28 ago. 2009

¿Seré la única que la disfrutó?



Seis años fueron los que compartí con estas cuatro fantásticas mujeres. Carrie Bradshaw pasó de ser un personaje que me fascinaba a ser la mujer que aspiro ser. Amo New York desde que ellas me mostraron que la vida puede ser fascinante en una ciudad tan atractiva. Es un sacrilegio haberme tomado tanto tiempo para verla.

Y llegó el día. Y a pesar de que lo que leí sobre la película me desanimaba, realmente me gustó.
Digamos que se trata de la condensación de lo que pudo haber sido una temporada. Digamos que no cambió mucho y que los personajes siguen siendo igual de frescos que siempre. Y afirmemos que quien no ha seguido la serie no conectará con la película.

Y al que dice que es vacía... ¿qué película femenina (las clásicas chick-flicks) no lo es? Tiene todos los ingredientes para que una mujer que disfrute del género la quiera ver: ropa fantástica, accesorios, amores rotos, reencuentros, amistad femenina, escenas de cambio de look y pases de ropa, finales felices y otros no tanto. ¡Si hasta me emocioné igual que el personaje de Jennifer Hudson cuando Carrie le regaló el bolso Louis Vuitton!

Las chicas siguen siendo igual de fantásticas y llenas de vida, quien conoce bien la historia disfruta muchísimo de las clásicas aventuras de Samantha, de la ternura de Charlotte; y sufre como si fuera Carrie o Miranda sus desventuras amorosas.

No sé si me interesa ver la secuela, pero debo reconocer que frente a las patéticas imitaciones de chick-flicks que han surgido últimamente, ésta película no me parece tan mala. Ojalá mis amigas y yo lleguemos a los cuarenta y seamos tan divertidas como estas cuatro actrices.

22 ago. 2009

Arizona Dream: mi tregua con Kusturica

En la clase de Historia del Cine miramos una escena de Emir Kusturica, y se repitió la situación que había vivido un año antes mirando otra escena del mismo director: no entendía qué quería decir.

La curiosidad me llevó a mirar un documental sobre el director, el cual dejó en mi una especie de inquietud e incomprensión hacia ese hombre que crea escenas surrealistas en sus películas. Si había algo que siempre repetía era que Kusturica y yo no nos llevábamos bien. No había química.

Sin embargo, mi admiración por Johnny Depp me llevó a querer ver Arizona Dream. Además, la última película de Francis Ford Coppola me despertó una pequeña obsesión por a Vincent Gallo que, por supuesto, me obligó a querer darle una chance a Emir (Vincent es el actor fetiche de Kusturica). Además, si Johnny eligió trabajar para él, seguro que algo bueno tiene para comunicarnos...

Eso de empezar una película con un sueño me parece excelente. Muchos sueños nos llevan a emprender viajes y a reconciliarnos con cosas de las que siempre hemos escapado. El sueño de esta película nos lleva a un viaje bastante surrealista, donde pasa de todo y hasta se me escaparon algunas cosas que estoy segura que captaré cuando haya visto el film un par de veces más. Creo que el mensaje es justamente eso, reconciliarse con el pasado, enfrentar la vida que nos tocó sin dejar de soñar, y vivir como si cada día fuera el último.

Adoré a Faye Dunaway. Cada día la admiro más. Su personaje es fantástico, y si no me hubieran dicho que estaba loca hubiera creído que simplemente se negaba a dejar de soñar, a dejar de ser una niña.

Lili Taylor también está muy bien, realmente quise que Johnny la eligiese a ella, y odié su final porque sentí que le quedaban cosas por vivir. Y Vincent... un maestro imitando a Robert DeNiro en Raging Bull (Martin Scorsese, 1980) y las escenas de The Godfather II. Fantástico el acento italo-americano, una interpretación inolvidable y adorable.

Puede que no sea técnicamente la mejor película de Kusturica, puede que en cuanto a guión le falten detalles; pero hay citas que nunca olvidaré:
  • Axel Blackmar: "Whenever I try to remember my dreams, I always turn 'em into stories. But dreams are like life. You can't catch it with your hands because you can't catch something you don't really see. If you believe in your dreams, you could be sure that any force, a tornado, a volcano or a typhoon, wouldn't be able to knock you out of love; because love exists on its own". (Siempre que trato de recordar mis sueños los convierto en historias. Pero los sueños son como la vida. No puedes atraparlos en tus manos porque no puedes atrapar algo que no ves realmente. Si crees en tus sueños, puedes estar seguro que cualquier fuerza, un tornado, un volcán o un tifón, podrían ser capaces de quitarte el amor; porque el amor existe por sí mismo.)

  • Axel Blackmar: "After the storm, I couldn't say life was beautiful. But all I kept hoping for was the Eskimo boy of my dream to run out of one of these doors and hug me. And even though I no longer felt like a fish and realized I knew nothing, I was happy to be alive". (Después de la tormenta no podía decir que la vida fuera hermosa. Pero todo lo que aún esperaba era que el niño esquimal de mi sueño saliera corriendo de una de estas puertas y me abrazara. Y aunque ya no me sentía como un pez y me dí cuenta de que no sabía nada, estaba feliz de estar vivo.)

