27 dic. 2009

Con suficiente valor puedes sobrevivir sin una buena reputación


Gone with the wind era una cuenta pendiente de toda la vida, de esas que uno tiene en el primer lugar de la lista y con las que fantasea, pero nunca tiene la chance de realizar. Este año me prometí que iba a quitarme de encima muchas de esas cuentas pendientes, y sin embargo esperé hasta el último momento para verla. Primero, porque tenía la intención de verla el día del aniversario de su estreno (15 de diciembre de 1939). Segundo, porque no encontraba el tiempo suficiente para verla. Porque si hay algo que tengo es que soy tan testaruda como Scarlett O’Hara, y si no la veía en una sentada no me valía. Lo más increíble fue que contra todo pronóstico lo conseguí.

Las tres horas y cincuenta y algo minutos que dura se pasaron volando. Si bien uno puede ver cada parte por separado –el final de la primera parte es tan memorable como el de la segunda-, verla completa es una experiencia fantástica. 

Y yo, que detesto sobremanera todos los tópicos sureños y las películas con sus valores, pude hacer caso omiso a todos aquellos comentarios negativos sobre los personajes y la película en sí que alguna vez oí/leí. Si bien es cierto que hay cosas bastante molestas (me parece horrible que los esclavos de la familia O’Hara sean retratados como personas tontas, dejando de lado a la adorable Mammy), uno debe mirar la historia sabiendo que son tópicos de la época que ya estaban en el libro.

Scarlett y Rhett pueden ser dos personas horribles. Y lo son. Pero son tal para cual. Y se han convertido en dos de mis personajes favoritos del cine. Scarlett es una chica egoísta, materialista y abusadora; pero la fortaleza de esa mujer para sacar adelante Tara, su ambición, su valor, son cosas admirables. La admiro, y me identifico muchísimo con ella. De hecho, creo que la envidio un poquito. 

Rhett es un hombre frío, controlador, superficial y algo soberbio; pero siente un amor genuino por Scarlett, una fascinación que lo obliga a realizar lo que él jamás hubiera hecho: casarse. Y ese amor genuino es correspondido, aunque los orgullos de ambos personajes no les permitan demostrárselo.

Si Scarlett y Rhett resultan tan interesantes, gran parte de la culpa es de esos dos actorazos que los interpretan. Tanto Clark Gable como Vivien Leigh están fantásticos. Pero Vivien se roba todas las miradas, y con razón. Su interpretación de la niña sureña malcriada y caprichosa, que atraviesa todas las dificultades que le impone la vida, y sigue adelante sin cesar de buscar la realización de sus aspiraciones es maravillosa. Cada vez que veo uno de sus trabajos confirmo que era una excelente actriz, y estoy comenzando a considerarla de mis favoritas.

El trabajo de Victor Fleming es maravilloso, también. Majestuoso. El vestuario, ¡qué vestuario más hermoso! ¡Esta noche soñaré con los vestidos de Scarlett!

Prometo que pronto les contaré algo más sobre la película; pero por hoy sólo les diré que el que –como yo- ha vivido su vida sin esta película no sólo se está perdiendo una de las obras más importantes del cine americano, se está perdiendo una historia muy interesante.

19 dic. 2009

Detrás de Kill Bill (Vol. 1)

Si has leído más de dos entradas de este blog, a esta altura ya supondrás que Kill Bill es una de mis películas favoritas. Si es así, tienes mucha razón. Más allá de que considero a Quentin Tarantino uno de los directores más originales por su modo de tratar las historias, la razón principal de mi fascinación con esta película se debe más que nada a otra persona: Robert Richardson. ¿Tengo que repetir que a mis ojos todo lo que toca este hombre se convierte en una obra maestra?



Personalmente, creo que Tarantino tomó una de las decisiones más acertadas al contratarlo, porque su trabajo es impecable, y siempre logra a la perfección lo que los directores le solicitan. Para este film, Tarantino pretendía mantenerse fiel a las técnicas originales del género que la inspiró (imitando el estilo de las películas chinas de artes marciales de los ‘70 llamadas “wuxia”), y para eso le indicó a Richardson una lista de películas en las que debería inspirarse y basar su trabajo (incluyendo a los pioneros del género, Cheh Chang y los Shaw Brothers).

Además, le indicó que estaba terminantemente prohibido utilizar efectos digitales y utilería “profesional”. Cuando me enteré de esto, la primera pregunta que me hice fue ¿cómo lograban esos chorros de sangre? Y la respuesta fue de lo más sencilla: con condones llenos de sangre falsa. Clásico. Sumando las dos películas, en total se utilizaron alrededor de 450 galones de sangre falsa (lo que no tengo claro es el número de condones :P).

Un dato muy interesante es el modo en que Tarantino captó el interés de Richardson, y varias personas más, para que trabajasen en la película. En este caso, el director le envió el guión el día de San Valentín de 2002 junto con un ramo de rosas. Otro ejemplo es el de Uma Thurman. A ella le regaló el guión, y le pidió que fuese la protagonista el día en que ella cumplió 30 años (y luego debió retrasar el rodaje debido al embarazo de la actriz).

En la fotografía del film, en realidad en todo el film, hay pequeños homenajes. La utilización de imágenes en blanco y negro es un pequeño homenaje a las películas de kung-fu emitidas en los Estados Unidos durante las décadas de los ‘70 y ‘80, que utilizaban este recurso (y el del blanco y rojo) para de algún modo “disfrazar” la cantidad de sangre que salía en pantalla –quienes han visto Sin City (2005) también recordarán el uso del mismo recurso, esa vez utilizando algún que otro color más; lo que se debe, supongo, a la influencia de la amistad de Tarantino con Robert Rodríguez-.

Originalmente no se iba a recurrir a esto, ya que en las versiones originales de estos films no existía este cambio; pero dado a que la MPAA (Asociación Cinematográfica de los Estados Unidos) solicitó que se bajase el tono violento de las escenas, el director recurrió al viejo truco. Y de paso homenajeó a los espectadores americanos del género.

Homenajes particulares

A lo largo de la película, una persona que conoce ampliamente el género (lo cual no es mi caso, lamentablemente) puede descubrir muchísimos pequeños guiños. Aquí una lista de los que encontré por ahí:
  • El traje amarillo que lleva Uma Thurman es una copia del que llevaba Bruce Lee en The Game of the Death (1978).
  • El “Deadly Viper Assassination Squad (DiVAS)” se inspira en el programa ficticio (Fox Force Five) en el que participaba el personaje de Uma Thurman en Pulp Fiction (1994). Los nombres de las integrantes son nombres de víboras: Sidewinder, Black Mamba, Cottonmouth, Copperhead, y California Mountain (King). Éstos, además, son los nombres de los archienemigos del Capitán América.
  • El personaje de Sonny Chiba, Hattori Hanzo, fue pensado por Tarantino como el último descendiente de los personajes de Hattori Hanzô: Kage no Gundan (1980).
  • Las máscaras del  Crazy 88 gang son un homenaje a  la de Kato (Bruce Lee) en The Green Hornet (1966).
  • Cuando el personaje de Uma Thurman llama "square" (cuadrado) a Copperhead, dibuja con sus dedos tres de los lados. Su personaje en Pulp Fiction (1994) hacía casi lo mismo, dibujando los cuatro lados del cuadrado.
  • Michael Parks es el Sheriff Earl McGraw, el mismo personaje que los hermanos Gecko mataron al comienzo de From Dusk Till Dawn (1996). Además, el hijo, James Parks, recrea el rol de Deputy McGraw ("Son #1") de From Dusk Till Dawn 2: Texas Blood Money (1999). Ambos, además, aparecen en Death Proof (2007). Que Earl McGraw (Michael Parks) llame a su hijo "son number one" (hijo número uno) es una referencia a las películas de Charlie Chan.
  • Buck, el enfermero que viola y permite violar a la protagonista dice: "Are we absolutely clear on Rule #1?" , que es exactamente  una línea dicha por George Clooney en From Dusk Till Dawn (1996).
  • En la escena de los detectives entrando a la capilla donde ocurrió la masacre se escucha una radio sintonizando. Antes de que comience la canción se oye a alguien cantar: "¿Dónde Està?". En la escena de la tortura  de Reservoir Dogs (1992) se oye lo mismo antes de que Mr. Blonde cambie la emisora a K-BILLY.
  • Buck, el enfermero (Michael Bowen) tiene las mismas gafas que Clarence Worley (Christian Slater) en True Romance (1993).
  • Las secuencias de primeros planos de los ojos de Thurman, yuxtapuestas con la escena de la traición cada vez que ella se enfrenta a uno de sus objetivos son copiadas de Da uomo a uomo (1967).
Continuará…

