27 mar. 2009

Confessions of a Shopaholic: Cómo intentar plagiar The Devil wears Prada y morir en el intento


Me he llevado la desilusión de mi vida con esta película. Desde el trailer sabía que sería una versión pobre de The Devil Wears Prada, pero jamás pensé que sería tan mala.

Debo reconocer que no leí el libro, pero estoy segura de que es mucho mejor que la película. Para empezar, el guión es muy poco atractivo y la historia carece de hilo conductor. No tiene coherencia el que la chica sea una periodista que sueña con trabajar en una revista de moda y que sea tan poco inteligente. No concuerda la forma en la que escribe con la forma en la que habla y piensa...

No creo que Isla Fisher sea una mala actriz, de hecho me ha caído simpática. De por sí hay cosas muy atractivas en el film, por ejemplo los manequíes que hablan y se mueven, que son bastante creativos y simpáticos.

Lo que sí deja mucho que desear es la ropa. Tratándose de una compradora compulsiva, Beckie tiene mal gusto al vestir salvo en contadas escenas...

Realmente me quedé con una sensación de vacío cuando acabó la película, con la idea de que seguro se pudo haber hecho mucho más con la misma historia. Creo que tonterías como el viaje a Miami son escenas que no aportan nada a la historia y quitan minutos podían haberse usado para algo mejor. La verdad me siento desilusionada.

Y aquí van algunos fotogramas, sólo para que se hagan la idea de lo que verán si deciden perder una hora y media de vida con Confessions of a Shopaholic.

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