  • Grace Stalker: "I'm not going to die. I'm going to live forever until one day I wake up". (No me voy a morir. Voy a vivir para siempre hasta que un día me despierte.)

Gustavo Adolfo Bécquer dijo que "es un sueño la vida", y cuando uno mira una película de Kusturica eso es lo que ve. Entonces, ¿por qué no quise ver que lo surreal también tiene poesía, y puede hacerte reír muchísimo -y llorar también-? Por eso, y gracias a Johnny y a Vincent, declaro mi tregua con Emir Kusturica. La próxima vez que quiera perderme por un rato también pensaré en él para ayudarme.

12 ago. 2009

The Graduate - cuando Dustin Hoffman no dominaba el arte de la actuación

Sé que es un clásico, pero me costó muchísimo engancharme, y aún más aceptar las actuaciones de esta película. ¡CUIDADO! No es que no me gustara, tanto la han imitado que hay varias escenas que disfruto, pero me pareció un tanto artificial y algo cansina... y me siento culpable por ello.



Sin embargo, hay cosas excelentes en esta película. Para empezar, es un catálogo de la cantidad de variantes en cuanto a planos que pueden ser aplicables a una película. Hay muchísimos puntos de vista interesantísimos. La secuencia de la vida veraniega de Benjamin (Dustin Hoffman) está muy bien, creo que es hasta lo mejor. El final es un clásico, en el que no pude evitar notar cuán bien fue imitada por Wayne's World II.

No puedo evitar decir que al verla sentí que me encontraba con un clásico del cine independiente. ¿Por qué? Porque el estilo del film en sí me recuerda al estilo de los filmes independientes modernos, con movimientos de cámara bastante "caseros" y montajes sencillos. La verdad es que para ser un clásico tiene muchos elementos dignos de rescatar, en los que se puede ver que no hace falta hacer una obra perfecta en cuanto a técnica para hacer una obra que será recordada por décadas.

Benjamin Braddock es un personaje sencillo, hasta un poco freak. Dustin Hoffman apenas comenzaba a dar sus pasos en el mundo del cine cuando se filmó esta película, y eso se nota un poco. Sin embargo, no desentona con el resto de las actuaciones, por lo que concluyo que el director logró el equilibrio en su dirección de actores. No está tan mal, sobre todo cuando se sabe cómo acaba la carrera del protagonista.
Anne Bancroft me gustó muchísimo. Su papel de mujer madura, fría y calculadora le sale casi perfecto. Y la química entre ambos personajes está muy bien. La escena de la seducción es un clásico. ¿Quién no conoce la cita?
"Sra. Robinson, creo está tratando de seducirme"
Guste o no, The Graduate es un clásico que todos conocemos y debemos ver. Después de todo ¿quién no a tarareado alguna de las canciones de su banda sonora?

4 ago. 2009

Tetro: éxtasis visual

Francis Ford Coppola vuelve al cine con una obra visual inolvidable. A la vista está su cartel:



Tetro no es más que una historia sencilla, que pudo haber ocurrido en cualquier ciudad; pero a la que el hecho de que ocurra en Buenos Aires le da un toquecito simpático.

Tuve la ocurrencia de ir a verla a un pequeño cine de pueblo, donde las butacas aún son de terciopelo rojo y las funciones son muy pocas. La sala estaba mucho más llena de lo que me esperaba, y el doblaje no me molestó tanto -bueno, un poco... -. La butaca era hasta más cómoda que varias modernas, y durante la proyección podía oírse el ruidito del proyector (un sonido que realmente me transporta y que disfruto muchísimo).

Si bien a la mitad de la película ya tenía en mente cómo iba a resolverse, no hubo un sólo instante en que me aburriera. De hecho me pareció hasta demasiado corta. Hay momentos en los que puede resultar lenta, creo que de por sí es un poco lenta; pero la belleza de las imágenes es tal que uno ni lo nota.

Los actores realmente están bastante bien, sobre todo me sorprendió ver a Sofía Castiglione ser hasta convincente. Alden Ehrenreich es también convincente, por ahí leí que lo calificaron de un joven Leonardo DiCaprio, en lo cual coincido completamente. Maribel Verdú muy bien, como siempre; y Vincent Gallo hasta resulta atractivo. Es increíble la forma en que Coppola retrata sus ojos, su mirada, sus gestos.

La elección del blanco y negro hace a la historia más interesante; sobre todo cuando se recurre a los flashbacks en color, al mejor estilo Raging Bull (Martin Scorsese, 1980). La fotografía es de las mejores que he visto. El uso de las luces y sombras es tan atractivo y tan poético que recuerda a grandes obras del cine en blanco y negro.

Realmente una película que vale mucho la pena ver y que, lamentablemente, ha pasado desapercibida.