4 dic. 2009

Life is a Cabaret



Un clásico de los musicales, dirigido por el mejor. Bob Fosse es capaz de mantener al espectador enganchado durante toda la película, al punto que los números musicales encajan en la historia y nos dan un respiro que permite reflexionar frente a lo que estamos viendo. Sobre todo, si pensamos que en 1972, a pesar de que el mundo ya había vivido la revolución sexual, un trío debe haber sido bastante escandaloso.

El género del musical es para mí el más completo. Recuerdo que mi profesor de Semiótica e Historia del Cine insistía en la ensoñación que atraviesa el espectador, y siempre la asociaba al mundo onírico del musical. Si bien en el caso de Cabaret la música no está presente en los diálogos o no es parte de ellos, en muchas películas sí lo está. Y cuando uno se sienta a ver un musical se predispone a no cuestionar nada de él, porque ya sabemos que lo que ocurre con este género es distinto a nuestra realidad. Por eso, normalmente me encuentro criticando mucho menos a los musicales y cantando por semanas esas canciones tan pegadizas.

Quizá no sabías que:

  • Las primeras dos personas a las que se les ofreció dirigir el film fueron Gene Kelly y Billy Wilder.
  • Liza Minelli recurrió a su padre para que la ayudase en el estilismo de su personaje. Para ella todas las mujeres de la época eran como Marlene Dietrich, y fue su padre quien le enseñó la variedad de peinados y maquillajes que podría tener su personaje. Liza se cortó el pelo ella misma, se maquilló, y se presentó en la casa de Fosse al grito de “¡Soy Sally!”.
  • El acento de Joel Grey es resultado de una amplia investigación del actor, quien quería que sonase auténtico.
  • Cinco de las canciones originales de la obra aparecen en la película a modo de música de ambiente: Don’t tell Mama, It couldn’t please me more, Married, Sitting pretty y So what.
  • En la versión original los personajes principales son un escritor americano y una cantante británica (Sally habla de su barrio, Chelsea, en las canciones). En la película los personajes se intercambian las nacionalidades.
  • En una entrevista de la época, Liza Minelli dijo que podía reconocerse quién era la estrella del cabaret porque era la única con las axilas depiladas.
  • Ganó ocho premios Oscar, pero no obtuvo el de Mejor Película.
  • El “himno nazi” cantado por los jóvenes en realidad no es un himno nazi, y fue escrito por dos autores judíos: John Kander y Fred Ebb. Era cantada originalmente en inglés. La canción fue grabada por el actor de broadway Mark Lambert, quien se negó a teñirse el pelo de rubio, y por tanto fue sustituido por un extra alemán.
  • La extraña mujer sentada en el fondo del Kit Kat Club al principio del film está inspirada en la pintura Retrato la periodista Sylvia Von Harden por el pintor expresionista Otto Dix.
  • La película se rodó en el estudio Bavaria Film, Geiselgasteig (Alemania) y en las calles de Berlín. Algunos de los interiores fueron filmados en escenarios de sonido de Munich que fueron utilizados para Willy Wonka & The Chocolate Factory.
  • Se preparó una versión para televisión de 88 minutos.
  • En 2007 el American Film Institute le dio el puesto 63 en la lista de las mejores películas de todos los tiempos.

27 nov. 2009

Tengo 23 años y 50.000 pesetas, estoy solo en la vida,espero ser un buen marido para ti y un buen padre para tus hijos


Si es enfermizo considerar a esta película una de tus películas románticas favoritas, entonces debo estar muy enferma. Ya sé que no es normal que un chico te rapte en tu propia casa y te tenga atada para conquistarte y que te cases con él, pero ¿quién dice que no puede ser romántico? Claro, es mucho más bonito si tu eres Victoria Abril y el secuestrador Antonio Banderas

Si hay algo que me gustó, y en cierto modo es la razón por la que esta peli me robó el corazón, es la escena de sexo. Típica de Almodóvar, es mucho más larga y más directa que la de muchos cineastas; pero lo que realmente encontré especial es que se me hace mucho más real, más cercana.

Con todo lo bizarro y particular de esta película, supuse que sólo yo me vengo a fijar en eso; pero resulta que el gran Elia Kazan cree que es la mejor escena de sexo que ha visto, así que me siento bastante especial.

Otra cosa que cabe destacar -y aquí voy a exponer un análisis cien por ciento subjetivo, porque no he estado en la cabeza de Almodóvar, ni lo he oído decirlo- es el final a pura metáfora. Ese chico solo en el mundo, que va a su pueblito a reencontrarse con un pasado derrumbado; y la chica que lo tiene todo y sin embargo supo tocar fondo, que lo va a buscar y le pide que sea parte de su familia. Si él la salva de eso con el secuestro no lo sé (supongo que sí), pero sí puedo concluir que intentando salvarla se salvó a sí mismo.

Por lo demás, la peli es el Almodóvar de siempre (o el de antes, si cabe). Y sólo por eso hay que verla.

18 nov. 2009

La magia de Disney no tiene edad



No sé realmente por qué miré esta película. Me encanta Disney, es verdad, pero la verdad nunca sentí el más mínimo interés por Enchanted. Sin embargo, me alegro que sea lo que haya sido me incitara a verla, porque la verdad es que me pareció muy bien pensada.

Me reí mucho viéndola. La ardillita me encantó, creo que se roba todas las escenas en las que aparece. Si hay algo que Disney sabe hacer es darle vida y personalidad a los animales. Eso, y crear historias para toda la familia. Poco importa sin son machistas, irreales y vacías; las películas de Disney gustan, que es lo importante. Enchanted no supera a Pirates of  the Caribbean, pero está bien porque se trata de historias distintas.

Amy Adams sigue gustándome muchísimo. Una elección excelente, además, porque la chica tiene cara de princesa Disney. Susan Sarandon está genial. Más allá de que su papel es más que nada de doblaje, la verdad es que la madrastra malvada le queda perfecta. ¡Y James Marsden me resultó muy gracioso! Ellos tres y Timothy Spall son lo mejor de la película.

Creo que es un muy buen trabajo de la factoría Disney. Demuestra que son capaces de hacer cine para todas las edades, sin la necesidad de salirse de su géneros por excelencia. ¡Y yo que creía que estaba grande para las historias de princesas!  En el fondo creo que nunca somos demasiado grandes para disfrutar de la fantasía… siempre es bueno entretener al niño que llevamos dentro, ¿verdad?

