. No recuerdo exactamente cuántos años pasaron desde la última vez que la ví, pero las escenas estaban grabadas en mi mente de tal manera que sentí que el tiempo estaba suspendido.

Este clásico es una de las razones por las que amo a Julie Andrews y al género del musical. En este tipo de películas, y en algunos de los trabajos de la actriz, el mundo resulta más colorido y la inocencia de uno se despierta.

Decir que al instante en que comenzó la primera escena ya estaba cantando es poco. Pasan los años y su música sigue grabada en la mente de quienes la hayan visto, porque además, en algunos casos, también hemos repasado y cantado esas canciones en el cole, en momentos de nostalgia con los amigos, tratando de alegrarle el día a algún niño.

Creo que esta película -y algunas otras más, que en algún momento repasaré en una lista de esas que tanto me cuesta hacer- son obligatorias cuando se trata de hacer feliz la niñez. Todos los niños del planeta deberían disfrutarla. Poco importa si habla de la Segunda Guerra Mundial, si habla de religiones, o si tiene errores históricos y geográficos. La historia de María y los Von Trapp es una historia que a todos nos alegra el día.

Ya con observar la cantidad de veces que esta historia fue imitada (para nombrar una bastante obvia basta con recurrir a Fran Drescher y su adaptación: La niñera y el Presidente), uno comprende la importancia que tiene en la historia del cine.

Además, por supuesto, están los premios que obtuvo: Oscar a mejor dirección, a mejor edición (a pesar de la cantidad de errores de continuidad que, por supuesto, para la época no eran tantos), música y mejor película entre otros; y la nominación de Julie a mejor actiz. Esos y muchos otros más.

Entonces, ¿cómo dejar para otro día un clásico? ¿Cuándo no es el momento indicado para verla?
The hills are alive with the sound of music
With songs they have sung for a thousand years
The hills fill my heart with the sound of music
My heart wants to sing every song it hears

1 sept. 2009

El título perfecto



Love and other disasters es definitivamente una de mis películas favoritas. No sólo porque está ambientada en mi ciudad favorita -Londres-, sino porque además combina a Brittany Murphy, un vestuario que me encanta (exceptuando el vestido rosa y negro con moñito que lleva Brittany al final), y ese humor y estilo tan británico que me encantan.

Siguiendo con mi estado de ánimo femenino, hace unos días recurrí a esta joyita que siempre tengo a mano para elevarme la moral y sentirme inspirada. Y descubrí que sigo riéndome con las mismas cosas que me reí las primeras dos veces que la ví -que fueron dos veces en la misma semana, por cierto-, que sigo adorando a Jacks tanto como el primer día, que esos amigos extraños que son típico ingrediente en un film británico siguen pareciéndome geniales (no me canso de verlos en Notting HillFour Weddings and a Funeral, Bridget Jones y tantas más) y que, si bien no es lo más original que se ha visto, me sigue resultando muy fresca.

¿Por qué no me canso de verla? No lo sé. Sus diálogos son dinámicos, las situaciones casi que impredecibles, los personajes resultan cercanos... Esta fue la película que me confirmó que debo mirar más comedias británicas, porque se está convirtiendo en uno de mis géneros favoritos.

Si bien puede que esta película no obtuviera el éxito de otras, creo que tiene todos los elementos para competir con ellas y para convertirse en un clásico del género. Y no me cansaré de recomendarla a todo el que quiera escucharme.