16 nov. 2009

Lo mismo, pero distinto


anything%20else

Hay gente que dice que Woody Allen ha hecho carrera contando siempre la misma historia. Me gustaría decirle a esa gente que no es tan así. Woody Allen ha hecho carrera contando las mil y una cosas que le pueden ocurrir a personas como él.

Anything Else es un ejemplo de lo que digo. En ella, Allen no sólo se da el lujo de aparecer en su faceta más excéntrica, sino que además incluye como protagonista una versión más joven de sí mismo. 

Obviamente que debo reconocer que la historia del protagonista es casi la misma de siempre (porque sí, a grandes rasgos Woody Allen nos cuenta CASI SIEMPRE la misma historia), pero el toque de incluir protagonistas más jóvenes le da algo de frescura. Puede que sea porque Woody ya no está para protagonizar sus películas.

Básicamente se trata de la misma fórmula de siempre, que a pesar de ser repetitiva al menos a mí no me aburre –y supongo que a muchas personas más tampoco, porque Allen sigue haciendo una película detrás de otra, y la gente sigue yendo a los cines a verlas-. Creo que si debo criticarle algo a esta película es que Christina Ricci no me convence en su papel. No es lo suficientemente neurótica, y eso contrasta con las buenas actuaciones del resto. 

Jason Biggs hace un trabajo bastante correcto, no logra ser el nivel de Allen, pero se desempeña muy bien; y me alegra verlo en un papel de adulto porque creo que tiene talento (ya lo demostró en la primera entrega de American Pie).

Por lo demás, no me queda mucho que decir. Quizás me hubiera reído más si al final el personaje de Jason viese al de Christina con el personaje de Allen; pero se me ocurre que recurrir a eso sería bastante típico del director, y no hacerlo sorprende. 

Esta película es de las que uno citaría cuando habla de que Woody Allen viene contando la misma historia desde hace años, sí. Pero también es un ejemplo de cómo la misma historia puede ser contada de mil maneras distintas. Después de todo el cine parte de siete historias básicas… De eso ya hablaré algún día.


Cómo robar una sonrisa



He vuelto a recaer en mi pequeña adicción: Audrey Hepburn. Y esta vez la he acompañado de un descubrimiento: ¡qué atractivo era Peter O’Toole!

Ayer y hoy de O’Toole

La verdad es que me siento un poco extraña de encontrar atractivo a este actor que para mí siempre ha sido una especie de entrañable abuelito. Pero a la vez no puedo evitar reconocerlo, porque además de resultarme irresistiblemente atractivo su papel en la película me ha fascinado. Es que tanto Audrey como Peter y el resto del cast tienen papeles geniales, capaces de conectar con el espectador y hacerle pasar un rato genial.

How to steal a million es una comedia clásica, que cumple con el requisito principal del buen cine: distraer al espectador. Con sencillez, picardía y ternura, los personajes nos cuentan una historia que en el mundo real sería casi imposible que ocurriera, y sin embargo nos convencen con sus actuaciones. Será que disfruto más del cine de antes, pero la verdad es que este film me alegró bastante el día.

11 nov. 2009

Amy y Meryl, una dupla con talento.



Esta película me ha tocado el alma. Había leído cosas maravillosas sobre ella, pero jamás se me cruzó por la cabeza que iba a acabar prendada de los personajes. Si bien el recurso de combinar dos o más personajes que vivieron en distintas épocas ya se ha aplicado; nunca se me hubiera ocurrido que la combinación de dos historias reales adaptada de libros escritos por los propios personajes, podría funcionar de un modo tan dinámico.

Tanto Julie como Julia resultan personajes cercanos, adorables. Ambas pasan por situaciones similares, cosa que no sería tan interesante de no ser porque uno de ellos es el que relaciona ambas vivencias y se apoya de ello para establecer una admiración hasta irracional hacia el otro–aunque ¿que admiración no tiene algún grado de irracionalidad?- .

Además, al menos personalmente, encuentro a esta película atractiva por el hecho de que no le veo adornos. Quiero decir, es la historia de dos mujeres que deciden hacer algo de sus vidas, y encuentran la solución en hacer algo que aman: cocinar.

De hecho, creo que la película me resultó tan bonita porque establecí un lazo personal con ambos personajes (más que nada con Julie). No creo que a un chico le resulte tan interesante, pero a la vez siento el deber de advertir que no es la clásica chick flick. Vale la pena.

Meryl Streep hace su trabajo de un modo excelente (como siempre), y Amy Adams –que, confieso, creo que nunca la había visto en pantalla antes- me ha dejado una buenísima impresión. Chicos, por más que ésta sea una película hecha por mujeres y, en consecuencia, dirigida a mujeres; espero que le déis una oportunidad.

3 nov. 2009

¿Qué faltó?


Las razones que me obligaron a ver este film no tienen nada que ver con Dylan Thomas, y son cuatro: Keira Knightley, Siena Miller, Cillian Murphy y Gales. Keira y Siena corrieron con mucha suerte: llevan un maquillaje y un vestuario maravillosos (dentro y fuera de la pantalla). Ninguna de las dos es una actriz demasiado talentosa -en mi opinión-, pero me gusta verlas en pantalla. Creo que siento por las dos una especie de girl crush

Lo de Cillian es ya algo que no puedo evitar, desde que lo ví en Red Eye (de Wes Craven) siempre siento la irrefrenable necesidad de ver sus películas. Además, normalmente elige guiones cuya temática me interesa. Por último, Gales. Creo que ya hablé alguna vez de mi pequeña gran obsesión por Gran Bretaña, Irlanda, y todo aquél nacido en uno de ambos países, lo que justifica mis razones para no perdérmela.

Debo decir, sin embargo, que no fue todo lo que esperaba. A pesar de tener una cinematografía capaz de hacer latir mi corazón más rápido de lo habitual, un maquillaje impecable, un vestuario más que perfecto; y tratar el tema de la guerra y sus consecuencias en quienes luchan en el frente. A pesar de que la amistad entre los dos personajes femeninos me recordó en muchos detalles a mis propias amistades. A pesar de contar con tres actores y un lugar que adoro ver en pantalla. 

Simplemente me queda la sensación de que falta algo. Como si me hubieran contado una parte de la historia y me prometiesen más, pero no me lo dieran. No lo sé. No sé si me hubiera servido que fuese un poco más larga. Creo que lo que faltó fue profundizar más en los personajes, sus historias y sus sentimientos.

Se trata de una película correcta, con elementos destacables, y que se puede ver sin caer dormido de aburrimiento. No es una cosa fascinante, pero al menos es capaz de ganarnos un poquito. Un poquito, nada más.


2 nov. 2009

Spooky Halloween!

Tratándose Halloween de mi fiesta favorita del año, no pude dejarla pasar sin recurrir al género cinematográfico por excelencia de este día. Estas son las películas que elegí para celebrar este año:


La razón: Confiaba en que Diablo Cody le diera un soplo de frescura al género. Si bien Juno no me parece una obra maestra, el trabajo de la guionista en The United states of Tara me conquistó. Con probar no perdía nada.

Lo mejor: Que recurriesen a la idea de un sacrificio satánico a una no virgen. Siempre me pregunté qué podría pasar. En un principio también iba a destacar la ruptura de la regla "la única que no muere es la chica virgen", pero luego recordé que eso ya lo hicieron hace años con Scream.

Lo peor: De hecho, creo que todo la suma de todo la hace mediocre. No es mala, es mediocre.

Sobra: La escena lésbica. Se habrá escrito para satisfacer a los espectadores masculinos -como si el resto de escenas de Megan Fox no lo fueran...-, pero no viene al caso de la película.

En conclusión, esta película súper adolescente norteamericana es una más del montón. Si no la hubiese visto tampoco me hubiese perdido de nada...



La razón: Después de una mala experiencia me gusta recurrir a algo seguro. Hitchcock es el maestro del suspense, no hay que cuestionarlo.

Lo mejor: Los efectos especiales. Pensar que el director trabajó toda la película sin saber cómo iba a resolver los efectos... Además, demuestra que la tensión y el clima pueden generarse a partir del montaje, sin recurrir a la música. Si bien la música es un elemento que encuentro bastante importante en el cine, las pocas películas que he visto sin banda sonora supieron engancharme y hacerme olvidar de la falta de la misma.

Lo peor: Nada. Para mí ésta es la mejor película del director, es capaz de transmitirme miedo, y por sobre todo, me deja esa sensación extraña que Hitchcock buscaba con el final "trunco". Eso sí, tengo miedo de ver una remake (se planificaba para 2011, con George Clooney y Naomi Watts como protagonistas).



La razón: Drácula es uno de mis personajes literarios favoritos. Casi todas las versiones cinematográficas de la historia son muy buenas (aún me queda por entender qué se buscaba con Drácula 2000, que más que miedo daba sueño), pero creo que la de Coppola es mi favorita -aunque para mí el vampiro siempre será Bela Lugosi-.

Lo mejor: Los decorados y las localizaciones son perfectos. El montaje. La escena del atardecer y el enfrentamiento con los gitanos es una de mis favoritas. Gary Oldman: un vampiro horripilante y a la vez irresistible, como debe ser.

Otra vez me quedo sin nada malo que destacar. Me surgió la duda sobre la eterna rivalidad con los licántropos a partir de la escena con Mina, Vlad y el lobo; pero tampoco es algo que le quite mérito y seguramente alguien que entienda más sobre el tema podrá explicármelo.



La razón: Un clásico del género. Freddy es el perfecto asesino porque es prácticamente imposible escapar de sus garras, siempre nos rendimos al sueño. Le tenía un miedo increíble cuando niña, miedo que hoy en día es admiración por la genialidad de Wes Craven y la actuación de Robert Englund. He intentado adaptarme a la idea de su remake, pero no puedo perdonarle a Michael Bay que hiciese tantos cambios a Freddy. Para mí siempre será Robert.

Lo mejor: Como ya dije, Freddy es el asesino perfecto. Durante el sueño somos más vulnerables, y muchas veces nos resulta imposible controlarlo. Es una amenaza constante, y un personaje capaz de seguir haciéndome saltar en mi silla por más que haya visto la peli miles de veces. Por último, ver a Johnny Depp (figuraba como John Depp) en sus comienzos me encanta.

Lo peor: La protagonista (Heather Langenkamp). Sí, siempre son la típica chica tontorrona y santurrona que logra superarse y hacer frente al peligro. Ésta no me cae mal, pero podría haber puesto tanto empeño como en las escenas finales a lo largo de toda la película.

Luego del fiasco con Jennifer's Body, obviamente recurrí a películas que son ampliamente conocidas y admiradas por el público, y que adoro ver. Iba a mirar Paranormal Activity, pero dado que he leído críticas demasiado variadas temí llevarme otra desilusión, y decidí dejarla para más adelante. También me quedó pendiente volver a ver Sleepy Hollow, de Tim Burton, la cual veo todos los años.

¿Cuáles son vuestras pelis de terror favoritas? ¿Creéis -como yo- que el género ha perdido su magia con los años?

28 oct. 2009

Dos veces la misma historia: Alfie en el SXX vs Alfie en el SXXI




La historia es la misma. El personaje principal lleva el mismo nombre, pero no es el mismo hombre. Un mujeriego en 1966 tiene bastante en común con uno en 2004. Pero la historia de Alfie Elkins necesitó algunos retoques para su nueva adaptación. ¿Puede hablarse de remake?

Empecemos por la definición del término (según Wikipedia): "Remake es el término en inglés que identifica las producciones audiovisuales que reproducen fidedignamente la trama, personajes, ambientación y prácticamente cualquier detalle de una obra anterior. El término equivalente en español sería calco o refrito. Sin embargo, la palabra inglesa está ampliamente extendida entre los hispanohablantes, sobre todo en relación a cine y televisión. (...) En el cine, es un nueva versión de una película previamente lanzada. Por ejemplo, la película de 2001 Ocean's Eleven es un remake de la película de 1960 Cuadrilla de los once."

Según esta definición sí estoy hablando de una remake. Sin embargo, Alfie es una de esas remakes que valen la pena. ¿La razón? No es una copia exacta de un film anterior (como lo fue la "remake" de Psicosis de 1998), sino una adaptación de un film llevada a nuestros tiempos. Uno ve ambas películas y ve casi la misma historia, o la misma historia con toques distintos. Y eso me parece genial.

Si bien la Alfie de 2004 fue para muchos una película decepcionante, en mi caso la disfruté mucho. Más allá de que me parece perfecta la elección de Jude Law para el papel principal (Jude es Alfie en muchos sentidos), me parece que respetó mucho la versión original, y eso es algo que de por sí merece destacarse.

Además, por más que uno sepa cómo va a terminar, entre una y otra versión de la historia hay cambios de circunstancias, de sucesos, de personajes, etc., lo que al menos en mi opinión es un punto a favor y hace que merezca la pena ver ambas.

Sí, hay diálogos similares, escenas y hasta planos y secuencias que se repiten; pero al menos en el caso de los diálogos las líneas no son siempre repetidas por los mismos personajes. Y en realidad tampoco se repiten exactamente los personajes.

Y ahora que digo ésto me entran las dudas. Porque si bien ambas tienen muchísimas cosas similares, no se reproduce "prácticamente cualquier detalle" de la obra anterior.

Para empezar, la localización de la historia. El Alfie de 1966 es un Michael Cane con acento cockney. Vive en un pequeño piso que adivino de clase media en Londres (me apoyo en el dato del acento y en lo poco que vemos del barrio, aunque obviamente el dato de ser cockney nos indica a qué barrio pertenece), y trabaja en una agencia de alquiler de coches como chofer (supongo que en los '60 alquilar un Rolls Royce era como alquilar una limusina... no habrá mucha diferencia).

El Alfie de 2004 también es británico, aunque su acento es más, digamos, "londinense" que cockney, supongo que este cambio de debe a la imagen que el Alfie moderno quiere transmitir.

Además, el Alfie 2.0 vive en New York (dato que además justifica explicando que eligió la ciudad por sus mujeres, cosa que no me sorprende dado que en Estados Unidos se tiene la idea de que las mujeres británicas son poco agraciadas), en un piso que por dentro tiene una imagen un poco más lujosa que por fuera (y que difiere mucho del del Alfie 1.0).

Y como el nuevo Alfie parece que es un poco más glamouroso, trabaja también como chófer; pero de limusinas. Lo simpático de su trabajo es que, si bien su compañero es un amigo, no tiene el mismo rol en la historia. De hecho hay un intercambio de roles entre el compañero de trabajo y el hombre que conoce cuando va a la consulta médica.

Esto me lleva a los personajes:

En la segunda versión de la peli, Alfie tiene una vecina que le ayuda con la limpieza de su piso; personaje que en la primera versión no existe. Si acaso, sería la casera que se nombra en una escena, pero nunca aparece.

La "novia" del primer Alfie -de hecho, el personaje la define como un segundo plato-, Gilda (Julia Foster) queda embarazada y le da un hijo a Alfie. Sin embargo, en 2004 Alfie tiene una especie de novia formal, Julie (Marisa Tomei), que tiene un hijo de otro hombre con el que Alfie se encariña. Las razones de ruptura de Alfie con estos personajes también son distintas: Gilda es abandonada y jamás fue querida, mientras que Julie abandona al descubrir una infidelidad y en cierto modo fue un poco más respetada por Alfie.

El hombre con el que Julie rehace su vida no tiene un papel relevante en la historia; sin embargo, el hombre con el que la rehace Gilda -Humphrey (Graham Stark)- no sólo es una "amenaza" constante para el protagonista, sino que adopta al niño de Alfie como suyo y le da una hermana.

Luego están Annie y Nikki. Annie (Jane Asher) es la chica que el Alfie de Michael Cane le quita a un "amigo" conductor de camiones, la conoce haciendo auto-stop en la carretera hacia Londres. La relación entre ambos personajes se desgasta porque Annie no logra olvidar a un tal Tony, y se convierte en una especie de ama de casa frígida a la que Alfie termina pidiendo que se vaya.

Nikki (Sienna Miller) y el Alfie de Jude Law se conocen en circunstancias muy diferentes. Alfie la descubre el día de Noche Vieja entre un grupo de chicos haciendo auto-stop camino a una fiesta. A diferencia de Annie, el problema con Nikki es que es completamente desequilibrada y más que una ama de casa dependiente, lo que hace es revolucionar la "tranquila" vida del protagonista. Luego de una discusión abandona el piso, y en este caso Alfie no corre detrás de ella arrepentido.

Por último, tenemos los personajes traicionados de la historia. En el caso de la primera versión, Alfie comparte habitación con él durante su hospitalización en el campo; y se enrolla con su mujer un poco con lástima por ella. La deja embarazada, y Lily (Vivien Merchant) aborta en el piso del Alfie. No hay clínicas, no hay arrepentimientos (o sí los hay). Es un secreto y como secreto queda.

Sin  embargo, Alfie 2.0 se enrolla con Lonette (Nia Long), la novia de su mejor amigo Marlon (Omar Epps). También la deja embarazada, y la acompaña a una clínica para que se haga el aborto. Sin embargo, Lonette se arrepiente y decide tener al bebé; lo que desemboca en la mudanza fuera de la ciudad y el descubrimiento de Alfie de que es padre, y que además a perdido a su mejor amigo. En este caso, el secreto resulta mucho más importante en la vida de los demás personajes.

Esto último ocurre porque, en ambos casos, Alfie se enfrenta a sí mismo y sufre una crisis que al parecer puede cambiar su vida (aunque en realidad, y como insinúa la canción cantada por Mick Jagger para la nueva versión de la peli, los viejos hábitos nunca mueren y Alfie siempre será un mujeriego).

Todo esto, por supuesto, va unido al romance con una mujer mayor, que discutiré más adelante. Alfie llora, no por el bebé que pudo tener (en ambos casos se queda sin el bebé, obviamente), sino por él mismo y en lo que se convierte su vida. Y eso lo discute con la única persona que le queda: en la primera versión, su amigo, compañero de trabajo y vecino; en la segunda, el hombre que conoce en la consulta médica.

Luego están las dos mujeres con las que el personaje tiene affairs. La primera, una mujer casada, tiene el mismo rol en ambas versiones: introducir al personaje, y ser quizás la única opción que le queda cuando todas las demás mujeres que tocaron su vida salen de ella.

La segunda, una mujer mayor e igual de promiscua que el protagonista, a quien Alfie considera como la merecedora de su "amor y fidelidad"; que le hace pasar lo que él a sus mujeres al enrollarse con un chico más joven. En cierto modo veo a este personaje como un elemento que influye en el protagonista y lo lleva a cuestionarse su rol en la vida.

Si bien es un poco obvio el mensaje que se quiere transmitir, y cito las líneas finales de ambos films:
  • 1966- "You know what? When I look back on my little life and the birds I've known, and think of all the things they've done for me and the little I've done for them, you'd think I've had the best of it along the line. But what have I got out of it? I've got a bob or two, some decent clothes, a car, I've got me health back and I ain't attached. But I ain't got me peace of mind - and if you ain't got that, you ain't got nothing. I dunno. It seems to me if they ain't got you one way they've got you another. So what's the answer? That's what I keep asking myself - what's it all about? Know what I mean?" (¿Sabes qué? Cuando miro atrás en mi pequeña vida y las chicas que he conocido, y pienso en todas las cosas que han hecho por mí y lo poco que he hecho por ellas, pensarías que he obtenido lo mejor de ello. ¿Pero qué he obtenido de ello? Tengo una moneda o dos, algunas ropas decentes, un coche, y estoy bien de salud otra vez y no tengo compromisos. Pero mi mente no está tranquila - y si no tienes eso, no tienes nada. No lo sé. Me parece que si no te agarran por un lado lo hacen por otro. ¿Entonces cuál es la respuesta? Eso es lo que me sigo preguntando - ¿de qué se trata todo esto? ¿Entiendes?)
  • 2004- "What have I got? Really? Some money in my pocket, some nice threads, fancy car at my disposal, and I'm single. Yeah... unattached, free as a bird... I don't depend on nobody and nobody depends on me... My life's my own. But I don't have peace of mind. And if you don't have that, you've got nothing. So... what's the answer? That's what I keep asking myself. What's it all about? You know what I mean?" (¿Qué es lo que tengo? ¿De verdad? Un poco de dinero en mi bolsillo, algunos trajes buenos, un coche lujoso a mi disposición, y estoy soltero. Sí... sin compromisos, libre como un pájaro... No dependo de nadie y nadie depende de mí... Mi vida es sólo mía. Pero mi mente no está tranquila. Y si no tienes eso, no tienes nada. Así que... ¿cuál es la respuesta? Eso es lo que me sigo preguntando. ¿De qué se trata todo esto? ¿Entiendes?)

En el final de la película concluimos que el personaje sigue sin comprender su rol en la vida, que no es feliz. Como él mismo dice -palabras más, palabras menos-, tiene todo lo que siempre quiso, pero no se siente completo.

Ésto justamente es lo que me hace defender la película ante cualquiera que la quiera defenestrar: el mensaje es que aunque tengamos todo lo que siempre hemos querido, o lo que siempre creímos que queríamos, jamás estaremos satisfechos.

Alfie es todos nosotros en algún aspecto de nuestras vidas: somos un poco egoístas, todos lastimamos. Las personas que pasan por nuestras vidas nos dejan huellas, y a veces nos enseñan dónde nos equivocamos dándonos un poco de nuestra propia medicina.

Personalmente, no veo a Alfie como un mujeriego incurable que dedica su vida a herir a las mujeres con las que se lía. Él ama a las mujeres y trata de darles lo que ellas quieren, o lo que él cree que ellas quieren. Sólo que su modo de actuar no es el correcto. Y las mujeres también sabemos herir. Alfie es un ser humano, que va por la vida tratando de vivirla a su modo, y que aún así no es feliz. Como todos.

Volviendo a la comparación de ambas versiones, sólo me queda destacar los elementos que en mi opinión las hacen únicas. En la primera versión diría que hay dos: la enfermedad de Alfie y la pelea en el bar.

La enfermedad es un elemento que se repite en las dos, pero de modo distinto. En 1966 Alfie se enfrenta a una revisión que parece rutinaria, donde su médico le encuentra una mancha en un pulmón.

Durante la consulta Alfie se comienza a cuestionar sobre la ruptura con Gina, más que nada por su hijo. La mancha en el pulmón le asusta, pero en este caso es sólo un elemento que permite introducir a Lily en su vida.

Luego tenemos la pelea en el bar, que merece destacar porque aunque poco aporta a la historia es muy típica del cine de la época (por el absurdo al que recurre).

En 2004, la enfermedad de Alfie lo lleva a cuestionarse más que nada su virilidad. Creo que esto funciona perfectamente con la película, ya que si Alfie pierde su virilidad en cierto modo pierde su personalidad, y ésto es quizá más influyente a la hora de cuestionarse ciertas cosas para el protagonista.

Otra cosa que me resultó atractiva fueron los carteles que iban apareciendo en distintas escenas, palabras que definían en cierto modo el estado de ánimo del personaje (la primera vez me entretuve descubriéndolos, aunque son bastante obvios).

En ambas me resultó grato ver las caras de quienes estaban detrás de las cámaras durante los créditos. Creo que es un detalle muy bonito, que denota respeto al trabajador invisible de un film (muchas veces olvidado).

Y por último, el tema del aborto está tratado de un modo bastante interesante en ambas. Si bien se habla de él como una circunstancia, no deja de ser algo que influye en la vida de los personajes. Hoy el tema sigue siendo tabú, y verlo me despierta las mismas sensaciones en ambas versiones.

Habiendo establecido coincidencias y diferencias en ambas versiones, aún me queda la duda de si podemos hablar de remake. He leído por ahí que se la puede clasificar más como una reconcepción, y concuerdo con ello. Quizás realizar exactamente la misma historia no hubiera funcionado, quizás sí. Todo depende de los ojos con los que se la mire. En mi caso, ambas me conquistaron.

La Môme Piaf y la actriz que emociona: la vida de la Edith no fue color rosa



Me quito el sombrero ante Marion Cotillard. ¡Sublime! No por haberse afeado para el papel, sino porque sencillamente fue capaz de interpretar a Edith de modo que no se veía a Marion en pantalla. Un trabajo excelente. Por lo demás, es otra biopic más, que poco se diferencia de, por ejemplo, Coco avant Chanel (aunque ésta es más próxima en el tiempo, por supuesto).

Después de ver esta película me quedo con la idea de que las francesas que han triunfado han tenido una vida muy triste (¿o debería decir la mayoría de las mujeres exitosas?). Edith tuvo una vida horrible, marcada por la muerte y el abandono. Perdió a todo aquél que quiso. El mensaje que se da al final, sobre el hecho de que ella no se arrepintió de nada de lo que vivió, creo que es una de las pocas cosas positivas que nos quieren comunicar. 

Sabiendo muy poco sobre la Piaf se aprende mucho con la peli, y lo que hoy me queda es tristeza por ella, y su voz. Y la idea que para todo lo que vivió fue una mujer bastante fuerte. Se merecía su biopic, y ésta le hace un gran honor.

Eso sí, si bien hay muchas escenas que me gustaron muchísimo, el trabajo de Marion es tan imponente que eclipsa a lo demás. Este film hay que verlo aunque sea sólo para ver un ejemplo de lo que es una buena actriz. ¡Y qué bonito ver a mi adorado Gerard Depardieu, aunque fuera un papel tan pequeño!

Eso sí, muy mal lo de renombrar el film con el título de una de sus canciones, porque si algo tenía el título es que era perfecto: en el fondo Edith era una niña, y nada en su vida fue color rosa...

26 oct. 2009

Si existen dudas razonables es posible cambiar de opinión


Hace unos años me encontré perdidamente enamorada de una tv movie que protagonizaba Jack Lemmon. Se trataba de 12 Angry Men, adaptación de una película de los '50. Y decidí compararla con la original.

Si bien no me fascinó tanto como la versión de los '90, la verdad es que me parece una película excelente. Si no hubiera visto primero la versión con Lemmon, seguramente me hubiera impactado muchísimo más.

Esta película es -para mí- la prueba de que no hacen falta efectos especiales, ni localizaciones pensadísimas. Con tan sólo cuatro o cinco escenarios (el juicio, la sala donde se discute el veredicto, el baño, y los exteriores del juzgado) y doce actores capaces de interpretar sus papeles a la perfección, un guión capaz de engancharnos y de ir llevándonos al clímax del final, de ir introduciéndonos en la historia cada vez más, ésta película me parece un clásico ineludible del cine. Además, claro, está protagonizada por Henry Fonda.

Creo que esto es lo que se debería mostrar a los estudiantes de cine, para que sepan que no hace falta una megaproducción para hacer algo genial. Se la recomiendo a cualquiera, y recomiendo que se vean ambas versiones, porque las dos son excelentes.

20 oct. 2009

Joyita perdida de Scorsese



Bringing out the dead (1999) no es una de las películas más conocidas de Martin Scorsese. Sin embargo, creo que define el trabajo del director de un modo maravilloso. Además, no sólo destaca su talento, sino también el de Robert Richardson (mi director de fotografía favorito); y las grandes actuaciones de Tom Sizemore y Nicholas Cage.

¿Por dónde empezar, sobre todo si en este caso la objetividad me resulta imposible? El trabajo de Scorsese día a día me apasiona más. Sus elecciones, sus planos, los temas que trata; todo su cine me resulta fascinante. Y si encima lo asociamos con la perfección del trabajo de Richardson -responsable de mi obsesión por la fotografía en el cine, y un hombre cuyo trabajo me despierta emociones y sensaciones que ningún otro ha conseguido-, realmente me resulta imposible encontrar algo que criticar de modo negativo.

Encuentro cierto paralelismo del personaje protagonista con Travis Bickle -el protagonista de Taxi Driver-, algo que se debe no sólo a sus ocupaciones nocturnas, sino también al hecho de que fueron escritos por el mismo guionista -Paul Schrader- y Scorsese les dio vida con su gran estilo. Considero que tanto el director como el guionista deben sentirse atraídos por personajes nocturnos con traumas que los persiguen, que dedican sus vidas al servicio de personas que se suponen verán por poco tiempo, y que suelen sentirse atraídos por mujeres con sus propios problemas. Y tanto Schrader como Scorsese saben retratarlos de un modo fantástico.

Lástima que cuando se habla del cine de Scorsese es raro que se nombre esta joya de película. Es una de mis favoritas, y odio saber que no es valorada como se lo merece.

19 oct. 2009

Las reglas de la vida son tan relativas como las de la casa sidra

Voy a dejar de lado la discusión sobre si la cadena española Cuatro tuvo o no la intención de emitir esta película el mismo día que los manifestantes españoles en contra del aborto (o a favor de la vida, como prefieren definirse ellos) decidieron movilizarse en contra de la famosa ampliación de la ley del aborto. Sólo voy a decir que si lo hicieron con intención, estoy más que a favor de su decisión.

The Cider House Rules no habla sólo del aborto, sino que trata temas como la traición, el abuso sexual y la mentira. Y lo hace de un modo tan despojado de subjetividad que permite que veamos las posiciones y circunstancias de los personajes; que de algún modo "comprendamos" las razones que los llevan a tomar determinadas decisiones.

El mensaje de la película está claro cuando Arthur Rose dice: "(...) someone who don't live here made those rules. Those rules ain't for us. We are supposed to make our own rules. And we do. Every single day (alguien que no vive aquí hizo esas reglas. Esas reglas no son para nosotros. Se supone que nuestro deber es hacer nuestras propias reglas. Y lo hacemos. Cada día.)." Eso justifica las acciones de los personajes, y hasta me animo a decir que resume a la sociedad actual.

El tema del aborto es más un hilo conductor de la historia, un elemento que comparado a los otros permite que podamos analizarlo y comprenderlo. La forma en que vemos la traición de los protagonistas al iniciar un romance puede compararse claramente con el aborto. Es relativo. Dejo de lado el tema del abuso porque a ese sí que no le encuentro justificaciones válidas.

Creo que la idea central de la película es esa, mostrarnos cómo hay situaciones en la vida en las que no debemos de seguir las reglas establecidas, y quizá debamos tomar decisiones con las que en otra situación no estaríamos de acuerdo. Por eso, si Cuatro decidió emitir la peli en respuesta a los manifestantes, desde aquí mi aplauso.

En cuanto a las actuaciones, tanto Charlize Theron como Michael Cane están tan bien como siempre. Tobey Maguire es un actor que me interesa discutir. ¿Soy yo o el personaje es sospechosamente similar a Peter Parker? Aunque si lo pienso mejor, creo que la actuación de Tobey para ambos personajes es la misma.

Me gustaría verlo demostrar que su rango actoral no se limita al chico más tonto que bueno, verlo en un papel completamente distinto y refrescante. Debo reconocer que no he visto muchos films con él, así que si alguien conoce más de su trabajo y cree que me equivoco con estas afirmaciones, por favor que me indique lo que me estoy perdiendo.

14 oct. 2009

Luchar por la verdad y la justicia


Si no es un clásico, debería serlo. Si no la habéis visto, deberíais verla ya. El director de My left foot (Jim Sheridan) volvió a confiar en Daniel Day-Lewis, y no se equivocó.

La historia de Gerry Conlon es una historia sobre la injusticia contada en primera persona. Y el retrato de 15 años en la cárcel por un crimen que no cometió toca el corazón del más insensible. ¿Quién no siente emoción al ver caer papeles encendidos desde las ventanas de las celdas de la prisión cuando el padre de Gerry muere? ¿Quién no siente impotencia durante las escenas del juicio, cuando ve el esfuerzo que el personaje de Emma Thompson realiza por sacar la verdad a relucir, y cómo se intenta acallar esa realidad?

La primera vez que vi esta película no tenía idea de que estas cosas ocurrían, no tenía idea de la existencia del terrorismo, ni sabía qué era la IRA. A partir de la historia de Gerry empecé a interesarme sobre esta parte de la historia que nadie antes me había contado, y sobre todo, empecé a seguir el trabajo de los dos actores que más me habían impresionado: Daniel y Emma.

También vale destacar el trabajo de Pete Postlethwaite como Giuseppe Conlon, el padre encarcelado injustamente, que muere sin conocer la justicia. En su nombre fue que Gerry decidió luchar por la verdad.

Personalmente me gusta mucho ver películas basadas en hechos reales, porque siento que me acercan más  a esa parte de la historia. En el caso de esta historia, me tocó de tal forma el alma que hoy sigue siendo una de mis películas favoritas, y jamás dudo en volver a verla.

Películas sobre el conflicto Irlanda-Reino Unido puede haber varias, pero ésta, que nos cuenta la historia de una familia que en cierto modo no estaba de ningún lado, es desde mi punto de vista la mejor.

13 oct. 2009

Dos Oscars bien entregados


Sean Penn es Harvey Milk. Lo es. No hay otro modo de resumir lo que es esta película. El trabajo de este actor interpretando al primer político abiertamente gay de los Estados Unidos es perfecto. Estoy empezando a creer que nada es imposible para este gran actor. ¡Qué grande que es!

Pero no sólo el magistral trabajo de Sean es la razón por la que esta película me parece genial. La dirección de Gus Van Sant es un trabajo excelente, el guión está muy bien, y el trabajo de los actores muy bueno. Como siempre, Van Sant no desilusiona. Su modo de contar una historia siempre cuenta con un toque de originalidad.

Otra de las razones por la que creo que se trata de una buena película es el hecho de que no se posiciona en ningún lado de la historia, de forma que cuenta los hechos sin juzgar a los personajes. Uno siente y comprende la emoción de Harvey y sus amigos, la bronca que genera la injusticia, los prejuicios que aún hoy existen.

Y por otro lado tenemos planteado al asesino de Harvey y su extraña relación, sus reacciones; pero nunca sabemos qué lo llevó a hacer lo que hizo. En cierto modo esto último me recuerda un poco a Elephant, donde el director nos muestra los hechos de un modo muy objetivo, sin buscar razones ni explicaciones.

Me gusta mucho que sea así; permite que el espectador saque sus propias conclusiones. ¡Y la música! En esta película la música juega un papel importantísimo, y el trabajo de Danny Elfman es inimitable.

Si aún no la habéis visto deberíais hacerlo. Cada Oscar que se le otorgó a esta peli fue más que merecido.

7 oct. 2009

Dos películas diferentes

Durante el fin de semana ví dos films completamente distintos. Sin embargo, encontré en ellos algún que otro punto en común:


Love in the Afternoon: Billy Wilder fue el primer director elegido, tenía ganas de olvidarme un poquito del mundo y sus películas buscan justamente eso. Si bien la peli me parece interesante y bastante divertida, no pude evitar sentir rechazo frente a la idea de una joven Audrey Hepburn teniendo un romance con Gary Cooper... debo ser la única persona que realmente no quería que acabaran juntos. 

Pero más allá de ese pequeño detalle, la verdad disfruté mucho viéndola. Sobre todo porque el vestuario de Audrey me fascinó de tal manera que me he empeñado en conseguir al menos una prenda similar. Siempre adoré el estilo de esta mujer, pero en esta película realmente quedé encantada con el vestuario.


La flor de mi Secreto: Al día siguiente opté por uno de mis directores favoritos: Pedro Almodóvar. Y la eleccíón de la película fue más que nada porque siento una adoración bastante grande por el trabajo de Marisa Paredes.

Y fue una elección acertada: me compenetré tanto en la historia que pasé casi toda la noche en vela pensando en los personajes. ¿Qué decir de esta película que no se haya dicho ya? Que en una parte de sus diálogos se plantea como una novela la idea que luego se convirtió en Volver; que es de lo mejor del cine de Almodóvar -en mi opinión al menos-, que Marisa está excelente como siempre.

Y claro, infaltable, que amé ver tanto rojo y verde. Desde que veo el cine de Pedro estos colores se han convertido en dos de mis favoritos; se ven hermosos en pantalla, y por más que ocupen el 98% de la escenografía y el vestuario, jamás me canso de ellos...

Se preguntarán, entonces, cuáles son las cosas en común que encontré en estas dos pequeñas joyas. No se trata de que ambos son ejemplos de películas de dos grandes directores protagonizadas por mujeres. Simplemente que ambas mujeres tienen un secreto.

Audrey se enamora perdidamente de un hombre mayor que no quiere relaciones serias, mientras que Marisa está tratando de reconstruir un matrimonio roto. Las dos tratan de esconder sus realidades al mundo, las dos tratan de conquistar a un hombre.

Con sus estilos particulares, ambos directores retratan el mundo de la mujer, y cómo vive el amor y el mal de amores. Los dos hablan de secretos. Los dos hablan de las relaciones padre/madre-hija, y de cómo la generación mayor puede ser de ayuda a la hora de dar un sentido a las cosas, cómo pueden ayudarnos a resolver la historia. 

Los dos contaron con actrices capaces de despertar emociones y empatía en el espectador, capaces de arrancar lágrimas con un sólo gesto. Los dos mantuvieron mi cabeza alejada de este mundo por un par de horas, contándome historias similares.

2 oct. 2009

La clásica fórmula "chico conoce chica" desde otro enfoque: más de lo mismo

Me pregunto, ¿por qué Hollywood insiste tanto en que siempre haya un final feliz y lleno de esperanza?


La frase de gancho de (500) Days of Summer nos promete que veremos la archiconocida chick flick, pero que esta vez tendrá un giro distinto. Yo no lo ví. De hecho, la peli me recuerda mucho a A lot like love (2005). Y a unas cuantas más.

El super gran giro original es que en este caso los protagonistas digamos que intercambian sexos. Que no, que no es una peli de esas. Intercambian sexos porque el chico se comporta como la clásica heroína del cine americano, y la chica... bueno, la chica es una extraña cruza entre Holly Golightly y un chico.

No quiero decir que no me ha gustado; sino que no es lo que prometen ni de lejos. Sobre todo porque cuando lo tenían todo para ganarme, lo arruinaron agregando una escena al final. ¿TAN MALO ES QUE EL PROTAGONISTA SE QUEDE SOLO? No lo entiendo.

Tenían un final fantástico, y sin embargo van y le echan una mano y un montón de alegría al final. Todo lo opuesto de lo que espero del cine independiente americano. ¡ERA LA OPORTUNIDAD DE DAR UN GIRO AL GÉNERO! ¡LA TENÍAN FRENTE A SUS NARICES! Pero bueno, supongo que ese final no le gustaría a la mayoría de los espectadores...

Más allá de eso, la película está bastante bien. Con un toque reminiscente a Juno aquí y allá, pero por sobre todo con una calidad muy buena (cosa que me gusta mucho del cine independiente actual). Verla asegura un par de risas y algo de empatía. Eso sí, por más que tu chica te prometa que no es la típica peli dechicas ¡no le creas! En el fondo es más de lo mismo.

29 sept. 2009

Creadores de sueños



Entre que no he visto mucho este fin de semana, y que estoy aún indecisa sobre mi opinión del tema Polanski (me parece absurdo lo que le hicieron, pero al final si hizo algo malo creo que debería hacerse cargo...), la verdad es que no he logrado concentrarme en crear un post que valiera la pena. Y como hace mucho que no intento hacer una lista, aquí dejo la primera parte de mi lista de los directores de cine que más admiro:




Tim Burton: Todo lo que haga este hombre pasa por mis ojos, y todo es amado inmensamente. No hay palabras que definan lo mucho que amo sus películas, y su persona. Tim es mi director favorito, y eso no lo cambia nada ni nadie.



Pedro Almodóvar: Lo mío con Pedro es un amor tardío. A los 13 años ví Carne Trémula y quedé un poco asustada. Luego me encontré con Todo sobre mi madre, que es hasta el día de hoy mi favorita. Y ese día nació un amor incondicional, porque ese día entendí lo que mi mente de 13 años no alcanzó a comprender: que a veces hay que escandalizar para comunicar. ¡Grande Pedro!



Woody Allen: Otro con el que el amor empezó tarde. Pero con él la diferencia es que siempre traté de verlo y entenderlo. Una vez que lo conseguí un mundo nuevo se abrió ante mis ojos.



Jean-Pierre Jeunet (en la foto con Marc Caro, otro genio): En la mente de Jeunet existe un mundo en el que me encantaría vivir, aunque en él haya caníbales. Este hombre es el responsable de que esté estudiando francés (y que me muera de ganas por ir a París, claro).



Cameron Crowe: Más que nada porque me identifico muchísimo con su cine, me encantan las películas sobre el Rock n' Roll, y bueno, ¿quién mejor que un cronista de Rolling Stone para contarlo?



Sofia Coppola: Dos de sus tres películas son geniales, la tercera es visualmente hermosa y bastante acertada a pesar de que no me parece tan buena como las otras. Muero por ver su próximo trabajo. Es la única mujer de la lista, y estoy segura de que se ha ganado su lugar aunque se lo discutan.



Alfonso Cuarón: Sus películas son arte en movimiento, su fotografía siempre es perfecta, y me gusta que aunque trabaja géneros completamente distintos, siempre llevan su huella.


Gus Van Sant: Tiene un estilo muy particular, capaz de engancharme por semanas. Su narrativa es innovadora, y sus elecciones me gustan mucho.



Ingmar Bergman: cada una de sus películas tiene la capacidad de hacerme creer que estoy dentro de un sueño. Me fascina, esa es la simple razón.



Ya vendrán más, quizá no tan conocidos pero igual de buenos.

26 sept. 2009

Una huella americana en la historia


¿Cómo decirlo sin que quieran asesinarme todos sus fans? A ver, reconozco que es un clásico, que para la época es pionera y seguramente tenga una carga cultural muy grande; pero me aburrí un poquito viéndola...

Ver a Richard Dreyfuss y Ron Howard adolescentes es impagable, y aún más el pequeño papel de Harrison Ford (que según cuenta la historia lo acercó a Star Wars). La fórmula, claro, es la de la típica película para adolescentes, repetida hasta el cansancio. Y quizá por eso me aburrí: porque la vi muchísimas veces antes de ver "la original".

Mi sentido común me dice que no olvide que es un film de principio de los setenta, que claro, en los ochenta se abusó del modelo y se marcó una época. Que no sea tonta, si lo mismo me pasa con The Breakfast Club. Y tiene razón. Estas cosas me pasan por no haber visto antes estas películas, o por no mirarlas como nos enseñaron en clase de Historia del cine: con los ojos de la época.

Y así, si lo pienso con la cabeza de los setenta, sí que me parece una buena película. Y para ser de las primeras de George Lucas (con producción de su amigo Francis Ford Coppola), la verdad que resulta aún mejor. No hay que olvidar que si no fuera por este tipo de películas hoy los adolescentes no tendrían comedias que mirar.

Al final soy yo la que sale perdiendo, por no haberlas descubierto antes...

24 sept. 2009

Felicitaciones!


Ian McKellen recibió el premio Donostia. Mis felicitaciones a un gran actor, ¡se lo merece!

De todas las debilidades humanas, la obsesión es la más peligrosa ¡y la más tonta!


Woody Allen es un genio. ¿Hace falta que lo diga? Sus guiones son inteligentes, y si bien su trabajo como director puede carecer de elementos demasiado destacables, creo que lo que más me gusta de su cine es la dirección actoral. Muchos actores matarían por trabajar bajo las órdenes de Allen, sobre todo porque esto muchas veces significa resultar ganador de/nominado a varios premios.

Mighty Aphrodite es para mí un gran ejemplo de su cine, y una de las películas más representativas del mismo. Me resulta muy atractivo el empleo del teatro griego, ya que las comedias del director siempre tienen algo de tragedia, y los dramas de comedia.

No puedo hablar de Woody Allen desde un punto de vista objetivo, debo confesar. Si bien me costó un poco comprender su cine, una vez que lo hice la conexión fue tan fuerte que creo que jamás encontraré algo malo... Bueno, primero debería terminar de ver Melinda, Melinda; y si lo logro, si me gusta, entonces sí podré asegurar que no encuentro nada malo en el cine de Woody Allen.

Pero no hay nada malo que pueda decirse de Mighty Aphrodite. El trabajo de Mira Sorvino en el papel de prostituta/actriz porno/tonta es acertadísimo, y si bien trabaja la imagen de un estereotipo pareciera que ella misma lo hubiera creado porque le es natural. Helena Bonham-Carter fantástica, como siempre, aunque su papel sea aburridísimo... Creo que debe haber sido el papel más difícil de su vida, ese de hacer de una mujer corriente. Las mujeres de las películas de Allen siempre destacan.

No ocurre con los hombres, pero esto se debe, sobre todo, a que la mayoría de las veces el papel principal pertenece al director, y es él el que se roba la pantalla. Porque Woody Allen no será un gran actor, pero en sus películas realiza un trabajo perfecto.

Entonces, ¿quién discute que Woody Allen sea un genio?